— ¿Quiénes son los invitados este año?— pregunto dejando una carta con un bloqueo azúl para brincar a Mark mientras miro a Melina
— confirmados somos nosotras dos, Elena y Francisco, faltan ustedes dos y Raquel; le comenté pero que tiene mucho trabajo, de hasta tres presentaciones, igual me dijo que no llegaría a cenar pero que si festejábamos hasta tarde llegaba a eso de la una o dos de la madrugada—
— yo confirmo — responde Mark todavía bloqueado mirando a Kiara tirar
— este año no podré, voy a estar en el bar— todos me miran sorprendidos — igual el bar no va a cerrar tan tarde es como un bar de pre copeo pero si van a estar abiertos para el conteo de año nuevo en Año Nuevo no cierran, ya hablé con mi jefe—
Nadie dice nada, los tres comparten una mirada entre ellos y vuelven al juego sin decir palabra poniéndome incómoda por esa conversación telepática a la que no me invitaron.
— ¿qué?— pregunto al fin
— nada — responde Melina tirando un cero amarillo
— ¿Cómo qué nada? Acabo de ver la mirada que se echaron todos y parecían decir mucho— respondo tirando un más cuatro sin pensarlo mucho porque a mí lado Mark ya tiene una sola carta y bien dicen que en el amor y en la guerra todo se vale y el UNO es guerra
— es que sería la primera vez que podríamos estar todos juntos recibiendo el año y que no estén ustedes dos sería un poco triste— responde Kiara sorprendiéndome por la calidez de sus palabras
— igual yo creo llegar a eso de las dos A.M. como Raquel— respondo cuando Kiara tira un uno rojo
— pero ¿Quién le daría beso de año nuevo Mark?— todos volteamos a mirar a Kiara.
Ella está sonriendo pícara pero al ver cada una de nuestras expresiones relaja el rostro al ver que no estamos de acuerdo con su comentario. Melina quizá ya le contó lo que le dije en el baño de su casa, Mark seguramente está incomodo por lo que sea que haya pasado entre Raquel y él, y yo estoy incomoda por todo el cuadro que se ha pintado con su simple comentario.
— si, porque Meli y yo nos daremos uno, Francisco y Elena se darán otro y luego quedará Mark solito porque ni tú ni Raquel estarán para darle un beso— <<Kiara ya cállate, acabo de sentir un golpe en el estomago>>
— ¿besarías a Raquel?— pregunto mirando a Mark quien deja de mirar a la pareja para mirarme con una sonrisa incómoda
— no, no lo sé, no sé — nervioso mira a todas en la mesa.
<< Así que besaría a Raquel, a Linna y cualquier mujer antes que volver a besarme. eso me pasa por no confesarme a tiempo, no lo culpo, haría lo mismo>>
Meli deja un uno verde y yo coloco otro bloqueo ahora verde hacia Mark.
— uno— anuncio mirando el maso de cartas frente a nosotros para no hablar más.
La partida sigue con otro tema en mesa, termino dejando mi última carta coronándome como la ganadora y con una tonta excusa me voy de la casa de Kiara.
Debo caminar mucho para encontrar un camión que me deje cerca de mi casa así que mejor decido caminar a casa que en cuestión de distancias es más cerca cuando se sobrepiensa.
Raquel sería incapaz de hacerme esto, es mi mejor amiga, ella misma sabe que tengo una relación extraña con Mark, ella debe saber o quizá no porque ella no lee mentes. Si le digo ¿sería cruel? ¿Sería de mala amiga decirle que lo quiero sabiendo que ella lo quiere invitar a salir?
La mente me había dejado de girar en torno a eso en los días previos al año nuevo, Raquel, Kiara, Meli y yo nos juntamos en casa de Kiara para hacer nuestro collage de propósitos para el siguiente año porque cuando se está desesperanzada una comienza a creer en cosas que le prometen que todo saldrá bien.
El nombre de Mark o algo sobre una cita no había sido nombrada desde aquel día en el café y por eso mismo no he pensado mucho en ello, creo que quizá Raquel canceló o algo por el estilo.
...
—Moon, tu idea de los shots con brillitos está siendo un éxito, dame ocho más — yo sonrío tomando la botella de tequila al que le agregué brillitos comestibles, como los del pastel de Caroline.
Quizá en este empleo no gane lo mismo que en la televisora pero me siento parte del equipo; toman en consideración mi palabra, sentirse escuchada y comprendida es lindo. Por ejemplo los shots; desperté en la madrugada con esa idea así que compré brillitos antes de llegar al trabajo, las agregué a una botella y presenté la idea nueva, mi jefe dijo "hay que intentarlo" y vaya que funcionó. El único problema es que no es fácil de lavar la brillantina, pero nada que no se pueda arreglar dijo mi jefe.
También me apoyaron cuando les sugerí una decoración para el bar, así que ahora a segundos de dejar este asqueroso año atrás estoy rodeada de desconocidos tomando shots de tequila con brillantina, con olor a alcohol etílico y limón, con papeles y globo de color dorado en el techo y paredes, vistiendo un gorrito que dice happy new year.
La cuenta regresiva comienza por parte de todos los asistentes, con mi jefe en el micrófono guiándolos con su copa levantada.
—diez...— gritamos todos con emoción compartiendo miradas y emoción unos con otros
—nueve...— sirvo tres caballitos de tequila brilloso para los trabajadores de este día que hacen en la barra conmigo.
— ocho...— <<seré mejor, este próximo año seré mejor>>
—siete...— <<si conseguiré trabajo que quiero el que informe, que aporte, que importe>>
—seis— <<me daré mi lugar, me quedaré lo que me merezca, porque soy joven, soy hermosa y prontamente exitosa>>
—cinco...— <<pensaré mejor mis reacciones y mis decisiones>>
— cuatro...— <<si mi destino es estar sola entonces me daré a mi misma todo el amor que tengo y dejaré de mendigar amor>>
— tres...— veo entrar a alguien corriendo por la puerta del bar, es Mark.
Está sudando, agitado y desorientado.
— dos...— al verme sonríe y filtrándose entre la gente llega hasta mí.