Auren: dónde mueren los cuentos

28

Me despierto de nuevo, pensando en él.

No debería sorprenderme después de lo que ocurrió ayer, pero aun así, cuando abro los ojos y recuerdo el beso, siento que el corazón empieza a latirme más deprisa. Durante unos segundos permanezco tumbada, mirando el techo, intentando asimilar que realmente sucedió. No fue un accidente ni uno de esos momentos en los que ninguno de los dos sabe qué está haciendo. Cassian me besó porque quería hacerlo y yo le correspondí porque también quería hacerlo.

Una sonrisa se me escapa antes de poder evitarlo.

Me visto con más rapidez de lo habitual y bajo a desayunar. Intento comportarme con normalidad, aunque sospecho que no lo consigo demasiado bien. Kaia está ocupándose de algunas cosas cerca de las mesas y, cuando paso junto a ella, me observa durante unos segundos.

—¿Qué? —pregunto.

—Nada.

—Me estás mirando.

—Porque llevas toda la mañana sonriendo.

Toco mis labios por instinto y aparto la mano enseguida.

—No estoy sonriendo.

Kaia arquea una ceja.

—Claro.

No insisto. Termino mi desayuno y la ayudo durante un rato antes de regresar a los pasillos del castillo. Me gusta tener algo que hacer, porque así no pienso demasiado en cuándo volveré a verlo.

Aunque, en realidad, parece que Auren tiene otros planes.

Lo encuentro en uno de los corredores cuando voy hacia la biblioteca. Cassian está hablando con dos personas del castillo y, en cuanto me ve, su expresión cambia. No es un cambio grande, apenas algo que probablemente nadie más notaría, pero yo sí.

Después de lo ocurrido ayer, sé reconocerlo.

—Love.

—Alteza.

Tengo que contener una sonrisa al decirlo.

Su mirada se detiene un instante en mí antes de volver a endurecerse.

—La lección empieza en unos minutos.

—No llegaré tarde.

Asiente y continúa hablando con los demás. Yo sigo mi camino, pero antes de doblar el corredor vuelvo la cabeza.

Él también lo hace.

Nuestros ojos se encuentran apenas un segundo.

Y tengo que seguir caminando para que nadie pueda darse cuenta de lo mucho que ese pequeño gesto acaba de alegrarme.

Cuando llego a la biblioteca, Cassian ya está allí. Como siempre, tiene varios libros preparados sobre la mesa. Me siento frente a él y trato de concentrarme en la lección, pero resulta complicado cuando cada vez que levanto la mirada me encuentro con la suya.

—Estás distraída —dice.

—Tú también.

—Yo estoy enseñando.

—Eso no significa que no estés distraído.

Una pequeña sonrisa aparece en su rostro.

—¿Y en qué estoy distraído?

Lo miro directamente.

—En mí.

Durante un instante parece no saber qué responder. Después baja la mirada hacia el libro para esconder una sonrisa.

—Lee la siguiente frase.

—Te has quedado sin respuesta.

—Love.

Me río por lo bajo y comienzo a leer. La lección continúa durante un rato y, poco a poco, conseguimos concentrarnos. Cassian corrige mi pronunciación cuando me equivoco y se inclina sobre el libro para señalarme una palabra. Nuestros dedos se rozan al mismo tiempo sobre la página y ninguno de los dos aparta la mano inmediatamente.

Es un gesto insignificante.

Pero ahora todo parece tener un significado diferente.

Cuando termina la lección, cierro el libro y me quedo mirándolo.

Hay algo que necesito preguntarle.

—Cassian.

—¿Sí?

—¿Qué somos?

Su expresión cambia.

No parece sorprendido por la pregunta, pero tarda unos segundos en responder.

—¿Qué quieres que seamos?

—No lo sé. Por eso te lo pregunto.

Se levanta de su silla y rodea la mesa hasta quedar frente a mí. Yo también me pongo de pie.

—No quiero que tengas dudas sobre lo que ocurrió ayer —dice.

—No las tengo.

—Entonces sabes lo que significa.

—Quiero escucharlo de ti.

Me observa durante unos segundos.

—Estamos juntos.

Mi corazón da un vuelco.

Esas dos palabras son sencillas, pero hacen que todo parezca mucho más real.

—¿Aunque sigas comprometido con Evelyn?

La pregunta cambia ligeramente su expresión.

—Sí.

No añade nada más y yo tampoco. Los dos sabemos que existe algo que todavía nos separa y que no podemos ignorar, pero en este momento ninguno quiere convertirlo en el centro de nuestra conversación.



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En el texto hay: principe, magia, criaturasmagicas

Editado: 19.10.2026

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