… (En la casa de Analy) …
Diego: (agarra la camisa de Thiago con fuerza) sabías dónde me encontraba, ¿por qué no te dirigiste hacia mí desde el principio?
Thiago: hace tiempo que no te veo tan enfadado, me recuerda a cuando éramos adolescentes
Diego: (lo suelta) no es momento para tus bromas
Gin: mi tío Diego tiene razón, ¿por qué no recurriste algún aliado?
Thiago: quería advertir al reino más poderoso del mundo antiguo. Si ese reino no es dominado y arrebatado, tenemos una oportunidad
Anahí: ¿por qué apuestas por el reino dhanser?
Thiago: al fin y al cabo, solo tenemos dos dhanser incompletos y dos dhanser sin experiencia en las guerras, los demás son vampiros y unos cuantos dhampir
Madre de Gin: (aparece entre ellos) me he encargado de los soldados, y están atentos de tu llamado, Thiago
Thiago: Katherine, gracias
Katherine: la asociación ya está al tanto de lo que ocurrió en los tres mundos… y es algo más grave que la guerra de hace diecisiete años
Thiago: déjenme descansar (se sienta sobre el mueble)
Katherine: (acaricia el cabello de Gin y luego mira a Diego) puede que no sea el día, pero, necesitaremos a Teo
Diego: ya conoces lo terco que es (voltea a ver a Anahí) traeré a Analy
Anahí: (asiente) tengo que darle algo importante
…………
Marod: (entra al castillo y frunce el ceño al ver las estructuras destrozadas)
Yaro: (la topa) Dorad, creí que habías reencarnado (se percata que ella sudaba y ciertas partes tenía heridas)
Marod: los monstruos desaparecieron (se da cuenta que Johari lloraba arrodillada, dentro de una habitación destrozada)
Yaro: ese ser capturó a todos los reyes, y ni siquiera podemos salir de este lugar (aprieta su mano)
Marod: (camina hacia Johari y se inclina al frente de ella) necesito que te levantes
Johari: no hay nada… ellos ganaron
Marod: ¡sé cómo se siente! (Grita y ella la mira) con dolor y lágrimas, hay que levantarnos… ahora (se percata que su piedrita brilla, por lo que rápidamente, se levanta y sale del castillo, sorprendiéndose de una gran puerta levitando) ¿eh?
Azfir: (sale de la puerta, saltando al suelo) Dorad (la nombra con alegría y ella la abraza)
Marod: (la suelta) has hecho un gran trabajo
Azfir: es un portal, se dirige al reino de los colibrís… hay que irnos
Marod: (voltea a ver a Yaro) todavía hay una esperanza de traer a su abuela… reúne a los soldados y crucen el portal
Yaro: (determinado) sí
Marod: me adelantaré (salta al filo de la puerta y entra, cuando lo hace, se sorprende por la cantidad de soldados de todos los reinos, reunidos en el castillo colibrí) es increíble (murmura)
Egbert: (extiende su mano) baja de ahí (ordena y ella agarra su mano, lo que Egbert le ayuda a bajar al suelo)
Marod: supongo que todos están aquí gracias a Azfir
Egbert: sí… el enemigo secuestró a todos los reyes y líderes que poseen la maldición y bendición
Marod: y es algo preocupante, más con los soldados y aldeanos. Sin un líder que los guíe, no sabrán qué hacer
Egbert: has olvidado algo importante (declara y ella frunce ligeramente el ceño) las creadoras nos dejaron (se voltea) a los animas supremos
Marod: (sus ojos brillan al mirar a los animas supremos entre la multitud, ayudando y guiando a su gente) tienes razón
Egbert: mas desconocer al enemigo, es una gran desventaja