Ahmes nunca supo realmente de dónde venía.
Siendo apenas una pequeña hada, fue encontrada por los maestros del Gran Santuario de la Magia, quienes decidieron acogerla, criarla como una hija y enseñarle a comprender aquello que siempre había formado parte de ella: la magia.
Entre libros, hechizos y las enseñanzas de quienes terminaron convirtiéndose en su familia, Ahmes creció fascinada por un mundo que conocía principalmente a través de historias. Sin embargo, había algo que ni siquiera los maestros del Santuario parecían capaces de explicarle: su extraña conexión con la luna y una magia que respondía a ella de una forma que nadie comprendía del todo.
Impulsada por su curiosidad y por el deseo de encontrar respuestas que los libros ya no podían ofrecerle, Ahmes decide abandonar la seguridad de su hogar y conocer por sí misma aquello que durante años solo había imaginado entre páginas.
Lo que comienza como el deseo de descubrir el mundo se convierte también en una búsqueda mucho más personal: comprender quién es más allá de su origen, de sus maestros y de los muros que la protegieron durante toda su vida.
Porque quizá descubrir de dónde viene no sea la única forma de descubrir quién puede llegar a ser.
Un hada criada entre magia y conocimiento, un mundo que por fin se abre ante sus alas y un misterio que todavía aguarda bajo la luz de la luna.