Egbert: (exhale y su aliento es completamente frío, él camina atrás de Maddox y Gerald)
Maddox: ¿por qué hace tanto frío?
Gerald: deberías saberlo, y si no, mira al frente (ordena)
Maddox: (se asombra ver cuatro grandes pilares y que estaban alrededor de un gran tanque de agua) no lo recordaba así
- (Los cuatro pilares superaban los quince metros de altura; a diferencia de lo que Maddox conocía, uno de ellos estaba cubierto de agua, otro de arena, otro de ramas y tallos, y el último de hielo. Era ese pilar en particular, que los tres animales podían percibir en su piel)-
Egbert: en su interior (voltea hacia la izquierda y señala los barrancos con su dedo índice) esa es la entrada
Maddox: sublíder Gerald, hemos llegado
Gerald: (camina hacia la pared del barranco y antes de tocarlo con la palma de su mano, se voltea a sentir un grupo de soldados correr hacia ellos) su vestimenta… son leopardos de las nieves (piensa)
Soldado leopardo (1): (se inclina antes Egbert al igual que sus demás compañeros) hemos estado buscándolo por órdenes de nuestro rey
Soldado leopardo (2): el anima supremo dio la fecha de coronación
Maddox: (sorprendido por sus palabras) ¿no eras un simple soldado?
Egbert: fui el soldado fiel del príncipe Polo de los leopardos de las nieves del sur; sin embargo, él reencarnó y no hay heredero real para el trono y soy hijo del soldado fiel de mi rey
Maddox: eso… ¡eso te convierte en el siguiente rey! (Grita con asombro) ¿has estado huyendo de esa responsabilidad? (Le pregunta mediante un susurro)
Egbert: busqué al príncipe (piensa y voltea a ver a Gerald)
Gerald: ¿¡vas a venir o qué!? (Pregunta con molestia)
Maddox: recorriste todo este tramo para verlos, al menos que te den unas brisas antes de regresar
Egbert: he cumplido con la petición (sonríe) los veré… en esa ocasión (se va junto a los soldados)
Maddox: (lo ve irse y luego corre hacia Gerald) ¿qué cree que signifique sus palabras?
Gerald: no lo sé (responde, y empieza a cruzar por un camino angosto entre los barrancos; Maddox lo sigue) puede que su personalidad te hiciera bajar la guardia, mas los leopardos de las nieves, tanto aldeanos como soldados, incluso la familia real, son entrenados para ser armas de asesinar
…………
Egbert: deseo que encuentres una cura, sublíder (murmura y al notar las aves similares a las garzas de Rodzul y que encima de ellas, se encontraba los superhéroes; frunce el ceño) Verd
- (Por lado de los superhéroes, desplazándose por los extensos cielos, ingresaron a una región desértica en la cual el ambiente se percibía cargado, debido a la intensidad del sol. Tras unos minutos de vuelo, las aves lograron posarse frente a las puertas de un castillo, atravesando el paso entre los aldeanos)-
Marod: hace… ¡demasiado calor! (Expresa)
Rodzul: ¿deberíamos tocar la puerta? (Pregunta a Muriel, en el segundo preciso que las puertas se abren, mostrando un camino y un niño que los miraba)
Verd: leí que, en los reinos desérticos, la mayoría de los que atienden a invitados, son menores de edad
Niño coyote: (hace una reverencia) bienvenida al reino de los coyotes, con su permiso, la escoltaré a la gran sala
Muriel: Dorad, solo esperan por ti (declara y Marod la mira preocupada) te acompañaremos
Marod: (da un suspiro de alivio) gracias
- (El niño los guía por los pasillos, hasta una puerta, que abre y da paso a que ellos entren. Una vez que los guerreros y Muriel entran, son recibidos por todos los reyes desérticos, quienes los miraban con curiosidad y recelo)-
Rodzul: siento que es el mismo escenario a cuando entramos a la gran casa (piensa)
Johari: (se levanta y extiende sus brazos hacia los lados) estamos presenciando la llegada de Dorad (dice con voz fuerte) queremos agradecerte con un gran banquete