Este domingo es un poco diferente, inicie con un sentimiento extraño, me sentía feliz pues no había ruido exterior. Estaba sola en casa, mi tranquilidad fue interrumpida por su constante y hostigante paranoia.
Me han tratado diferente, los he tratado diferente, a veces siento que son unos extraños cualquiera, que, si les preguntas las cosas más fáciles de mí, no sabrán que responder.
Otras veces parecen personas fingiendo ser mis padres, no sé si así debería de ser una figura paternal o maternal, es curioso, a veces me cuestiono si soy yo el problema.
Derramé tantas lágrimas, sacrifique tantas noches, para pensar en ustedes, y ¿Que obtengo?, más preguntas y más problemas, es raro, me encuentro vacía, pero a la vez siento que aún puedo vivir, y es tan irreal que gracias a ÉL yo sigo aquí, si me voy, ÉL se sentirá mal, y yo estaré tan decepcionada de mi por hacerle mal, a ese corazón tan puro y atento, no creo ser suficiente, y desearía tenerlo en una pequeña cajita de cristal para cuidarlo toda la vida, que nada ni nadie lo dañe, y si alguien debe resultar herida que sea yo.
Hoy es 26 de mayo del mismo año.
A veces pienso que respirar cada día se vuelve más difícil, muchas veces contemplar la nada de vuelve un hábito constante en mi rutina diaria para así lograr desconectarme un rato y calmar el ruido de mi mente.
Es curioso, escucho muchas cosas y a la vez nada, no se cansa de pensar, no se cansa de preguntar, no se cansa de juzgar, no se cansa.
Solo he escrito cosas, algo “depresivas” aquí, sin embargo, no todo es gris, las salidas, las visitas, o las llamadas con ÉL, son cosas que me hacen olvidarlo todo.
Me siento incómoda, si, bastante, pienso que tal vez ellos no soy educados con ÉL, sobre todo esa señora, que a veces parece una extraña y a veces una “madre” ¿es así ser madre?, si es así, prefiero quedarme sola.
Últimamente me he sentido muy mal, creo que la última discusión fue muy ridícula y a la vez importante, pues, me dolió, como siempre, pero esta vez pude hablar, pude decir lo que por dentro quería gritar, ella me hizo sentir como una cualquiera, que va por ahí acostándose con quien sea, a mí me duele, me duele que piense que yo no iré a donde les aviso, si no a otro lugar a tener relaciones con ÉL.
Creo yo que mi ideal para nuestra relación es una relación bonita, de jóvenes, no de adultos, de disfrutar, reír, jugar, probar, ver, juzgar, bromear, pero ella solo cree que nosotros vamos a hacer otras cosas, me duele, según no tiene confianza en mí, y realmente me da igual, pero lo que me duele es como se refiere a mí, la manera en cómo me lo dijo quedará marcado siempre, y puedo decir con total seguridad, que primero confiaría en mi suegra que en ellos, no confío en ellos, y no lo haré, cada que confiaba tomaban ese secreto y lo regaban como si de una noticia se tratase, quieren hablarme de confianza, pero ni entre ellos la hay, pero aun así yo soy la hipócrita, da igual, que lo sigan pensando.
Desde pequeña estuve añorando una relación linda con ellos, o tan siquiera un buen trato, creo yo que criar no es solo conseguir la parte económica, también es acompañar, comprender, y sobre todo hablar, explicar algo que está mal, y porque está mal es fundamental, entonces ¿Papás ustedes porque tenían que gritarme así?
¿Las marcas de las correas o cualquier objeto que tuvieran a mano no era suficiente? ¿Había necesidad de ahorcarme? O ¿Intentar ahogarme? Además ¿Es mi culpa equivocarme y sacar mala nota en cuarto grado? ¿Cuál es la necesidad de dejarme sin comer o beber?
Ahora solo quieren que “confíe” pero si nunca me brindaron confianza ¿Qué hago? Tapan todo con un dedo, creen que son perfectos, creen que nunca me hicieron algo malo, hipócritamente dicen que saben que son humanos y se equivocan y que todos cometen errores, pero en su tono, y en el fondo es obvio que no lo creen, hipócritamente me quieren ayudar, y pasa un día y todo vuelve a ser como si nada, he gritado de mil formas que NO ESTOY BIEN y que quiero ayuda, a todos, a todos lo hice, y nadie lo comprendió, “cuando uno está mal se nota” no sean ilusos, las personas que están mal y no hablan son lo suficientemente mentirosos como para ocultarlo, casi nadie se da cuenta, y si lo hacen no preguntan, de igual forma así es el ser humano.
A veces imagino que será de mi en un futuro, quizás estaré viva, quizás no, hay muchas posibilidades, hay muchas variables, la vida a veces se trata de vivir el momento o la experiencia, que quede grabada para siempre, pero realmente no, la vida no es solo eso, la vida es amar, es reír, es llorar, es enojarse, la vida son las experiencias y los aprendizajes, la vida es planear, la vida no es sobrepensar constantemente si estás haciéndolo bien para que no te regañen, para que no te griten, para que no te dejen de hablar.
Hoy fue el día en el que más hable, aunque me siento rencorosa por expresarme así de ellos, de igual forma solo quieren lo mejor para mí, aunque no se den cuenta de que me hacen daño.
Hay días en los que ese chico no sale de mi mente, pesarlo se convierte en mi rutina y mi cerebro siente que es una luz en la mayor oscuridad que hay, pensarlo me da paz, escucharlo o verlo es algo inexplicable, acaso ¿así se siente estar enamorado?, es increíble como el solo con una pequeña acción es capaz de cambia mi estado de ánimo y mi día por completo, como cualquier relación tenemos diferencias, pues para mi no son problemas, son diferencias, tal vez nos dañamos el uno al otro, a veces para mí las discusiones empiezan por razones ridículas, pero se que para el no son ridículas, trato de entenderlo pero a la vez trato que también confíe en mí, y tal vez el problema de nosotros es la intensidad con la que tomamos las conversaciones, ese tipo de conversaciones, algunas veces el solo espera que yo diga lo que el quiere escuchar, y yo por otro lado me pongo nerviosa, por ende no sé qué responder