Bailando Hacia Ti

Capítulo XIX

Estaba echa un desastre por los nervios.

Eran apenas las diez de la mañana y yo sentía que me iba a dar algo, Cristian no me permitía que me alejara de su mano.

── ¡Muy bien! ──Dijo la entrenadora apenas y entramos a la habitación que íbamos a usar para prepararnos── Comiencen a cambiarse para poder comenzar a estirar.

Las chicas parecían de lo más acostumbradas a que las vieran hacer todo ese proceso, porque algunas al escuchar esas palabras ya comenzaron a quitarse la ropa.

Cristian al darse cuenta de eso, se sonrojó fuertemente y huyó de la habitación.

Volví a ver a mis compañeras cambiarse.

Mmm, no estaban nada mal…

Golpeé mi rostro con ambas manos, ¿Qué diablos estoy pensando?

Una de mis compañeras me ayudó en todo el proceso, no estaba acostumbrada a este tipo de trajes, a los que prácticamente mis piernas estaban al descubierto.

Era un vestido muy bonito, claro que sí, pero sentía que me estaba exhibiendo. A pesar de todos los años que tenía bailando, nunca había participado en competencia, y, por ende, nunca había usado estos trajes.

Me miré al espejo para evaluarme, el vestido era ajustado, y al principio me veía bien. Solo que conforme los segundos, comencé a verme cada vez más ancha y…

Aparté la mirada del espejo.

Cristian volvió a entrar una vez estábamos todas vestidas, era el único acompañante que era hombre, las demás chicas estaban con sus madres o hermanas. La entrenadora había hecho una excepción al ver que no tenía a nadie más que me acompañara.

Lo vi morderse el labio al ver mis piernas.

── Quita esa mirada. ──Le siseé en voz baja── No quiero que te vean con esa cara.

── ¿Por qué no?

Lo miré a los ojos con firmeza.

── Solo yo puedo ver esa cara. ──Sentencié.

Volteo satisfecha al haberlo hecho sonrojar, era la primera vez que lograba hacerlo a propósito.

Rebeca 1, Cristian 12018028…

Bien, me faltaba mucho para emparejar esos resultados.

Ambos observamos cómo las demás comenzaban a estirar con ayuda de sus acompañantes. Aquello motivó a Cristian, quien tomó mi mano e hizo que me levantara.

Al ver sus intenciones, enrojecí.

── No creo que…

── Tranquila. ──Me sonrió── Quiero ayudarte, prometo comportarme.

Tuve que aguantar las ganas de besarlo al verlo ayudándome a estirarme.

Pero el muy desgraciado no se estaba comportando, cuando sostenía mi pierna sentía como sus dedos traviesos acariciaban lo que podían para que no se notara que me quería meter mano.

Entrecerré los ojos, él me sonrió con inocencia.

La entrenadora se acercó a nosotros, haciendo que Cristian dejara sus travesuras de lado y se comportara de verdad. Cuando terminé de estirarme, me levanté y ella me ayudó con el maquillaje.

Presté total atención a cada detalle de como realizaba el maquillaje para aprender a hacerlo sola y no tener que volver a molestar a nadie con esto. Ella muy amablemente me explicó cada paso a tener en cuenta y me recomendó marcas de maquillaje para que fuera a comprarlas e ir teniendo mi arsenal preparado.

Al estar maquillada y peinada, Cristian me tomó una foto.

Parecía un padre orgulloso.

Papá…

Respiré hondo, dejando todo de lado.

Estábamos ensayando todas algunos pasos cuando de repente.

── Bueno, ya pronto es nuestro turno, vayamos.

Casi chillé de la sorpresa, no me veía capaz…

Cristian tomó mi mano.

── Hey, tranquila, eres la mejor.

── Sabes que eso no me calma.

── Lo sé. ──Entrecerré mis ojos── Pero quiero repetirlo las veces que lo hagan falta, tal vez así, tu mente comience a aceptar que de bajo de toda esa auto percepción negativa que tienes de ti. Hay una persona maravillosa, inteligente y completamente talentosa.

Suspiré.

── Tonto.

Él rio un poco al escucharme.

── Un poco. ──Coincidió── Pero, ¿sabes lo orgulloso que estoy de ti? Tal vez no sea una nacional, pero empezaste, quiero que lo disfrutes. Disfruta tus sueños.

Mis ojos ardieron, tuve que respirar para contenerlo.

── ¿Le escribiste a mis padres?

Por un momento, vi una mirada de tristeza en sus ojos, pero fue algo tan rápido que no estuve segura de haber visto bien.

── Sí.

── ¿Vienen?

── Deben estar por llegar, creo que tu mamá dejó cosas para el último momento.

Sonreí un poco.

Era cierto. Mamá solía llegar tarde a los lugares, aquello le costaba burlas de parte de todos porque solía decir que estaba saliendo cuando en realidad apenas se estaba yendo a bañar.




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