No esperaba verlo.
Estoy acariciando a Bloom cuando escucho unos pasos detrás de mí. Me giro y lo encuentro acercándose con una expresión que no consigo descifrar. Hay algo diferente en su mirada, algo que hace que mi corazón se acelere incluso antes de que llegue hasta mí.
—Cassian…
No me da tiempo a preguntarle qué ocurre.
Me atrae hacia él y sus labios encuentran los míos.
Por un instante me quedo completamente quieta, sorprendida por la intensidad con la que me abraza. Después cierro los ojos y rodeo su cuello con los brazos, correspondiendo al beso.
No sé qué ha pasado para que aparezca así de repente, pero tampoco quiero que termine.
Cuando finalmente se separa, nuestras frentes quedan juntas. Lo miro intentando recuperar el aliento.
—¿Qué ocurre?
Cassian sonríe ligeramente, pero esta vez hay algo distinto detrás de esa sonrisa. Algo que todavía no comprendo.
—Tengo que contarte algo.
Mi corazón da un pequeño vuelco.
—¿Ha pasado algo?
—Sí.
Me aparto un poco para poder mirarlo bien.
—¿Qué?
Cassian toma mis manos entre las suyas.
—He roto mi compromiso con Evelyn.
Durante unos segundos no reacciono.
—¿Qué?
—Ya no estoy comprometido con ella.
Lo miro completamente atónita. No sé qué decir. La última vez que hablamos de esto yo estaba convencida de que, por mucho que nos quisiéramos, existía una barrera que ninguno de los dos podía ignorar.
—Pero… ¿cómo?
—He hablado con mis padres y con mi abuelo.
—¿Y ellos lo saben?
—Ahora sí.
Bajo la mirada hacia nuestras manos entrelazadas.
—¿Por qué?
Cassian permanece en silencio durante un instante.
—Porque no quiero casarme con alguien a quien no amo.
Alzo los ojos hacia él.
—¿Y Evelyn?
—Ella merece que sea sincero. Y yo también.
Siento que los ojos empiezan a humedecérseme, aunque todavía me cuesta creerlo.
—Pensaba que nunca podríamos…
No consigo terminar la frase.
Cassian se acerca un poco más.
—Yo tampoco sabía cómo hacerlo.
—Entonces, ¿por qué lo has hecho?
Me mira directamente.
—Porque estoy cansado de pensar en lo que debería hacer y no en lo que quiero hacer.
Una lágrima termina escapándose por mi mejilla. Cassian la limpia con el pulgar y yo sonrío entre lágrimas.
—No puedo creerlo.
—Créelo.
Suelto una pequeña risa y niego con la cabeza.
—Has venido hasta aquí solo para decírmelo.
—No.
—¿No?
—He venido porque quería verte.
Mi sonrisa se hace más grande.
—Y me has besado antes de decirme nada.
—No quería esperar.
Lo miro durante unos segundos y siento que algo dentro de mí se libera. Durante todo este tiempo había intentado convencerme de que debía disfrutar de cada momento con él sin pensar demasiado en el futuro, porque siempre existía la posibilidad de que aquello terminara.
Ahora, por primera vez, puedo imaginar que quizá no tenga que terminar.
Me acerco y lo abrazo con fuerza.
Cassian me rodea con sus brazos y cierro los ojos, apoyando la mejilla contra su pecho. Escucho los latidos de su corazón y, por primera vez desde que llegué a Auren, no siento que esté esperando que algo me sea arrebatado.
—¿Entonces qué somos ahora? —pregunto sin separarme.
Siento su sonrisa contra mi cabello.
—Lo mismo que éramos ayer.
Levanto la cabeza.
—Pero ahora ya no existe Evelyn entre nosotros.
—No.
—Entonces podemos estar juntos.
—Sí.
La palabra hace que mi pecho se llene de una felicidad que no sé cómo contener.
Me pongo de puntillas y lo beso.
Esta vez soy yo quien lo busca primero y Cassian responde acercándome más a él. Bloom permanece a nuestro lado, completamente ajena a lo que acaba de cambiar entre nosotros, y durante unos segundos me parece que todo Auren podría desaparecer y no me importaría.
Cuando nos separamos, miro a Cassian y sonrío.
—Creo que todavía no me lo creo.