Blasphemy

CAPÍTULO 8: LA BUSQUEDA RÚNICA

Tres días después en el pueblo de Alcester, el grupo se refugia en una vieja taberna que durante décadas funcionaba como también un lugar para dormir. Oliver y Edwards se quedan en un cuarto mientras que Zanya, Luminara y Theressa permanecen en otro que se encuentra frente a la de los otros dos.

La habitación, como la de cualquier pueblo rural, es de madera con muestras de antigüedad y descuidadas por la humedad, pero lo suficientemente acogedora como para que sigan llegando visitantes de las ciudades que están de paso.

Después de mucho tiempo escapando de los obispos y con la atenta mirada desde lejos y las alturas por parte de los arzobispos, pudieron avanzar lo suficientemente lejos como para perderlos en el bosque.

La gorgona se queda en la puerta y Zanya vigila la ventana, la cual se encuentra abierta para que los murciélagos se desprendan de sus brazos y deambulen por el perímetro para escuchar a su alrededor y ver que no haya enemigos. Theressa se queda sentada a un costado de la cama, sintiéndose culpable porque los estén buscando, aunque Luminara le lleva diciendo desde que partieron de Birmingham que no es así:

 

—¿Todo tranquilo? —Luminara pregunta a Zanya.

—Por el momento estén tranquilas.

—Turnémonos para vigilar puerta y ventana.

—Por favor…—dice Theressa, haciendo que las otras dos desvían la mirada hacia ella— por favor dejen que también vigile.

—Se que quieres ayudar Theressa pero nuestro intención es protegerte y eso haremos. —se niega Luminara.

—P-Pero…

—Ya, ya, es joven. Lo mejor es dejarle. —acepta Zanya.

—Zanya, no seas tan indulgente. —la regaña Luminara.

—No es eso. Ya hay familiares patrullando, si ocurre algo me avisarán a toda velocidad. —exclama la vampiresa.

—Entonces ¿puedo?

—Pero en cuanto veas algo que mis familiares no, vienes a nosotras y nos dices. ¿Está claro?

—Gracias, prometo ser útil. Enserio. —dice agradecida la joven bruja.

 

La noche avanza y es el turno de Theressa, quien se sienta sobre la ventana abierta aun cuando es invierno, mientras que Zanya se recuesta con ambos ojos abiertos mirando a las telas de araña y Luminara espera a que termine su turno para poder descansar y le toque a la vampiresa.

Entre la oscuridad del bosque que está a casi cincuenta metros de distancia, Theressa ve múltiples ojos rojos acechando entre la espesura de los arbustos y árboles.

De los arbustos sale una especie de criatura con cuernos, cuerpo delgado y cabeza cubierta por un cráneo de un siervo. Lo que llega a ver además de eso es que puede caminar con dos patas por lo que le llama poderosamente la atención y se queda en silencio observando.

De repente, la criatura levanta su mano y con el dedo índice señala a la joven mientras asienta con la cabeza. Theressa está estufectada y no sabe cómo reaccionar.

Entre tanto, Oliver y Edwards se sienten extraños al no haberse encontrado con algún enemigo desde que llegaron a esa taberna. El licántropo se siente irritado con la situación a lo que el dullaham, con una jarra de bebida alcohólica en su mano le explica:

 

—La mejor manera de poder disfrutar de una noche como esta es en compañía de compañeros y una jarra llena de alcohol. Aun así mírate, estás demasiado tenso. Si estás así no serás útil en el combate para protegerla. Ten paciencia y no te persigas. Sabes a que me refiero.

—Aunque digas eso siento como si nos estuvieran observando. ¿Acaso no sientes lo mismo?

—Exactamente desde que escapamos de la ciudad que nos vigilan, pero no son los obispos, tampoco los arzobispos.

—¿Los inquisidores no están atrás de nosotros?

—Por el momento no.

—¿Crees que sea él?

—Seguramente. Quizás quiera poner a prueba a la chica.

—¿De qué forma?

—Primero, él deberá ver si ella es digna. Porque, aunque no lo parezca, ella es el nexo entre los humanos y los criptidos. Por eso es necesario que ella defina su lealtad.

—Está asustada, ponerla en esa situación es terrible.

—Es por eso que él actúa ahora y no antes.

—¿Cuándo vea que ella es digna que pasará?

—Oliver ¿conoces la búsqueda rúnica?

—¿Búsqueda rúnica? Creo que escuché hablar de eso. Se trata de la búsqueda de una llave que según se dice, sirve para abrir la puerta para el reino de Gaia. ¿Es real?

—Tanto como tu o yo.

—Vaya, es increíble.

—Si, pero el primer paso es importante. Si lo logra, significa que las cosas se pondrán más difíciles porque no solo la iglesia querrá eliminarla, también seres del abismo. Por eso hay que protegerla a toda costa.

 

Theressa no desprenda la vista de la criatura y como si fuera un acto inocente, levanta su mano y saluda a esa criatura, quien responde con el mismo gesto y luego abandona el lugar para adentrarse hacia dentro del bosque.




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