Blaker: El despertar de la princesa

Aceptar la realidad

A la mañana siguiente, sintiéndose realmente preocupado por Ker, Chase espera en la sala, algun tiempo más tarde la observa aparecer, la joven mantiene una amplia sonrisa en su rostro como si nada hubiese sucedido. La actitud de la joven en lugar de tranquilizarlo consigue preocuparlo aun más, «Ha enloquecido la pobre.» piensa aproximándose a ella que ha tomado una manzana y comenzado a comerla. 

–Ker, ¿Te encuentras bien?–cuestiona mirándola lleno de extrañeza. 

–Hola, hermanito, me encuentro excelente, ¿Por qué no lo estaría? 

–Por lo de ayer–responde con tono de obviedad, no sabe si ella esta fingiendo o no, aunque parece bastante sincera en su actitud. 

–Todos tenemos malos días, hermano, tranquilo, hoy es un nuevo día y el sol brilla, vámonos o se nos hará tarde para el colegio–responde con tranquilidad.

–Pero Ker, lo que pasó no es sólo un mal día, debes decirme quién es ese sujeto que te engañó así.

–No se de quién hablas, ¿Has enloquecido acaso?

–Ker, entiendo que  quieras  dejar eso en el pasado pero me preocupas–expresa el joven realmente consternado.

–Tranquilo, hermano, vámonos, es realmente tarde–  réplica dirigiéndose a la puerta dejando a Chase consternado por su actud. 

Zar sale de su hogar y se encamina al clan Ellerbee, para reunirse con Blake como han pactado hace algunos días. Usando los arboles para llegar lo antes posible mientras aprovecha para practicar sus saltos, «Cada vez soy mejor en esto.» piensa con una sonrisa satisfecha. Al llegar al camino que lo guía a la entrada de la fortaleza Ellerbee descendiende para encaminarse hasta esta, al verlo aparecer de inmediato le permiten ingresar, avanza con su sonrisa en el rostro y con paso confiado. 

–Bienvenido, Zar, se que ayer quedaron de verse con Blake pero tuvo que cumplir con otro compromiso– lo recibe Owen con tono tranquilo. 

–Eh, si, Blake no me informó que no podría acudir y por ello he venido–responde ocultando su desconcierto. 

–Quédate tranquilo, esta bien, lamentablemente has dado la vuelta en vano,  no se encuentra, me informaron que salió muy temprano sin explicaciones, ya lo conoces. 

–Comprendo, señor, no se preocupe, yo me encargo de buscarlo, gracias, con su permiso. 

Zar se despide y sale nuevamente para poder buscar a su amigo, «Algo realmente inusual ocurre, debo encontrarlo para que me explique lo sucedido.» piensa avanzando por el bosque en busca de su mejor amigo. Su intuición le grita que Blake lo necesita y debe estar con él en ese momento. 

–Hasta que por fin te encuentro, Blake, te he buscado toda la mañana–expresa Zar al encontrarlo, al escuchar que lo llaman, Blake limpia rápidamente las lágrimas que corrían por sus mejillas y finge encontrarse bien para después elevar su rostro y observar a quien le ha hablado pero Zar lo conoce a la perfección por lo que al ver el rostro de su amigo de inmediato se llena de preocupación por él y se aproxima–, ¿Qué te sucede? 

–Debo comenzar a vivir mi horrible realidad, eso pasa– responde tratando de controlar todas las emociones que lo invaden. 

Blake no consiguió dormir en lo absoluto por la gran conmoción emocional que lo aquejaba así que muy temprano salió de su hogar para estar solo y poder ser libre por algún tiempo. Al escuchar esa respuesta Zar comprendió de inmediato lo que sucedía pero no comprendía la manera en la que llegó a eso. 

– ¿Cómo sucedió? 

–Mi padre me hizo ir al clan Takura ayer, no pude evitarlo. 

Zar abraza a Blake, no es necesario que su amigo le diga absolutamente nada más para que comprenda todo lo que está sucediendo y la razón por la cual se encuentra en ese estado. Blake jamás guarda ningún secreto con Zar por eso es que el joven se encuentra al tanto de todo, «Tu destino es el más complicado de todos, Blake, pero yo siempre estaré ahí para ti.» piensa Zar sin liberar al joven de su abrazo. 

–Hiciste lo correcto, amigo, soy consciente de que es doloroso y difícil pero ha sido lo correcto–comenta Zar intentando consolar a su amigo. 

–Siempre hago lo correcto, quisiera por una vez hacer lo que me haga feliz. 

–No puedes cambiar el pasado, Blake, ahora debes enfrentar los problemas que se presenten, como lo dijiste, estuviste viviendo un sueño debes comenzar a vivir tu realidad. 

–Eso es lo que haré. 

–De acuerdo, Blake, tranquilo, vamos al Nyktelios, te hará olvidar. 

–Vamos–responde con pocos ánimos poniéndose de pie. 

Blake sujeta el brazo de Zar y usa la teletrasportación para llegar al Nyktelios, ese lugar realmente es mágico, hace que todo lo malo se quede afuera y se olvide por completo. Ambos se han esforzado mucho por volver ese lugar lo que es, Zar en especial por lo que se siente muy orgulloso de lo que ha conseguido. Blake toma asiento en uno de los lugares frente a la barra, « El ambiente de este lugar es lo que necesitó para olvidar y continuar con mi vida, nunca seré capaz de olvidar pero debo hacer lo necesario por el bien de mi clan y mi familia, enamorare a Skylar Takura para que haga lo que deseo sin meterse en mi vida, eso es sencillo, ella ya se encuentra interesada en mí, lo siento por Logan pero el deber es antes que cualquier cosa.» piensa llenándose de amargura mientras bebe un Whisky doble.  

Blake ha bebido demasiado y el tiempo ha avanzado sin detenerse ni un solo momento, es el primer día de su vida en el que no ha hecho nada productivo. Desde que llegó al Nyktelios con Zar no ha hecho otra cosa más que beber, Zar tuvo que atender algunas cosas por lo que no tuvo más opción que dejar a Blake a solas por algún tiempo. Blake hace rato que se siente muy mareado pero aun así no desea dejar de beber, « Si me dejo de beber, estaré consciente y si estoy consciente, el dolor regresara.» se dice llevando un vaso mas a sus labios. 

–Amigo es hora de irnos, te llevaré a casa–indica Zar llegando hasta donde se encuentra Blake, quitándole el vaso de whisky. 

–Déjame, Zar, no quiero. 

–No te he preguntado amigo, vamos. 

Zar obliga al joven a ponerse de pie, «No puedo creerlo, Blake Ellerbee, el más fuerte y temido integrante del clan Ellerbee reducido a nada, ha sido suficiente lamentación y deberá enfrentar la vida que le ha tocado.» piensa mientras apoya a su amigo para que pueda avanzar. Cuando Blake se percata de su ubicación ya han llegado a la puerta del clan Ellerbee, Zar llama a la puerta y mientras esperan Blake comienza a reír como un loco, en cuanto abren las puertas ingresan. 

– ¡¿Qué manera es esta de llegar, Blake?!–cuestiona Owen con notoria molestia en su voz y rostro, Blake jamás actuaba de manera inapropiada por lo que verlo de esa manera descoloca por completo a Owen que no sabe la manera en la que debe actuar. 

– ¡No me molestes!–exclama Blake liberándose del agarre de Zar y avanzando en dirección a su habitación. 

Zar mueve su cabeza de manera negativa, mientras observa a su amigo subir las escaleras con dificultad y riendo como si estuviese loco. Blake llega a su habitación y se encierra en esta, Owen observa a Zar esperando a que diga algo; sin embargo, el joven se mantiene en silencio. 

–Gracias por traerlo hasta aquí, Zar, no comprendo que le sucede–expresa Owen intentando averiguar algo. 

–Mañana se encontrara mejor, no se preocupe, debo irme–responde Zar de manera vaga, jamas diría ni un solo secreto perteneciente a su amigo. 

Zar se marcha de la fortaleza Ellerbee, regresa al Nyktelios para atender los pendientes que aun le han quedado. Ver a su amigo de la manera en que lo vio realmente lo consternó pero sabe que todo ese caos pasara y le dará paso a algo nuevo, aunque desconoce si eso nuevo será algo bueno o no.




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