Donde estuviste todo este tiempo

Capitulo 5 - Nathan

Cada mañana al despertar el primer pensamiento del día es la palabra "Café". Mi cuerpo lo pide a gritos y es la combinación perfecta para comenzar el día o al menos para mi lo es. Creo que se ha vuelto una adicción en mi vida.

Suelo dormir pocas horas, ya desde niño mi madre se quejaba de que siempre me despertaba temprano, incluso los domingos. Ella no era la típica madre que te despertaba con el desayuno en la mesa, todo lo contrario. Ella era quien te mandaba a hacerlo para todos, era muy quisquillosa con la cantidad de azúcar que debía ponerle al café, "ni mucho, ni poco". Me costo años aprender la cantidad especifica entre poco y mucho. Siempre le decia que era mas facil que me diga dos cucharadas de azucar.

Por otra parte, después de conducir cuarenta y cinco minutos, al fin estaba parado frente al enorme edificio "Real West negocios inmobiliarios".

El cartel en la cima del enorme edificio, me recuerda a Papá. Si supiera que pude salvar la empresa a pesar de las grandes deudas que había dejado. Estaría orgulloso, o al menos eso me invento a mí mismo.

En sus comienzos con la empresa y los negocios, los hacía desde casa, siempre decía que algún día iba a obtener lo que tanto soñaba, que con constancia y determinación e inteligencia se podrían lograr grandes cosas. La gente lo tildaba de "loco" de un soñador innato. Sin embargo, el siempre decia que soñaba por la noche, y de día cuando despertaba aún continuaba soñando.

Cuando Papá murió, había dejado un gran imperio, pero semanas después nos enteramos de la gran cantidad de deudas que tenía la empresa. Estaba al borde de la quiebra.

Mi hermana Violet fue la primera en dar la cara a los medios de comunicación. La puerta de la empresa estaba colapsada de periodistas y la mansión de la familia también. Todo el mundo hablaba de la muerte del legendario Jeff West. Por lo tanto, en ese momento la familia West era la más perseguida, como cazadores tras sus presa.

Por otro lado, mi hermana Violet es la menor de la familia, pero también la más resolutiva a la hora de resolver problemas. Dio la cara por la familia y salió a calmar a los medios. No se como ha podido con tanto dolor. Al contrario, yo al enterarme la noticia me aleje por completo de la ciudad, maneje unos cuatrocientos kilómetros hasta llegar a la cabaña familiar West. Un lugar bien alejado de la ciudad y de absolutamente todo.

*

Un año atrás. Tres de Junio 2023.

No podía aceptar lo que ocurría, mi cuerpo no podía sentir ni una sola emoción. Había entrado en un bloqueo, en un modo supervivencia apagando por completo cada una de mis emociones. Mi Papá. Ya no estaba. Ya no voy a volver a verlo nunca más y lo se. Pero no puedo sentir nada. Y solo quiero sentir algo, quiero llorar como violet y mamá lo han hecho, pero me cuesta, no puedo.

Cojo el auto y esquivo a todos los paparazzis que yacen en la puerta. Si pudiera pisarlos, lo haría. No tienen consideración, solo quieren una maldita nota o una foto nuestra llorando para esparcirla por cada medio.

Los perdí de vista en cuanto he podido.

Después de manejar aproximadamente cuatro horas, me introduje en el estacionamiento de la cabaña de Papá.

Intente abrir la puerta, probe con cada una de las llaves del llavero de mi padre, alguna de estas tiene que ser. Después de probar casi todas rezongando, quedaba la última. Y tampoco era. Lo que desató en mí una inmensa furia. ¿Que escondía? , ¿Por que nos impedía a mi y a Violet que vinieramos?

Patie la puerta reiteradas veces descargando toda la ira que cargaba encima, hasta que pude ingresar a la cabaña. De inmediato, a los pocos segundos, comenzó a chillar la alarma de la casa fuertemente. Me planté frente a la alarma e intenté con varios números al azar, hasta que finalmente puse la fecha del aniversario de casados de él y Mamá. La luz verde titilo finalmente.

Papá siempre conservaba bien la cabaña. La madera del piso estaba reluciente y brillante, y las paredes acristaladas con vista al bosque estaban perfectamente limpias. Lo que me daba a pensar que alguien venía de vez en cuanto a limpiar. Este era su lugar seguro. Su cable a tierra, y cuando no estaba en la casa o en la empresa todos en la familia sabíamos que aquí podíamos encontrarlo.

Siempre se excusaba con que no confiaba en mi y en violet por eso nunca nos había dado una copia de la llave, decia que ibamos a hacer fiestas y no ibamos a cuidar el lugar. Pero yo en el fondo siempre supe que no era por eso.

A mi derecha se encuentra la barra con una variedad muy selecta de vinos y whiskies importados de lujo.

Necesito un trago.

Sostengo una de las botellas en mi mano, papá estaria furioso si me encuentraria acá, y con una de sus botellas en mi mano. Pero ya no está, ya no va a poder tomarlas, no va a poder disfrutar más de este espacio.

Descorcho una botella y bebo sin parar hasta no poder mantenerme mas de pie. Y continuó así durante un dia y luego otro, perdiendo por completo toda la noción del tiempo.

Mi telefono móvil esta lleno de llamadas y mensajes, pero me importa una mierda, ya no hay nada que me interese. Respirar y existir ya era demasiado para mi.

*

El chillido de la puerta me despertó, y Violet estaba parada frente a mi.

—Esto es... un completo... chiquero. —dijo indignada mirando alrededor, todas las botellas vacias y bolsas de snacks—. No pensabas contestar el maldito teléfono ¡dime Nathan! Vienes aquí a refugiarte, a olvidarte del mundo, mientras yo tengo que cargar con todo el maldito problema. —grito, mientras abría las cortinas dejando que ingresen los rayos de luz. —No tuve tiempo ni de llorar a Papá Nathan, apenas he podido echar algunas lágrimas, me dejaste sola. Ami y a Mamá.

—Cierra eso. Por favor. y deja de gritar, se me parte la cabeza.

Digo con pereza.

—¿Que haces durmiendo en el piso?

—No lo se. Violet. Para, por favor. Calmate.




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