Cursed

XIV.

El dolor que invadía mi cuerpo había disminuido un poco. Aún era un dolor constante que me impedía moverme libremente cómo quisiera, pero al menos podía salir de la cama para ir al baño sin ayuda. Me tomaba bastante esfuerzo, sin embargo, me daba un sentimiento de independencia que realmente necesitaba. Odiaba depender de Sasha o de los gemelos cuando iban a visitarme.

La medicina ayudaba, pero sólo por algunas horas. Cuando el efecto comenzaba a desaparecer, el dolor volvía con la misma intensidad.

Supuse que la recuperación estaba siendo más lenta por el estado del Gran Maestro. Su magia y la del circo dependían fuertemente entre ellas. Él estaba débil, así que la magia alrededor del circo también lo estaba.

Eso llevo a cancelar nuevamente las funciones. Vlad me dijo que estábamos pasando por una mala racha, sucedía cada cierto tiempo. La última vez que estuvieron así fue hace casi una década.

Todos esperábamos que eso cambiara pronto.

Sin embargo, sabíamos lo que debía suceder para que las cosas mejoraran. Así que, el temor volvió a instalarse en cada uno de nosotros y aumentaba con el pasar de los días.

—Me alegra verte mejor —dijo Will.

Había venido a verme. Vlad había ido a la ciudad y le encargó mi cuidado. Me conmovía la manera en que se preocupaban por mí, me sentí muy acompañada a pesar de estar en ese estado tan deplorable.

—Me veo un poco menos muerta que antes —bromeé. Él sonrió pero no pareció apreciar mucho la broma.

—Tienes un humor algo retorcido, ¿sabías?

Yo me encogí de hombros. Claro que lo sabía.

Mire a Will y no pude evitar recordar a Vlad y todo lo que el Gran Maestro había dicho sobre él.

—Will, necesito pedirte algo —El ambiente se tornó serio tan pronto cómo esas palabras salieron de mi boca.

—Claro —dijo de inmediato—. Lo que necesites.

—Necesito que mantengas a Vlad alejado del Gran Maestro estos días.

—¿Sucedió algo? —preguntó frunciendo el ceño.

Dudé durante unos segundos. No sabía si era buena idea decirle la conversación que tuve con el Gran Maestro o el hecho de que admitió claramente que quería asesinar a Vlad y simplemente no lo hacía para no perder a Will también. Supuse que porque eso significaba asesinar de nuevo.

—Solo... No quiero que nada le pase.

—Está bien —dijo él—. Haré lo que pueda si eso te hace sentir más tranquila.

No pude evitar sonreír y apretar su mano brevemente en agradecimiento. Si, eso definitivamente me hacía sentir un poco más tranquila.

Will sonrió también. Y entonces me di cuenta de que rara vez estábamos los dos a solas, sin Vlad o Sasha alrededor. Pocas veces hemos tenido la oportunidad de conversar así. Y no quería desaprovechar la oportunidad para saciar mi curiosidad.

—¿Puedo preguntar algo que no me incumbe en absoluto? —pregunté haciendo una mueca.

Will entrecerró sus ojos pero mantuvo la sonrisa en su rostro.

—Adelante.

—¿Cómo te sientes aquí? Es decir, ahora. Vlad me contó que te uniste al circo voluntariamente cuando él lo hizo. Sé que eso fue hace años y tuviste que adaptarte a todo esto. Pero ahora, ¿aceptaste tu nueva vida?

Se acomodó al borde de la cama, mirándome de frente. Se quedó en silencio durante un instante, cómo si estuviera contemplando mi pregunta y cómo responderla.

—Te diré algo que no le he dicho ni siquiera a Vlad —habló finalmente—. En realidad me gusta.

Mentiría si dijera que no estaba sorprendida. Vlad dijo que su hermano era muy introvertido y que solía pasar mucho tiempo fuera del circo cuando no había nada programado. Yo misma lo había visto tomar su auto y manejar lejos durante las noches, incluso durante el día. Asumí que intentaba huir de la realidad, que era su forma de escapar de la condena de la eternidad. No esperaba que en realidad le gustara la vida que eligió.

—Al principio me dolió dejar a mi familia. Pero yo nunca fui como Vlad, no era de tener muchos amigos, no tenía grandes aspiraciones, sueños o metas que estaba deseoso por cumplir. Sólo vivía el día a día. Cuando Vlad se unió al circo, sentí que algo faltaba en mi vida. Me sentía vacío. No sabía que era exactamente pero todo se sentía tan diferente y cuando él fue a buscarme, a contarme lo que sucedió, le creí. Entendí que decía la verdad porque lo había estado sintiendo todo el día. Todo encajó cuando me contó lo de la maldición. Sonaba loco, si, pero tenía sentido de alguna forma. Me uní y recordé todo y estaba feliz por haber llenado ese vacío que sentía, por haber recuperado a mi hermano. Después claro vino la tristeza por haber dejado a nuestros padres. Pero entendí que ellos nos habían olvidado, estaban bien, nosotros éramos los que sufrían, no ellos.

» Eventualmente, me adapté. Me gustó lo que hacíamos, incluso la gente que teníamos alrededor. Puede sonar difícil de creer considerando que suelo encerrarme en mí mismo pero aprecio a todos aquí. He llegado a quererlos. Y sabes, para alguien que no tenía ningún plan a futuro, ningún gran sueño que perseguir, esta vida suena bien. No debo preocuparme de esas cosas. De esta forma, puedo vivir el día a día cómo siempre quise. Sólo debo actuar en las funciones y el resto del día hago lo que se me da la gana. Vlad no ha podido aceptar esa libertad. Es por eso que está tan lleno de resentimiento, aunque no puedo culparlo. Yo elegí esto, él no. Supongo que es diferente. Así que, respondiendo a tu pregunta, me siento muy cómodo en este lugar.

Estaba genuinamente sorprendida. Will no solía expresar mucho, no hablaba de sus sentimientos o sus opiniones respecto al circo. Así que tenía curiosidad por saber su versión, conocer su perspectiva. Y no pude evitar sentir que resonaba mucho conmigo. Yo tampoco tenía planes o sueños a futuro, dejé la universidad porque no tenía interés en estudiar. No quería ser grande o escalar en algún trabajo. No tenía interés en tener una familia o tener éxito de alguna forma.



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En el texto hay: fantasia, circo, circo fantasma

Editado: 12.10.2026

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