La siguiente parada que visitaria lucia, liam, truy y hector fue la casa de este ultimo, estaba hecha de chatarra en todas sus formas, restos de metal de distintas piezas y era una casa pequeña, se podia notar el oxido en varias placas y partes de la estructura, todos estaban en una pequeña parte donde habia lo que lucia podia describir como una super computadora.
— La mafia 17 controla el inframundo criminal y fuerza a los menos afortunados refugiados — Dijo mientras manejaba la computadora.
— ¿Refugiado? — Pregunto liam.
— ¿No te has enterado?, sacropa a sido destruido.
Liam por un instante se quedo congelado e incluso diria que es palido, su rostro paso de ser el amable clasico de siempre a una version siniestra y oscura.
— ¡¿Pero como pudo ocurrir?! — Grito liam, perdiendo la calma y abriendo su capa mientras asomaba un dedo hacia ningun lado en particular, en forma de ira y protesta.
— El planeta fue asediado y fue destruido, los Hrax lo hicieron.
— ¡¿Pero como pudo ocurrir?! — Dijo liam nuevamente, enojado y moviendose erraticamente hacia atras de el mientras se llevaba las manos a la cabeza, dio un suspiro y se notaba mas relajado — Un amigo mio, un detective tenia asignado ese planeta.
Lucia se quedo sorprendida unos instantes, no sabia que los detectives podian ser derrotados. Liam ya estaba mejor, inhalo y exhalo para luego acercarse.
— Lamento todo eso, tambien lamento la destruccion de su planeta. Prometo que para honrar al detective sapp destruire a cualquier hrax que llegue a este planeta. — Dijo con un tono sombrio.
— Lo agradezco — Dijo hector con cierto miedo de lo que liam podria llegar a hacer.
— Ahora, concentremosnos. ¿Mafia 17 has dicho?
— Controlan a la gente menos favorecida, la mayoria refugiados de planetas destruidos.
Los amenazan con llamar a su raza destructora para que acaban el trabajo, a cambio podrian incluso obtener una recompensa, asi que tenemos que trabajar para ellos si queremos mantenernos vivos. Los trabajos van de todo tipo, sicariatto, secuestro, extorsion o en mi caso estafa.
— Eso es terrible. — Dijo lucia.
— No te preocupes, hector. Los detendremos, pero quiero que a nuestro amigo truy le devuelvan su dinero.
— Ujum. — Dijo elegantemente truy
— Lo tendra, lo tendra — Dijo hector.
— Bueno, llevanos a donde esta esta mafia. — Sonrio liam condescendiente. — Les haremos una visita.
Habian llegado al lugar donde hector los guio, era una especie de "mansion" hecha igualmente con chatarra, lucia noto que no estaba oxidado, tambien noto un monton de trabajadores, todos con rostros tristes. Liam estaba delante de lucia junto con hector que los guiaba, lucia estaba al ultimo. Truy eligio quedarse en la casa de hector, no es alguien del tipo guerrero, lo podia entender lucia, despues de todo ella luchaba para que gente como truy no tuviera que hacerlo.
La caminata siguio y siguio, algunos "mozos" de distintas razas le ofrecieron bebidas o comidas a hector, liam o a lucia pero todos la rechazaban, el camino de chatarra siguio por un tramo de alfombra rojiza con detalles amarillentos y siguio asi hasta eventualmente llegar a una especie de trono, parecia la sala de un rey y en el trono estaba sentado una especie de sapo humanoide, tenia picos en el cuerpo y cara de mal sujeto, ojos amarillentos y tenia una especie de barba, era bastante pequeño, quizas mediria 1.20m con toda la suerte, su piel era verdosa oscura y usaba un traje similar al de una pelicula de mafiosos clasica.
— Hola. — Dijo liam, para posteriormente hacer una pausa mientras el sapo lo observaba. — Creo que has estado aprovechandote de los mas debiles y hemos venido a detener eso — Dijo liam con un tono condescendiente.
— Hector, ¿quienes son estos invitados que no saben ocultar su lengua? — Dijo el sapo, su voz era claramente asquerosa, parecia como si tuviera algo atorado en la garganta que se extiende un poco al hablar.
— Somos quienes hemos venido a detenerte. — Dijo con firmeza lucia.
— Creo que no conocen su lugar y deben de ser asesinados. — Dijo el sapo, para chasquear los dedos y que un grupo de secuaces entre, la mayoria sapos aunque habia un par de otras razas.
— ¡Espera, Espera! — Dijo hector.
— ¿A que quieres que espere? — Dijo el sapo.
— Don Manguak. Este de aqui es el detective y ella su complice. — Dijo hector, de forma tragica.
— ¿Que? — Dijo lucia, parecia sorprendida de que lo hayan traicionado
— Bueno, eso no me lo esperaba. — Sonrio liam de forma preocupada.
— Como idea, don manguak es que lo ejecutes pero lo grabes para los detectives, asi entiende que ahora la tierra es tu territorio. — Hector bajo la cabeza.
— Creo que por primera vez, me gusta como piensas hector. — Dijo sonriendo el don
manguak.
— Bueno, muchas gracias señor.
— Bueno, nos mataran, increible. — Dijo liam molesto mientras era rodeado por mafiosos junto con lucia.
— Magnifico, Eso no salio segun el plan... — Dijo lucia.
Lucia y liam se encontraban amordazados en una especie de conteiner de color rojo, estaban amordazados casi en su totalidad salvo los ojos, don manguak queria que viera su vida irse, ademas se tomo la molestia de quitarle la capa a liam. No sabian donde estaba hector, pero si sabian que cumplio con lo planeado cuando dejo algo en el boslillo de la parte trasera del pantalon de lucia.
La puerta del conteiner se abrio y era el mismisimo don manguak, quien les sonrio. A su lado, en la parte de atras estaba hector observando todo junto con dos mafiosos, uno era un sapo igual a manguak pero el otro era un humano
— Bueno, saben. No creo que todos los dias uno tiene la opotunidad de matar a un detective — Dijo don manguak mientras se acercaba a ver a liam. — Creo que es bueno lucirse un poco. — Tras eso, se prendio un puro y empezo a fumarlo tranquilamente mientras lo miraba.