"Soy el Correcaminos, vivo en el desierto de Albuquerque, desde que tengo memoria he estado aquí, aunque parecería que pasaría hambre no es así, además de lo que encuentro, como muchas semillas. Tengo un amigo que me las deja, es muy bueno, y muy inteligente, busca distintas formas de entretenerme, nunca me aburro, todos los días tiene nuevos juegos para mí. Él siempre me preocupa, porque a pesar de ser tan inteligente, no mide los riesgos, todo lo hace para hacerme feliz, por eso cuando algo malo pasa vuelvo a ver si esta bien, incluso le digo que no es necesario llegar a tanto para entretenerme, y que cambie de empresa, los equipos de Acme son malos, pero no logra entenderme, debería aprender el idioma ave. Al menos me tranquiliza que todos estos años con sus caídas y golpes, siempre termina bien, y si él está bien yo también.
Hace unos días luego que me tocara la punta del pico, y se fuera a su casa, no lo he visto más, creo haberlo vislumbrado en un helicóptero, tal vez prepara algo que hará caer del cielo ¿Será para que no llegue tanto sol? Eso pensé, pero ya no lo he visto, no sé que pasará, lo he buscado en todos los lugares que nos veíamos, incluso pude entrar a su cueva, no quería molestarlo, tal vez estaba con visitas y por eso no salía a jugar, dentro encontré muchos archivos de juegos, los reconocí todos, son 77 años de pura diversión, pero él no estaba, se nota que no ha estado en mucho tiempo, me tranquilice algo, pensé que estaría enfermo, ya estaba preparándome para cuidarlo. Pero ahora me sigue la pregunta ¿Dónde está? ¿Qué le pasó? ¿Estará escondiéndose de mí? Tal vez ya...no me considera su amigo...
Por fin volvió, pero no está solo, lo vi al lado de unos humanos, me dejo semillas... por segunda vez el mismo juego... le deje las gracias en un papel que puso abajo para que no se llenara de tierra mi comida. Seguramente son amigos que vinieron a visitarlos, debe estar mostrándoles el lugar. Ya me quedo más tranquilo, seguramente mañana volveremos a jugar.
Siguen los días, y ya no lo he visto más... se habrá ido con los humanos que estaban a su lado... no sé que hacer para encontrarlo, todo es tan silencioso, callado, me quede en la cima de un acantilado, no tengo ganas de ir a mi nido, mi amigo, mi hermano ya no quiere verme, tal vez debí dejarlo ganar una vez, pero pensé que no quería eso, que se molestaría si lo dejaba vencerme.
Ya no soy consciente de cuánto tiempo ha pasado, día... noche... que importa eso, ya ni el hambre me hace moverme... hay ruidos como los que hace Coyote cuando construye los juguetes grandes... y de un helicóptero como el que uso cuando lo vi por última vez... Llegue lo más rápido que pude, que raro, que use el mismo juego por tercera vez, normalmente siempre son diferentes. Que bien, hay tanta comida, seguramente por eso demoró, estaba juntando mucho, pero... no es mi amigo, son humanos, y un canario... veo un hombre con casco que me mira con binoculares, no se parece a quienes estaban con él. No tiene su olor ¿Qué puede ser? Ya lo descubrí, ellos son los responsables que Coyote no este, seguramente lo ahuyentaron con su presencia, por eso él se fue a vivir por ahora con las otras personas, para que estos no lo molestarán...si los hecho él volveré, estoy seguro. Esto será pan comido".
Lo primero que hizo fue correr para tirarles el pegamento en el cuerpo, luego miró al helicóptero, subió por la montaña de comida y solo de un pequeño salto entró, allí empezó a picotear todo, con su velocidad y la dureza de su pico, los controles reventaron, cuando la nave iba cayendo salto al techo de un vehículo tipo militar, adentro hizo lo mismo que antes, luego siguió repartiendo golpes y picotazos a diestra y siniestra, en menos de 30 segundos, los invasores estaban huyendo. El Correcaminos orgulloso miraba desde la cima de un acantilado cercano.
"Seguramente ahora Coyote volverá, es tan bueno, con sus inventos puede destruirlos ES UN GENIO, pero tiene un corazón tan tierno, que no quería hacerles daño. Debió decírmelo, yo como su amigo los hubiera hecho irse, nadie molesta a mi amigo.
Nuevamente no sé cuándo tiempo ha pasado, días, meses, años que no lo veo, todo es tan monótono, no entiendo nada... esos malditos humanos son los culpables, allá va un vehículo, y como siempre tiran basura, son unos inconscientes... espera en la fotografía esta Wile.... ¿Qué dice? Un juicio perdido... ahora irán a una audiencia en el Congreso, he visto todo lo malo que son los productos Acme, debo ayudar a mi amigo ¿Cuándo es? Diablos, no me queda mucho tiempo, a correr, pero para dónde queda Washington".
Alcanzó al auto que había tirado el diario, les mostró el artículo y les pidió amablemente (con algunos picotazos que dejaron inutilizado el auto) que le dijeran para dónde quedaba Washington, en el camino se detenía solo cuando ya no sentía las patas, o para pedir indicaciones con el recorte de periódico. Llegó a la capital, pero no encontraba el congreso, por suerte un conejo que vestía una gabardina lo vio y le dio las indicaciones precisas, le dijo que se apresurara.
"Por fin estoy llegando, en las escalinatas solo me detengo un segundo, aspiró y sé donde está, su olor es inconfundible, abro la puerta de una patada, escuche que un ave grandote dijo que a nadie le interesa el Coyote ni lo que le pase, que se ha creído, tuve el impulso de picotearlo, pero estoy seguro que eso sería malo para mi amigo, así que mejor me quedó en el podio de testigo, allá veo a mi amigo, esta con los ojos desorbitados, sorprendido, no sé porque no me dijo que me necesitaba... tal vez debí bajar la velocidad, pero no importa, ya estoy acá, veo a uno de los humano y la humana que lo acompañaban en el desierto, ellos ya tiene su olor impregnado, se nota que lo quieren mucho...y si ellos son sus nuevos mejores amigos.. que será de mí... debo olvidar eso, solo debo concentrarme en lo que me dice el abogado".
Durante el interrogatorio de Kevin, el Correcaminos confirma que fue testigo de los constante fallos de los productos Acme y que siempre dañaban al Coyote, el ave revive en su mente los momentos dónde pensó que su amigo moriría, no pudo evitar que su cara se volviera triste, la siguiente pregunta descolocó un poco al Correcaminos.
Editado: 18.10.2026