Analy: no, el objeto no puede hacer nada con esta urgencia
Jefe: (se endereza) es una emergencia que tu tatarabuela advirtió al terco de tu padre… este es su castigo por querer ser sordo
Jefa Madison (tatarabuela de Analy): (camina hacia ellos y le da un beso en la mejilla de Analy) este viejo está incomodándote, ven conmigo (chasquea los dedos y aparecen en una sala) siéntate en los sillones
Analy: gracias, pero temo que mojaré el sillón
Jefa Madison: (se sienta en el sillón que estaba ubicado al frente de ella) justo en esta sala, le ofrecí a Teo el máximo apoyo en la guerra a cambio del alma limitante, me refiero a Diego
Analy: ¿por qué querría el alma de mi papá?
Jefa Madison: es una pregunta similar a la que hizo Teo y que, a la igual manera, responderé que no es de tu incumbencia saberlo
Analy: estoy segura que incluso si le hubiera sido sincera, mi padre no hubiera aceptado su intercambio
Jefa Madison: (al mirarla, recuerda a Teo sentado en ese lugar) “él me pertenece, y si no estoy enterado de lo que harás con él, no me apetece entregártelo.” Esas fueron las palabras de mi bisnieto
Analy: … tatarabuela, mi papá Teo se rehúsa en separarse de mi papá Diego y necesita la energía de un dhanser para estabilizarlo… pero su donante moriría al perder su poder cuando le dé su energía
Jefa Madison: que triste escuchar tal necedad de mi bisnieto
Analy: (aprieta sus puños, bajando la mirada) ¿en verdad no hay ni una solución?
Jefa Madison: oh mi tesoro, por supuesto que te ayudaré (chasquea sus dedos y aparece un vampiro) él es mi tercer tataranieto Atlas y el primero de mi familia, que tiene el poder de fluir la energía en cosas vivas o muertas… es probable que les sea útil
Analy: (asiente) gracias… muchas gracias
Jefa Madison: ahora váyanse, que la dhanser ya está con tu primo
Atlas: (agarra la mano de Analy y se transportan)
Jefa Madison: oh mi tesoro tataranieta, ¿podrás soportar el dolor del cambio? Estoy segura que sí… porque eres la última reina de la luz
…………
Jaela: (se da cuenta que Aydin sudaba) ¿por qué está tan nervioso? (Se pregunta y deja el cubierto a un lado) Aydin
Aydin: (se sobre exalta) no es nada
Jaela: cualquier cosa que te inquiete, puedes decírmelo
Aydin: ah, yo… ¿era tan notable? (Pregunta y ella asiente) yo… yo
Jaela: Aydin, ¿piensas terminar conmigo? (Pregunta con tristeza)
Aydin: j-jamás (responde, y al ver la expresión de su amada, se levanta, inclinándose ante ella y sacando un anillo) Jaela, ¿deseas casarte conmigo? (Pregunta, sorprendiéndose al verla llorar)
Jaela: sí, deseo casarme contigo (sonríe y Aydin le coloca el anillo) soy muy feliz
Aydin: (sonríe) gracias, amada mía
…………
Kirsten (23 años): (entra a la biblioteca) hola Yves
Yves (23 años): hola, si buscas a Elkin, está acomodando los libros en la parte de atrás, ¿quién se imaginaría que sería docente de literatura?
Kirsten: (camina por el pasillo y al ver la espalda de Elkin, se alegra) Elkin (lo llama, sonrojándose cuando este se voltea con sus lentes puestos)
Elkin (23 años): oh Kirsten, llegaste justo a tiempo (le enseña unos libros) es de poesía, son tan antiguos que temo que, si los manipulo, se haría polvo, claramente no será así, pero el sentimiento me impide que si quiera las abra
Kirsten: (observa que sus ojos brillan al hablar de los libros) Elkin, me gustas mucho, y de una manera romántica
Elkin: pero el verdadero temor no es eso, sino el miedo a no tener la valentía de abrir esas páginas y dejar que su magia me invada (se queda congelado al reaccionar sobre la declaración de Kirsten y al mirarla, todo su rostro se torna rojo) ¿eh?