Cassian
Llevo toda la mañana con la misma decisión dando vueltas en mi cabeza, aunque en realidad sé que la tomé hace tiempo.
Lo único que me faltaba era aceptarlo.
Desde que Love llegó a Auren, todo aquello que antes parecía sencillo ha dejado de serlo. Durante años acepté mi compromiso con Evelyn como una obligación que algún día tendría que cumplir. Nunca me pregunté demasiado si era lo que quería porque, sencillamente, parecía que no había otra posibilidad.
Ahora la hay.
Y no puedo seguir ignorándola.
Dejo los asuntos que tengo entre manos y me dirijo hacia la sala donde están mis padres y mi abuelo. No voy allí para pedir permiso. Tampoco para buscar una forma de retrasar el matrimonio. Sé lo que voy a decir antes de entrar.
Cuando cruzo las puertas, los tres levantan la mirada hacia mí.
—¿Ocurre algo? —pregunta mi padre.
Cierro las puertas detrás de mí y avanzo hasta quedar frente a ellos.
—Sí.
Mi madre me observa con atención.
—¿Qué sucede?
Respiro profundamente. Por un instante pienso en todas las consecuencias que puede tener lo que estoy a punto de decir, pero ninguna consigue hacerme cambiar de opinión.
—No voy a casarme con Evelyn.
El silencio que sigue es inmediato.
Mis padres me observan incrédulos, como si acabara de pronunciar algo que ninguno de los dos esperaba escuchar.
—¿Qué estás diciendo? —pregunta mi madre.
—Que no voy a casarme con Evelyn.
—Cassian, tu compromiso…
—Lo sé.
Mi voz permanece firme.
—Sé perfectamente lo que significa. Sé lo que nuestras familias esperan y sé lo que supondría romperlo.
Mi padre se incorpora ligeramente.
—Entonces sabes que no puedes tomar esta decisión a la ligera.
—No la estoy tomando a la ligera.
Los miro a los tres.
—He pasado demasiado tiempo pensando que debía hacerlo porque era mi obligación. Pero si voy a casarme, quiero que sea con alguien a quien ame y con alguien que corresponda a ese amor. No con una persona a la que solo le importan las apariencias, el poder y gobernar.
Mi madre da un paso hacia mí.
—No puedes decir eso. Evelyn…
—Evelyn no me ama, madre. Ama lo que represento.
La expresión de mi madre cambia, pero no consigue encontrar una respuesta.
Mi padre permanece en silencio.
Entonces miro a mi abuelo.
Durante unos segundos ninguno de los dos dice nada. Él simplemente me observa con esa calma que siempre ha tenido, como si estuviera intentando descubrir si realmente estoy seguro de lo que acabo de decidir.
Finalmente habla.
—Haz lo que tengas que hacer, muchacho, pero que sea una buena decisión.
Asiento.
No necesito escuchar nada más.
Me doy la vuelta y salgo de la sala antes de que mi padre pueda decir algo más.
Una vez fuera, acelero el paso.
No sé exactamente qué voy a decirle a Love.
Solo sé que necesito verla.
Recorro los pasillos del castillo buscándola, pero no está donde esperaba encontrarla. Bajo hacia las cocinas y encuentro a Kaia arreglando unas flores.
—¿Has visto a Love?
Kaia levanta la mirada.
—Creo que está en el bosque con Bloom.
El corazón me da un vuelco.
No pierdo tiempo preguntando nada más.
Salgo del castillo y voy directamente hacia los establos. Asterion parece reconocer mi urgencia incluso antes de que termine de preparar todo. Subo y parto hacia el bosque.
Durante el trayecto solo puedo pensar en una cosa.
Love.
Cuando finalmente la encuentro, la veo junto a Bloom.
Está sonriendo mientras acaricia al elaris, completamente ajena a lo que acaba de ocurrir en el castillo. Hay algo en su expresión que hace que toda la tensión que llevo acumulando durante días desaparezca por un instante.
Me bajo de Asterion y camino hacia ella.
Love levanta la cabeza al escucharme acercarme.
—Cassian…
No la dejo terminar.
La atraigo hacia mí y la beso.
No pienso en Evelyn.
No pienso en el compromiso.
No pienso en las consecuencias.
Por primera vez en mucho tiempo, simplemente hago lo que quiero.
Y cuando siento sus brazos rodeándome, sé que he tomado la decisión correcta.