By: Un Loco Enamorado de la Luna.

Capítulos 1-7

29/11/2015.

Capítulo 1.

A pesar del tiempo todo quedo intacto desde el día que te fuiste, aún sigo diciendo que es mi culpa todo esto, el desastre que me embarga es sinónimamente grande; sospecho que mi ángel testigo y protector, solo lloró en el rincón de nuestras almas aún unidas, su decepción de sí mismo hacia nosotros hizo en Él una nube negra, cual triste peregrino opto en arrancar sus hermosas alas justo en el momento que nuestras almas se separaban, aunque tranquila, Él no quedó solo, todavía lo siento en el pedazo de alma que me quedó, siento su tristeza desnuda en mí, tan dulce y tan cruel.

¿Y ahora qué?, ya está, en cierta parte algo dentro de mí se alegra de tu suerte y conociéndote, tú felicidad me lo certifica, patético, ¿no?, extrañar algo que tal vez en el fondo no se valoró, ¿has visto por casualidad la lagrima de un ángel?, el perder y saber que más nunca volverá a ser igual. Los demonios de la noche y el oscuro bosque son mi única compañía en las noches de la luna llena, cuya belleza vestida de blanco, nos retracta al arrepentimiento diario, por lo tanto la mirada de la bestia fría y desnuda no me intimida, viéndole con sus colmillos preparados para hacerme su cena, de verdad, no me intimida… pues ya vi tus ojos decepcionados de mi marchándose.

El diario de un suicida está lleno de muchas lágrimas y pocas letras, es que el caso no es recuperarte, porque sé que ya te perdí, pero… ¿mi vida quien me la devuelve?, tan polifacética y miserable, lo sé, ¿Dónde hablo con Dios para el regreso del ángel?, ¿Cómo arreglo mi alma?, ¿Cómo le digo a estos demonios que se alejen de mí?, si fue el único dulce tormento que me quedó de ti, o aún peor ¿Dónde hay un borrador de lágrimas?

 

 

30/11/2015.

Capítulo 2.

Odio los lunes, no por la rutina, sino porque es una semana nueva donde mi cuerpo sin razón de alma respira, donde no me aburre la monotonía, sino la alegría me atemoriza como cuando vos y yo éramos tan felices, que solo bastó el alfiler más insignificante para que este globo estallara.

El ángel que alguna vez fue feliz y brillante, despertó con una enigma razón y solo sonrió de nuevo, y con una voz que solo mi conciencia escuchó –La soledad nos embarga por muy mala labor, hoy nos os toca brillar en este mundo de oscuridad– dice Él, en su tono la paz aun sobre sale. –¡Ya no me importa!– dije, –¿Qué tan cruel puede llegar a ser la vida?, ¿la muerte?, ¿ah?, ¿dime?­– hay tanta rabia y desilusión en mí que no puedo callarme –puede que tal vez no sé nada del hambre porque pocas veces no habré comido, pero sí sé que es estar vacío por dentro y ¿a quién le importa si solo yo vivo con eso?, es tan obvio que no existe el amor después de la guerra, si el recuerdo siempre duele y el rencor estará ahí, irresistiblemente en la tregua, perdí mi vida, dime, ¿acaso crees que es poco?­– termino con un tono muy cansado en son de calma por la discusión; pero Él puede ser tan dulce y paciente después de todo. –Es ella, ¿verdad?– pregunta Él, –No, no es ella; creo que en el mundo tenemos que arriesgarnos a perder y sobre todo a aceptarnos, sí, con nuestros castigos incluidos, por pecadores claro está, ¿o acaso no crees que la oscuridad es interesante?– digo en un tono trepador, irónico y con calma. –Pero en cierto modo, yo no he sentido miedo, rencor, odio o dolor– Él dice… mientras yo intento que Él en cierto punto sienta lo mismo que yo sentí, que estuviera en un punto de quiebre total como yo, aunque es estúpido, aunque sabe todo y lo ha vivido conmigo no es suficiente.

Es fácil, atrévete a sentir este dolor, solo estamos ya y miedo ya tienes ¿o ves la importancia de alguien por nuestro dolor?­– digo con el rencor sobre saliendo por mis poros, labios y mi más oscura mirada, lo sé porque lo siento. Mientras Él responde –no pero…–, para yo interrumpir y seguir hablando en un poco paranoico – ¡Escúchame por favor!, solo prueba la punta de este cuchillo, fría y filosa, esperando que nos la clavemos y terminar de partir en dos este corazón… dándole una salida a nuestro dolor, pero… ¿para qué ser cobardes? Hay veces el dolor es mejor, hay veces llorar alivia más...

 

01/12/2015.

Capítulo 3.

Hoy es martes de noviembre, el luto es rutinario, juego con mi mente un poco abstracta, un amigo cuelga sus alas, para juntarse conmigo y dibujar felicidad en una sonrisa tan polifacética que el gesto hipócrita es tan literalmente perfecto, creo que ser hipócrita es mejor a darte importancia; aunque me pareció verte hace poco y también como notaste que se apagó mi sonrisa, en fin, soy mal actor después de todo, pero fue hermoso verte, hiciste despertar a estos demonios que quedaron, que por cierto son buenos en su trabajo artístico de tormento.



Endrojac

Editado: 02.03.2018

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