Me enseñaron que los monstruos tenían colmillos. Nunca me dijeron que uno de ellos tendría mi corazón.
Edalyn ha pasado toda su vida preparándose para una sola cosa: cazar Feriros.
Para la Vena Escarlata, ellos son criaturas peligrosas que viven ocultas entre los bosques, seres que durante generaciones han amenazado a los humanos. Edalyn conoce las reglas, conoce a su enemigo y, sobre todo, sabe que jamás debe confiar en un Ferreiro.
Hasta que conoce a Ezra.
Él debería ser su presa.
Ella debería ser su enemiga.
Pero cuanto más tiempo pasa a su lado, más difícil le resulta reconocer al monstruo que la Orden le enseñó a odiar.
Y cuando descubre que entre ambos existe un vínculo que ni siquiera la Luna puede romper, todo aquello en lo que creyó comienza a desmoronarse.
Porque Ezra no es el monstruo que le prometieron.
Y Edalyn empieza a preguntarse si los verdaderos monstruos siempre estuvieron al otro lado del bosque.
Ahora tendrá que decidir entre obedecer a la Orden que la convirtió en cazadora... o escuchar a su propio corazón.
Porque enamorarse del enemigo puede ser peligroso.
Pero descubrir que toda tu vida estuvo construida sobre una mentira podría serlo mucho más.
En un mundo donde humanos y Feriros llevan generaciones odiándose, quizá el amor de dos enemigos sea la única oportunidad de descubrir la verdad.