Cazador de Reliquias

En deuda con la muerte.

Eric tiembla mientras intenta sostener la espada con una mano, la sangre sigue saliendo. El chico enfunda la espada y suspira.

—Veo que Bael si exagero, pero que se le va hacer.

El chico aparece frente a Eric atravesando su cuerpo, Eric queda inmóvil, la sangre gotea en el suelo, algunas gotas caen en la mano del chico.

—Que asco. —Saca la espada salpicando el suelo. —Mucho mejor.

Eric cae de espalda cubriendo el suelo con un charco de sangre. El charco llega a la espada, los ojos del cráneo se iluminan de rojo mientras se desliza a la mano de Eric. La sangre que cubre su pecho empezo a evaporarse.

—Eso estuvo serca.

—Mmm. —Lo mira con curiosidad. —Veo que ya eres portador de esa reliquia, eso puede ser un problema. Pero primero necesito un poco de su sangre.

"Mira a la ventana donde miraba Meredit. "

—No lo creo. —apunta su pistola. —Desde aquí sería un tiro limpio.

—Eso me cuesta creerlo.

La funda de su espada, negra como la noche, comenzó a mostrar grietas las cuales expulsaron una luz morada. Hasta explotar y convertirse en una larga cadena negra. En un extremo de está, tenía una daga muy afilada. En la otra, una pequeña guadaña.

—¡VENGAN DEL INFIERNO. Y SIRVAN A LUZBEL.!

Grietas surgen del suelo y de ellas salen criaturas deformes, la malloria son criaturas delgadas de piel palida, ojos hundidos con una pequeña llama roja como pupila.

—Eric mira eso y traga saliva. —Vamos campeón, que si se puede. —Camina un poco rodeando las criaturas, las cuales solo se le quedan viendo. —¿Eso fue todo? Solo tienen la pinta.

—Tenian que ser de estos inútiles. Si quieres que las cosas salgan bien, las tienes que hacer tu mismo.

Se lanza hacía las criaturas, con las cadenas moviéndose con rapides atravesando las cabezas de las criaturas, los cuerpos juntos impactaron en el lugar donde estaba Eric. Este ya se avía movido hacía un lado. Intento cortar la cadena pero sola le rebotó la oja.

—La cadena de Luzbel tiene una gran resistencia, ni la espada del muerto la puede cortar. —Toma la guadaña, lanzandola hacía Eric, la cadena se enrollo con fuerza. —Incluso sirve para lanzar lejos a las molestias.

Eric es estrellado contra un muro, pero unos basureros "funcionaron como amortiguadores." La sangre sale por su frente recorriendo su cara, poniéndose de pie con dificultades.

—Arrastra la cadena por el suelo, dejando una grieta. —De pie.

—Con una mano empuña la espada con fuerza. —Te voy a dar hasta para llevar.

—Pasa la cadena por detrás de su espalda. El lado de la guadaña está en la mano derecha, en la izquierda la daga. —No lo agas aburrido.

Eric se lanza con rapides chocando la punta de la espada en el suelo dejando una estela de chispas por el suelo. Lanza su primer corte, el cual fue desviado con extrema facilidad por la cadena. Apoyando su talón logra girar hacia la derecha, lanzando un corte giratoria.

El chico no logra bloquear el ataque, siendo erido en la cara. Una gota rora recorre su mejilla.

—Increíble. Si puedes ser una amenaza. —Lanza la cadena con la guadaña de frente. Envolviendo el cuerpo de Eric, serrando con fuerza al clavarse la guadaña a su cuerpo. —Y por eso morirás aquí.

Lo jala con fuerza, mientras empuña la daga. Esta atraviesa el corazón de Eric, este empieza a expulsar sangre la cual empieza a empapar la mano del chico.

—Eso, fue aburrido. No sirves para esto. —Saca la daga de un jalón, limpiándola con su pantalón.

Eric es arrojado al suelo como un desperdicio. El chico camina a la entrada abriendo la puerta de una patada. Meredit en un rincón con la voca tapada sollozando. La cadena se empieza a destruir regresando a su forma de funda.

Eric abre los ojos, observándolo la oscuridad infinita, se pone de pie caminando un poco en la pequeña isla.

—Aquí denuevo, ¿Donde esta esa mujer de la última vez? —Mira hacia atrás. Se sobresalta al mirar a la mujer, la cual esta sentada en el árbol.

—Las palabras suenan con un pequeño eco. —Increíble, veo que estas muriendo, y muy rápido.

—Se tumba en el suelo suspirando con pesades. —Haa. Veo que no pude ayudar en nada. Eso si es malo... —Se levanta un poco mirando a la mujer. —Oye, yo estuve por morir antes, y la espada me regreso.

—Así es, pero eso fue una "Cortesía " solo fue una prueba para demostrar que cambie de dueño. Pero tú nunca pactaste nada. Si te ayudo, tendrás que hacer algo por mí.

—Se pone de pie. —Que es de hacer.

—Solo necesito que le des el mayor probecho a la espada. —Extiende su mano palida. —¿Entonces? ¿Tenemos un trato?

—Trato.

Ambos estrechan sus manos serrando el pacto. Eric abre los ojos, la erida se sierra desprendiendo con un vapor blanco, mira sus manos y estas se comensaron a poner pálidas, al igual que todo su cuerpo. Los ojos de la espada empezaron a brillar en rojo.

—La toma con una mano, y se impresiona ya que el peso de la espada es mucho menor que antes. —Mucho mejor. Mm. —Mira la ventana de su apartamento, mirando como Meredit esta recargada de espaldas en la ventana. —Es hora del raun dos.

Corre escaleras arriba hasta llegar con el chico. Mirándolo de frente.

—¡Mira quien esta devuelta cabron.! —Toma más velocidad. Logrando lanzar una patada voladora.

El chico se cubre de la patada, pero sintió como fue apuñalado. Eric le saca la espada de un jalón, lanzando varios cortes los cuales todos fueron recibidos en el pecho del chico. La sangre brota a chorros, pintando el suelo y paredes de rojo.

—No es divertido ser apuñalado o si.

—Sus eridas sanan al igual que Eric, pero estas son de un tono negro. —Veo que por fin se diste a la reliquia. Pero eso no significa que podrás sobrevivir. —Desenfunda su espada. —Espero que sepas un poco de esgrima.




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