Diario de una perdedora

Capitulo 17

Esa voz…es como si todo se iluminara, el camino por donde estaba desaparece y ahora estoy en el parque de diversiones con Kilian, lo miro y él está sonriendo, se siente la brisa fresca, puedo respirar mejor, volteo atrás y miro a alguien parado, intento ubicarlo, me acerco un poco ¿Basil?, esta empapado con un ramo de rosas en la mano, miro el cielo ¿Cuándo empezó a llover?

“Estas muy solita aquí”

Dicen a mis espaldas, esa voz me eriza la piel, volteo y es Zac con una sonrisa maliciosa, quiero retroceder, me es imposible miro mis pies y estoy atascada en lodo, empiezo a gritarle a Kilian, pero el solo está sonriendo mirando la ruleta rusa, volteo a gritarle a Basil, me mira con desprecio tira las rosas al lodo y se da la vuelta.

Grito por ayuda, nadie me escucha, Zac se acerca, cierro los ojos, escucho la risa de Vera y Dana, abro los ojos, estamos en la escuela primaria, es un recuerdo de cuando me hacían bullying.

“Ya me aburrió vayamos por unas sosas”

“Yo iré con Zac”

Se van, me quedo tirada en el suelo por un largo tiempo, dos manos me tocan los hombros, de pronto mis oídos se aclaran y empiezo a escuchar pitidos de alguna máquina, huelo medicina, frunzo el ceño, siempre odie ese olor, abro los ojos lentamente, la luz me lastima, pongo una mano sobre mi frente, espero a que mis ojos se adapten a la luz, cuando lo hacen veo una habitación blanca, no hay nadie más.

Después de un rato entra Ana agitada, me hace un chequeo y unas cuantas preguntas, después de eso entra mi familia y amigos.

—Como estas, mi vida — pregunta mamá

“Tiene sus ojos hinchados”

—Me duele la cabeza — murmuro y todos se voltean a ver entre si

—Vámonos para que descanse — comenta ben, me da un beso en la enfrenté y sale de la habitación con mamá

—Recupérate, estaré aquí — dice Hana intentando que no se le quiebre la voz

—Traje unas rosas blancas para que combinen con el cuarto — menciona Basil en voz baja, sonrío

—¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? — le pregunto

—Tres días…rogaba porque despertaras, los doctores dijeron que podrías en un coma

—No podrán conmigo tan fácilmente — le digo alegre y él sonríe

—Descansa, pero no descanses demás — me rio, el sale de la habitación dejándome sola

Miro las rosas blancas que están en el florero, me quedo así por un largo tiempo, hasta que escuchó una pelea afuera, quisiera salir a ver, pero estoy amarrada por estas mangueras y maquinas, alguien entra azotando la puerta.

—Cuando me enteré que habías despertado, vine corriendo — dice alondra recuperando el aliento

—Temo que hayas causado algún alboroto en la ciudad — bromeo y ella se rasca la cabeza

—Algo así

—¿Que?

—Resulta que estaba en el aeropuerto recibiendo a una amiga y cuando Hana me llamo para decirte que habías despertado vine lo más rápido tanto que casi choco — abro los ojos

—Y tu amiga…no puedes hacer algo así…espera, ¿dijiste que Hana te marco?

—S-sí, dijiste que querías que algún día las tres saliéramos y en cuanto ella vino le hable — comenta — así que necesito que te pares de esa camilla e irnos de día de amigas

—Alondra — hago un puchero, le extiendo los brazos para que me dé un abrazo

—No duermas mucho, odio eso — murmura y se me hace un nudo en la garganta

—De ahora en adelanté seré un vampiro — le digo y ella se ríe —¿Dónde está?

—Se volvió loco cuando te desmayaste, amenazo al personal con que si no despertabas los haría perder su trabajo, mi tía Ana se enojó y lo mando al extranjero — se ríe — fue un poco gracioso la situación, casi le ponen bozal y camisa de fuerza

—¿Cuándo volverá? — le pregunto y ella se encoge de hombros

Pasan unos días, me dan de alta, realmente no es mucha diferencia solo pase de un cuarto a otro, aun así, mis padres ya han regresado, Basil y Hana pidieron permiso para poder quedarse y con alondra todo es un relajo ni dejan descansar a uno, alondra me paso el número de Kilian, le he intentado marcar mas no responde y eso me hace sentir un poco mal.

Dos semanas han pasado y sigo sin saber nada de Kilian, le he preguntado a Ana y me ha dicho que, como está enojado la bloqueo, realmente es un rebelde sin causa, cada vez me siento más cansada, aunque me la pase durmiendo.

—Come, no comiste nada en la mañana — me saca de mis pensamientos Basil

—No tengo apetito — menciono y el suspira

—Hana y Alondra vendrán en cualquier momento y será mucho peor

—Iré por un vaso de agua para que pases la comida — se va a la cocina

—Te ves más delgada que la última vez — dicen a mi oído, volteo asustada

“Ahí está el estúpido rubio”

—Que haces aquí, imbécil — le reclamo

—Bueno me corrieron ya ahora me trajeron a la fuerza — se encoge de hombros

—O sea que no ibas a volver — me levanto indignada de la silla, estoy por irme, pero él me toma del brazo

—Temo que, si volvía, solo volvería a causar un desastre como la última vez — murmura

—¿Greta? — llega Basil y nos mira a ambos

—Tienes razón, es mejor que te vayas — intento sonar tranquila, aprieta la mandíbula mira a Basil y se da la vuelta

—Estas bien — me preguntó Basil acercándose a mi

—Me duele la cabeza — le digo y el asiente

—Vayamos a tu habitación

Llegamos a mi habitación, me acuesto, el me tapa, cierra las cortinas, apaga la luz, espera unos 10 minutos a que duerma y después sale, cuando sale empiezo a llorar, no sé por cuánto tiempo lloro, termino quedándome dormida.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.