Diario de un ultimo campamento

Capitulo 13: Gas y Fuego

Adia seguía a Dolores por el bosque norte, esta última parecía cada vez más molesta y acelerando el paso

— Dolores, escuchame, Hadal y tú- — empezó Adia justo antes de ser recibida por la calidez de Dolores en forma de tal bofetada que la derribó dejándola en el suelo
— No te atrevas a mencionarlo, por su culpa ahora me sigue esa cosa — Grito Dolores mientras daba un paso en dirección a ella
— Lo ven, no tiene arreglo — pronunció la voz aguda
— escuchame, tu y hadal, ambos están marc- agh — No logro terminar antes de recibir una patada en el abdomen

— ¡QUE TE CALLES! — Grito furiosa Dolores
Dolores dio un paso atrás, lista para darle otra patada cuando una llama lila se materializó frente a Dolores, sorprendiendola y obligándola a retroceder

Portageist manifestándose frente a Adia para cubrirla como podía

La expresión ya molesta de Dolores pasó a volverse más fría mientras una sonrisa se formaba en sus labios, sus puños cerrándose con fuerza a sus costados
— ¡MANOS ARRIBA! — Grito una chica de pendientes de telar verdes, quien apuntaba a Dolores con una pistola de airsoft
— ¿TU otra vez? — Dolores se giró hacia citlali, se agachó, tomando una piedra grande del suelo — ¿es que no aprendes? — se puso de pie sosteniendo la piedra con fuerza

— No, No aprendo, lo que le hiciste a Acatl, lo que le hiciste a todas esas personas fue más que incorrecto, y te haré pagar por cada persona a la que heriste — respondió Citlali mientras le apuntaba con la pistola de airsoft, con la firmeza de una atleta de airsoft
— Vamos ¿y te crees mejor que yo?, amenazar a otras con un juguetito de esa manera es muy ofensivo — gruño Dolores mientras continuaba avanzando con la piedra en mano
— Lo ven, no tiene esperanza — Se jactó la voz aguda — Aún tiene tiempo — murmuró la voz grave — no es momento — Por favor tengan paciencia — dijo tímida la voz neutra tratando de evitar un conflicto entre las 3 otra vez

— No estoy jugando, Vas a sentir al menos una parte del dolor que le has hecho pasar a todas tus víctimas — Citlali siguió apuntando, sin temblar ante el constante avanzar de Dolores, con pasos amenazantes como esa piedra
Adia trato de ponerse de pie, pero el dolor que cruzaba su abdomen era fuerte

⟪— Tengo que detenerlas, no es momento ni lugar —⟫
Adia se puso de pie, apoyándose de sus pocas fuerzas tras el golpe, una idea rápida

⟪— ¡GAS PIMIENTA! —⟫

empezó a registrar entre sus bolsillos buscando ese pequeño bote que lleva consigo, tras unos segundos de desesperación buscando en los bolsillos de su falda
⟪— No, No, No, No, ¡LO OLVIDE! —⟫
— A el no le hubiera pasado nada si no anduvieras de Entrometida — Empezó dolores mientras acelera su paso hacia citlali quien solo gruño justo antes de que las primeras BBs salieran disparadas de la pistola
los ojos de adia abrieron completamente sus párpados, sus pupilas volviéndose más pequeñas, era demasiado tarde, las primeras esferas volando en el aire moviéndose directamente a Dolores, quien avanzaba paso a paso con la piedra en mano alzándose en el aire mientras se cubría parte del rostro con su antebrazo
Las esferas dejaban moretones su antebrazo, se acercó a menos de un metro, bajando rápido la piedra Citlali logrando ladear el cuerpo lo suficiente para esquivar parte del golpe de la piedra, está logrando tirar el gas pimienta de su cinturón
— ¡Te crees una reina pero no logras nada sin amenazar a otros! — Afirmó Citlali mientras retrocedía tratando de esquivar los golpes lentos y pesados de Dolores, a quien le llegaba costar acertar todos los disparos por la cercanía entre ambas
— Soy una Enniputidea, Tengo que enseñarles el valor de mi nombre, soy una Reina — vocalizo Dolores antes de tomar la muñeca de citlali, donde sostenía la pistola de airsoft y empezar a forcejear con ella

Adia voleo a ver a Portageist, quien con su ojo de fuego expresó aprobación, Adia aceleró en dirección del gas pimienta en el suelo, saltando para llegar a el rápido
Tomándolo en sus manos, Portageist floto debajo de ella, aumentando sus llamas hasta cubrir las manos de Adia, empezando a causar ligeras quemaduras pero calentando el frasco

— ¿Una reina? yo solo veo a una megalómana histérica — Con la voz agitada Citlali tras sus palabras procedió a tratar de jalar a Dolores hacia ella, quien solo puso una expresión de odio puro
— ¡NO SOY UNA MEGALÓMANA, YO SOY UNA ENNIPUTIDEA TENGO QUE DEMOSTRAR A MI FAMILIA QUE SOY DIGNA DE LLEVAR EL APELLIDO! — Bramo con gran fuerza mientras volvía a alzar la piedra aprovechando el impulso que le trajo el que Citlali la jale para golpearla con más fuerza, Citlali no pudo reaccionar a tiempo, recibiendo el impacto en el hombro, gritando de dolor mientras soltaba la pistola y retrocedía soltandose de dolores para poder sostener su hombro herido

dejó caer la pistola al suelo, indefensa y herida
La lata en las manos de adia empezó a deformarse, sus ojos brillaron respiro hondo antes de lanzar con todas sus fuerzas la lata al cielo sobre ambas chicas, la lata de gas pimienta aun en llamas lilas de portageist se hinchó aún más mientras volaba en dirección a ellas
Dolores alzó la piedra otra vez

con intención de golpear a Citlali otra vez, Citlali subió la mirada, observando por encima de la piedra, viendo una lata de gas pimienta hinchada acercándose a ellas, sus instintos actuaron primero

La lata explotó en el aire, apagando las llamas lilas pero liberando una gran nube de gas pimienta sobre ambas chicas, Dolores solo volteo a ver al cielo, justo cuando la explosion sucedió, con la piedra aun alzada sobre su cabeza, Citlali ya se encontraba corriendo aunque signifique darle la espalda a la amenaza

la nube de gas pimienta descendiendo rápido sobre Dolores, un fuerte grito de ardor emergió de la garganta de Dolores, causándole una fuerte tos y un gran lagrimeo provocado por el ardor del gas que entró en sus ojos ya sensibles, dejó caer la piedra al suelo, para poderse frotar los ojos con desesperación
la nube se disipó rápido, gracias al viento y que estaban en una zona abierta, más eso no evitó que Dolores en su dolor tropiece con una raíz cayendo al suelo golpeándose fuerte contra un árbol, perdiendo la conciencia



#430 en Joven Adulto
#113 en Terror

En el texto hay: terror, campamento, fantasia oscura

Editado: 18.10.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies.