Detrás de la Fachada

Poesía para reflexionar ✨

Aun sabiendo que dolería,
seguí con ella para que nada malo pasara.
Pero, como dicen los demás,
no todas las personas son buenas,
ni todas se quedan a verte brillar.
​A veces, personas como nosotros
no entendemos el significado de una verdadera amistad;
otros piensan que estar con una amiga
es hacerlo todo por ella,
cuando en realidad... es sostenerla en sus momentos difíciles.
​Cuando el alma siente esa extraña emoción
que tantas veces dejamos de lado,
es como una advertencia silenciosa,
un aviso de que algo anda mal.
Y la verdad, duele no haber hecho caso a ese presentimiento,
pues de haberlo escuchado, me habría alejado del dolor.
Pero no me arrepiento de haberlas conocido,
porque sé que, aunque hoy esté sola, brillaré
y demostraré de lo que estoy hecha.
​Yo me quiero, aunque a veces me juzgo.
Yo me amo, aunque a veces me niego.
Yo lo doy todo,
aunque no reciba lo mismo a cambio.
Nos tocan amistades hipócritas:
esas que te sonríen de frente
mientras te apuñalan a las espaldas.
​A veces mi cabeza no para de repetirse:
¿Qué habría pasado si hubiera hecho esto?
Y trato de callar mi mente, pero no puedo;
me imagino escenarios de lo que pasará mañana
y de cómo saldrá ese día.
​Mis sentimientos y mi forma de hablar
no son iguales a los de los demás,
porque no busco encajar en su rebaño.
No me importa ser la oveja negra;
seguirá mis propios pasos,
no dejaré que nadie me haga caer.
Dolerá un poco, es verdad,
pero sé levantarme y seguir adelante.
​La vida me enseñó
que las amistades sinceras son apenas un uno por ciento.
Por eso le ruego a Dios
que me aleje de todas las malas personas,
que me guarde para ser mejor,
feliz junto a mi familia,
convirtiendo cada tropiezo en un sabio consejo
para cuidar el corazón y elegir bien a mi lado.




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