Destiny Moonlight- Destinados

Destiné

CHAPITRE 66

 

 

Finalmente termine dándole las gracias a todos por venir, tome una gran bocanada de aire y le entregue las llaves a Dante, fue en ese instante cuando él nos envolvió en un abrazo y aproveche susurrando lo siguiente:

-Serás un tonto de primera, ¿porque nunca me dijiste que debía hablar frente a todos? –

Él se limitó a reír por lo bajo y luego se separó de mí.

-Sabía que lo lograrías-

- ¿De qué hablas? Soy una nerd, mi timidez…-

- ¿Sabes cómo lo supe? -

Y luego puso esa cara, que todo hombre al ver que sus objetivos finalmente se cumplieron junto a otra persona.

-No, no lo sé, dímelo por favor, que yo tampoco entiendo-

-Ese tipo, Clark- suspiro por un momento- lo supe en cuanto los vi juntos, en el estacionamiento y en la tienda, pude notar el cambio que le realizo en ti, esa pizca de valentía y coraje que puso en ti, eso sí, sin quitarte las demás cualidades-

Y entonces puso su mano en mi hombro y sonrió de lado, sobresaliendo sus ojos azules y resplandeciendo su brillante cabello rubio.

Y continuo:

-Se nota que cambias cuando él está presente, lo vi cuando miraba hacia acá, desde su lugar, vi tu rostro y como cambiabas de un momento a otro- cerro sus ojos y sonrió aún más- ¿de verdad te hace tan feliz? –

Ashton Clark, ¿hacerme feliz?

Presentía la felicidad en las personas que últimamente me rodeaba, en Clarissa Blair, en Dante Lovegood, en las llamadas de mi padre, en los días en la universidad con Emily, podía sentir la felicidad…pero… Ashton no me daba felicidad…

Con Ashton para nada hallaba la felicidad, pues, con el hallaba algo mucho mejor, hallaba verdaderamente mi identidad, con él podía fácilmente ser quien soy, con el descubrí realmente quien soy, Ashton era esa palanca de impulso que siempre obtenía, con el no hallaba la felicidad, con el hallaba mi verdadero yo, con el había aprendido a querer poco a poco, a volver a creer en mis instintos de chica enamorada, no pretendía ser otra persona, porque de alguna forma Ashton siempre me demostró que siendo yo, para él era más que suficiente .

Sonreí.

-No veo a Ashton como una de las personas que me hacen feliz, exactamente-

Baje mi mirada y continúe:

- porque Ashton estuvo siempre conmigo, cuando me rompieron el corazón por primera vez, cuando descubrí lo amargo que era sentirse sola verdaderamente, Ashton estuvo cuando me hallaba en peligro, siempre lo estuvo, siempre lo estará… porque Ashton es mi luz en medio de la oscuridad, claramente podría pasar cualquier circunstancia siempre y cuando el este conmigo, porque Ashton de alguna forma me hizo depender de él, aun cuando no lo necesito el me da una sonrisa y me dice que: siempre estará conmigo, en este mundo existen personas capaces de hacerte feliz y las que te hacen ser, Ashton es la persona que me hace ser, él es la persona… con la que me imagino el resto de mi vida, de una manera acertada en la vida-

Pude alzar mi vista y descubrir que mi rostro estaba sumido en la vergüenza, que mis mejillas estaban controladas por el carmesí del rubor, toqué mis mejillas con la palma de mis manos y solté una pequeña risa. Pero, Dante solo sonreía de lado y me miraba de forma orgullosa, me miraba de forma pertinente, como si lo que tuviese al frente fuera lo más increíble que hubiese visto.

-No me das chance de odiarlo, vaya, todo en el parece perfecto, con tan solo escucharte hablar, inclusive me has erizado la piel con tus labios sonrientes-

Comento desplazando su brazo derecho por su brazo izquierdo.

-Ahora damas y caballeros, el brindis por la familia y los invitados, esperando que el futuro empresario sea también el futuro de nuestro país-

James estiro la copa que recientemente le habían dado.

Obtuve mi puesto a un lado de Dante, el lado donde no estuviese su familia y esperé a por la copa que la señorita de cabello afro repartía para todos nosotros.

No era amante del vino, ni mucho menos bebía… a no ser que se tratase de una fiesta a la que Destiny estuviese invitada, pero, había dejado eso hace tanto tiempo, que ya no recordaba cómo era el sentido del alcohol fluyendo en mi garganta y quemándola mortalmente.

-Ahora extenderán sus copas hacia el futuro empresarioy dara salud a su vida-

Indico James, una vez cada uno de nosotros y los que se encontraban bajando las escaleras tuvieran sus copas.

Y las típicas frases que dicen en las fiestas empresariales se escuchó de manera unísona y perfectamente adecuada.

- ¡Salud a su alma! -

Estirando todas las copas hacia Dante, imitamos las voces y luego dimos un pequeño trago a la copa, preferiblemente para mí, era demasiado con un sorbo y le pedí a la joven que se lo llevara.




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