Riad: detente (ordena y se detienen) ¿ves lo que yo veo?
Romildo: (se sorprende al ver muchos cuerpos de soldados de los tres mundos muertos) el olor a sangre es muy espeso
Riad: ¿tienes alguna idea de quien fue el causante?
Romildo: no creo que sea un enemigo común, debe tratarse de otro
Riad: así es (se voltea) ¿no es así… gárgola?
Romildo: (se voltea a verlo y este estaba cubierto de sangre) es un ser peor de lo que me imaginé (piensa) según los libros de historia, se supone que ellos deberían estar encarcelados
Gárgola: (los percibe) me encontré de nuevo con un anima y un humano. Esperé un guerrero o a la propia Dorad
Riad: (desenvaina su espada) la mujer que me secuestró, debió liberarte… es una pena
Romildo: sus alas contienen filos peligrosos y mide más que nosotros
Riad: no dejaré que estás bestias destrocen mi hogar
Romildo: estaré detrás de ti (se aleja)
Gárgola: (de su boca, sale un humo amarillento) fueron tiernas palabras (muestra sus garras) pero no las cumplirás
- (Riad se balancea y corre donde él, enfrentándose con su espada que chocaba con las garras filosas de la gárgola, y entre uno de esos golpes, la espada queda estancada en el antebrazo de su enemigo, y antes que la gárgola lo lastimara con sus otras garras, Riad, saca un arma similar a la navaja, dando un leve corto en el estómago de la gárgola, mientras saca su espada y se aleja)-
Gárgola: (vuela hacia él y antes que este reacciona, lo agarra por el cuello) ¿quieres saber cómo murieron los demás? (Abre la boca y el humo amarillento se esparcía en el rostro de Riad)
Riad: mi cuerpo, no está reaccionando (piensa)
Romildo: (corta los brazos de la gárgola con su espada y dejando caer a Riad al suelo, salvándolo. Romildo se coloca al frente de este) ya veo, utilizas inmovilidad… Riad, ¿puedes estar de pie?
Riad: no, dame unas brisas
Romildo: (se coloca en una postura de lucha) lo único que te queda es confiar en mí (sonríe) te protegeré
Riad: ¿me protegerá? (Se pregunta con sorpresa)
Gárgola: (sus brazos se vuelven a formar y unir a él) esa espada tiene un trato especial, o, ¿me equivoco?
Romildo: te corrijo, no te ataqué con una espada (con su mano izquierda, desenvaina otra arma) te ataqué con un estoque
Gárgola: no hace una diferencia en los resultados finales
Romildo: oh sí que lo hace (corre hacia él y choca su espada contra las garras de este, manteniendo el ritmo de su defensa y ataque. Entre una de sus choques, Romildo da un salto, quedando atrás de la gárgola, y con su estoque, lo clava en la cabeza)
- (Sin embargo, la gárgola se voltea a verlo, tirándole el humo amarillento y Romildo queda mareado; de pronto, la gárgola iba a clavar sus garras en el pecho, cerca del corazón de Romildo, pero se entromete Riad, recibiendo el ataque, Romildo al ver esto, queda en shock mientras que Riad agarra la mano de Romildo que tenía el estoque, y lo clavan en el pecho de la gárgola) –
Gárgola: (sonríe) desaparecerás junto a mi (fueron sus últimas palabras antes de hacerse polvo)
Riad: (cae sentado al suelo y Romildo lo sostiene; Riad toca su pecho y ve la sangre entre sus dedos) que desafortunado
Romildo: no permitiré que te marchites en este lugar (lo ayuda levantarse y a caminar, y sin esperar, ve acercarse a más gárgolas, así que deja a Riad reposando a un lado, mientras desvainaba su espada y su estoque)
Riad: ¿no quieres huir? Recuerdo que querías ver a una tal Karin
Romildo: no puedo evitarlo (se coloca en su postura de lucha) será un honor dar mi vida… por mi hermano
Riad: (ve la espalda de Romildo, y después lo veía nubloso, pero sabía, que estaba luchando contra las gárgolas, recibiendo y dando ataques, estaba consciente en que no iba a poder; sin embargo, no dejaba de confiar, en su hermano)