Bosquejo de una Traición| Conspírame

Prólogo

Las estrellas cayeron, las tierras se abrieron y los mares anduvieron.

En Atíntardha.

Hace siglos.

La princesa prisionera que fue hecha reina del país que masacró a su pueblo, murió en el parto, se desangró justo como la vieja bruja de Banadar decretó que pasaría.

Y a la mañana siguiente, el rey se ahorcó.

Todos lo recuerdan, no por la forma en que ambos terminaron, sino por el hijo que dejaron atrás; Alíbal I, el rey de Atíntardha, fundador de la dinastía más grande que el mundo haya conocido, los Aerllent Maltestar.

Alíbal fue un buen rey, benévolo y justo. Heredó la valentía de su madre y el coraje de su padre, pero también fue alcanzado por la crueldad que, por el mero hecho de ser hijo de ellos, le correspondía.

A esa crueldad el destino la llamó Varanna. Y Alíbal se casó con ella, condenando a todos sus descendientes a la gloria trágica, a ser siempre victoriosos, pero solo a través del dolor y la desesperación.

Pagando por los pecados que nunca cometieron y de los que no alcanzaron a escuchar, hasta que los Dioses decidan perdonar su existencia.



#1080 en Fantasía
#181 en Magia

En el texto hay: traicion, amor, tragedia y poder

Editado: 14.03.2025

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.