Estando en la celda fría y oscura los 4 se encontraban juntos puesto que ese frío congelaba. Estaban pegados, espalda con espalda, abrazados porque si se separaban el frío les quemaba los huesos.
En eso Thaelor dice—Con este frío no hay mal pensamiento que pase por mi cabeza solo pienso en no morirme congelado.
Y Ezrion le da la razón, temblando—Confirmo, ni ganas de pelear me dan, solo quiero una cobija y una taza de café
Se rieron un poco, era risa de frío.
A Nova se le vino una visión a la mente, no fue como las otras, fue como un susurro. El libro negro.
El libro... el libro negro— gritó Nova tapándose la boca después, ya que podrían escucharla
Todos la miraron.
— Algo me dice que el libro negro contenía detalles importantes, cosas que no aprendimos porque solo fuimos dos veces a los entrenamientos con la directora, pero yo recuerdo que ella dijo que ese libro no lo podíamos perder. ¡Ahí está todo!
En eso se acerca a Ezrion y le pregunta en voz baja— ¿Hay la posibilidad de abrir un portal y buscar el libro en la suite de la universidad? Ahí se encontraba.
Ezrion la miró y con tristeza le dijo que no— Desde el segundo uno que entramos a esa celda fría mi capacidad de abrir portales es nula. Nadie puede usar sus poderes aquí, esta celda nos los bloquea.
Y la abrazó para que no tuviera más frío.
Se quedaron en silencio hasta que pasó un soldado, ya bastante avanzado de edad, a llevarles agua y una especie de comida rara y fea nunca antes vista. Era como una masa gris que no se veía nada apetitosa.
El viejo les dejó las bandejas y no se fue— Coman, aunque sea feo, les da calor
Thaelor desconfiado—¿Para qué nos ayudas? Tú eres de ella
El viejo se agachó, miró a todos lados y habló bajito—Yo no soy de ella, serví a los guardianes, sus padres hace 20 años, antes de que llegara Seraphine. Yo era el comandante del ejército Rofreyans del castillo de Rofreya, bueno de este castillo. Ella llegó, mató a mi familia, a mi esposa y a mis dos hijos, y a mí me dejó ser soldado perdonándome la vida para que le sirviera. Llevo 20 años aquí en contra de mi voluntad esperándolos a ustedes
Ellos al principio desconfiaron, pero no tenían otra salida. Estaban congelados y sin poderes.
Les dijo— Ya casi es la media noche, les voy a dejar la celda abierta, solo tienen 10 minutos. Tienen que actuar rápido, ya que Seraphine sabe todo y pronto los conseguirá, si se quedan, mañana los mata a todos
— ¿Qué hay de usted? Ella lo matará — pregunto Aelira
— Es lo más probable pero, la muerte para mí sería mi libertad finalmente, además moriré tranquilo sabiendo que Rofreya será libre.
Y así sucedió, a la media noche la puerta se abrió.
Salieron y corrieron descalzos por el pasillo oscuro, tenían que actuar rápido.
Llegaron a la cocina del castillo, estaba vacía, Nova hizo lo suyo y rentalizo el tiempo, y no eran 10 minutos sino 15 suficiente para ir por el libro negro.
Ezrion dijo que abriría un portal hacia la suite de la universidad para traer el libro. Era difícil y tenía miedo ya que tendría que conectar dos universos prácticamente, Rofreya con la Tierra, pero era peor no intentarlo.
Los tres estaban detrás de él mientras abría el portal. Puso las manos, tembló, un portal chiquito se abrió y se cerró.
No le salió a la primera, estaba sudando.
Nova se acercó y le dijo bajito, poniéndole la mano en el pecho— ¡Confía, tú puedes!
Ezrion respiró, lo intentó de nuevo.
Y así lo logró. Este portal era diferente, grande, dorado, zumbaba, solo él y su padre podrían abrir ese tipo de portales ya que requerían mucha energía, por eso Seraphine demoró 19 años en encontrarlos, porque ella tiene poder pero sobre Rofreya, no en la Tierra, o no la suficiente para conectar dos universos.
Ezrion entró y salió a la suite, todo estaba igual, la cama desordenada de la universidad. Miró hacia atrás por el portal y ahí estaban Nova, Aelira y Thaelor diciéndole con la mirada que sí podía.
— "Vamos compadre", expresó Thaelor desde el otro lado.
Buscó el libro debajo de la cama, donde lo habían dejado, y regresó con ellos a la cocina del Castillo Negro. El portal se cerró detrás de él con una explosión chiquita.
Inmediatamente abrieron el libro y ya no era el libro con páginas vacías como antes. Ahora cada página contenía información importante.
La primera decía como invocar sus atuendos reales, de combate. Esos trajes eran los adecuados ya que venían con sus armamentos. Otra información era como bloquear la mente de Seraphine, esto era para Aelira, solo ella podría cargar semejante poder, el resto simplemente se volverían locos o caerían inconscientes por días.
Escucharon unos pasos. Eran unos soldados que venían por ellos— "Rápido", dijo uno de ellos, — que no escapen
Los cuatro herederos se miraron, cerraron el libro.
Nova leyó en voz alta la primera página:—¡Por Rofreya, atuendos reales!
Los cuatro invocaron sus trajes e inmediatamente pasó una magia. Una luz los cubrió a cada uno.
Cada uno portaba sus atuendos. Aelira con un vestido reina morado y dagas al aire para cortar, aunque la directora le dijo que no cortaba de verdad, en realidad un solo roce pondría a convulsionar y delirar al que sea, Nova tenía un traje tipo soldado, de armadura fina y un arma con cronos para medir el tiempo y claramente noquear a los soldados. Thaelor traía un escudo con un león imponiendo fuerza y carácter, la protección era su deber y Ezrion también con su traje portaba el báculo que le permitía abrir caminos, no solo portar, también podía ver el principio y final de cada persona.