Black Ghost

Capítulo 20: El Coliseo.

Pero bueno, no es momento de enrolarse con la telenovela de nunca acabar entre mi hermana y yo. Así que me dejo de dramas y me voy a bañar, porque necesito vestirme y lucir presentable la gran pelea mágica. ¡Prioridades!

Llego al coliseo de ligas mayores y ¡madre mía! Es como si hubieran agarrado el Coliseo de Roma y le hubieran dado esteroides. Sí, ese Coliseo de los gladiadores que vemos en las películas, pero este es como si hubiera pasado por una sesión intensa de gimnasio: más grande, más moderno, y con más brillitos. Los arquitectos claramente se dijeron: "¿Por qué no hacerlo como el Coliseo romano? Es elegante, tiene historia, y es perfecto para peleas de magos... ¿Qué puede salir mal?".

Está a reventar de gente, a diferencia del otro cuchitril donde me tocó pelear la última vez. Ahí no fue ni mi hermana. ¡Hasta las ratas se saltaron el evento! Claro, eran solo magos novatos, entre ellos yo, peleando para nadie, porque el público estaba ocupado ese día… viendo cómo se seca la pintura de alguna pared.

Echo un vistazo y veo que en la sala VIP, la que tiene sillones que parecen tronos sacados de "Game of Thrones", está el ogro de Berek. A su lado, probablemente su esposa, que se ve sorprendentemente joven para él. Tiene el pelo negro y corto, y luce como si hubiera salido de un anuncio de champú.
A la derecha está mi querida Yolanda, tan guapa con ese vestido que mi corazón se pone en modo maratón solo de verla. Me dan ganas de gritarle: "¡Eh, Yolanda, aquí estoy! ¡Hazme caso, por favor!".

A la izquierda de la esposa de Berek, hay una chica que se parece a Yolanda, pero solo en el pelo rosado (aunque más claro) y corto. Ah, sí, el recuerdo de Tecnología... aunque preferiría no hacerlo. Fue un desastre total, y gracias a los dioses Yolanda no estaba ahí para verme hacer el ridículo. Si no, no podría mirarla a los ojos por el resto de mi vida.

Detrás de ellos están los grandes, los jefazos: el director con su esposa, el Maestro Estuar con la suya, y todo un desfile de gente importante que seguramente tiene apellidos compuestos y poses mágicas que yo nunca podré imitar. Al final de la fila están los alumnos más sobresalientes de la escuela, los de la casa de guerreros mágicos. Ya sabes, los que podrían derrotarte con un simple levantamiento de ceja.

De repente, entra Dery con su familia, todos con un fénix bordado en la ropa, como si fuera la realeza mágica. Llevan una bandera enorme. Su padre tiene el pelo largo y rojo, igualito a Dery, y también viene su hermano, el que va a luchar hoy. Pero hay una sorpresa: una chica de pelo rojo que debe ser su hermana. Dery nunca me habló de ella, y está que quema con esa mirada de "fuego andante". No voy a mentir, es sexy. Menos mal que Yolanda no puede leer mis pensamientos, o ya me habría dado un sartenazo, quizás solo me lanzaría un hechizo para dejarme en modo "zombie arrepentido".

Con ellos llega una multitud de estudiantes, seguramente los más poderosos de las casas de invocadores y hechiceros. Eso sí, la madre es la única que rompe la tradición de la familia, porque tiene el cabello negro. Ella debe ser la rebelde, la que dijo: "No, gracias, el rojo no va con mi estilo".

Observa cómo se sientan como si fueran personas normales, pero vamos, que se nota que todos los ojos están sobre ellos. La única sala VIP de verdad la tiene Berek, porque, bueno, es un Mago Legendario o algo así, y todo el mundo parece respetarlo tanto que ni yo me atrevo a investigar mucho sobre su magia.

Veo que el hermano de Dery se dirige al departamento de Tecnología, donde también está el hijo prodigio de Estuar. ¡Ay, esas familias mágicas siempre tan competitivas! Seguro que se prepararán para demostrar quién es más prodigioso en este juego de poderes.

Después de una serie de chequeos médicos en los que probablemente se inspeccionaron hasta los pelitos de la nariz, los científicos deciden que es momento de inyectar el "Quirio". Sí, ese líquido que no suena nada más y nada menos que a una bebida energética, pero no, aquí no estamos en un gimnasio. En cuanto les clavan la inyección en el brazo, los luchadores ven cómo los científicos observan en una pantalla lo que parece un mapa interactivo de su cuerpo, con todas las partes: el ritmo cardíaco, la presión, la digestión, el “estás comiendo demasiado azúcar”, etc. ¡Un control médico completo que hasta sus mamás desearían!

Una vez que tienen el Quirio a tope, los luchadores son escoltados hacia unas cápsulas de transporte que, sin drama alguno, los desintegran en mini-átomos y los mandan directo al coliseo, como quien manda un mensaje de texto, ¡pero en partes!

Estas cápsulas son una maravilla de la tecnología. Si en medio de la pelea un luchador llega a morir (cosa que sucede más de lo que quisiéramos admitir), su cuerpo se desintegra en micropartículas y reaparece en la cápsula del hospital de Herel, ¡como si nada hubiera pasado! Allí las enfermeras lo recibirán con más heridas de las que los luchadores quisieran recordar, pero al menos sin estar completamente "despedazados". Y, como beneficio del Quirio, no importa si perdió un brazo o una pierna en la batalla: cuando se vuelve a armar, aparecen con todos sus apéndices intactos, ¡y hasta con el pelo peinado si se quiere!

Así que, básicamente, la única forma de ganar es si alguien muere o se rinde. Si uno de los luchadores decide que ya tuvo suficiente y grita “¡Me rindo!”, los científicos no se lo piensan dos veces y lo desintegran ahí mismo. Pero si apenas está magullado, nada de hospital: su enfermera personal le echará un vistazo rápido y listo. Y para más emoción, todo lo que los luchadores dicen (incluso sus alaridos de dolor) está amplificado a través de bocinas gigantes por todo el coliseo. ¡Un karaoke del dolor en toda regla!

El coliseo también está equipado con una barrera invisible que solo se activa cuando un peleador mágico choca contra ella. Esa barrera es más dura que el coraje de sus madres enojadas, y protege al público de algún que otro hechizo perdido que podría hacer volar más de un mechón de cabello.



#1894 en Fantasía
#333 en Magia
#282 en Ciencia ficción

En el texto hay: fatasia, cienciaficion, amordehermanos

Editado: 18.07.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.