Señora: (golpea su vaso sobre la mesa, viendo con molestia a su hijo, quien se encontraba sentado al frente de ella y agachaba su cabeza) Millán, no invertí en ti, para que seas un doctor
Señor: (sonríe nerviosamente) c-cariño, nuestro hijo aun está descubriendo su objetivo de vida… ¿no recuerda cuando decía que iba a ser veterinario?
Señora: Millán, serás un abogado, así como tus hermanos mayores y toda la familia, incluyendo a tu padre y yo
Millán (16 años): (aprieta su mano) ¿cómo mis hermanos? Mi hermana mayor quería ser docente y le obligaste ser abogada, mi hermano mayor deseaba ser odontólogo y se lo impediste
Señora: son los mejores abogados del país y me lo agradecen (se levanta, caminando hacia él) vuelves a decir que quieres ser doctor, y te largas con tus abuelos paternos, incluso al colegio de su pueblo
Millán: tengo las mejores notas, una conducta sobresaliente y una etiqueta alabada por muchos… renuncié a mis amigos, al deporte para enfocarme en lo que querías
Señora: es tu único deber como el tercer hijo de esta casa
Hijo mayor: vamos Millán, no es tan malo ser abogado (comenta, intentado apaciguar la situación)
Señora: Millán, mírame a los ojos y dime que serás abogado (ordena)
Hija mayor: por favor Millán, hazlo, no soportarás ir con los abuelos y dejar esta vida cómoda, sin sacrificios y sin el apoyo de mamá
Señor: (agacha su mirada, herido por las palabras de su familia)
Millán: yo seré (mira a su madre con determinación) un doctor, y no me importa si me envías donde mis abuelos, puesto que ellos son más familia que tú
Señor: (se asombra del coraje de su hijo) Millán (murmura)
Señora: empaca tus cosas, desde ahora, ya no eres mi hijo y no estudiarás en la élite, sino en un horroroso y sucio colegio público
- (A los días siguientes, la familia ignoró a Millán, pero este no cambiaba de opinión. En el primer día que Millán llegó a la casa de sus abuelos paternos, quedó asombrado del mal estado del lugar, pero las sonrisas de sus abuelos, lo llenaron de alegría)-
Millán: (se acomoda los zapatos) ayer finalicé de arrancar las yerbas malas del jardín; después del colegio verificaré si me faltó una zona (los mira) pero no hagan nada que exija esfuerzo
Abuelo: ¿qué si se rompe una tabla del suelo? No puedo quedarme quieto, ¿qué si el pie de mi querida se hunde en ese hueco?
Millán: no hagan esfuerzo (ordena y ellos asienten)
Abuela: (le entrega una tarrina de comida) me preocupaba que no llevaras comida en tu primera semana de clases. Puede que los chicos sean ruidosos o que carezcan de modales, pero son humildes, sencillos y buenos muchachos
Millán: gracias, pero quédense quietos mientras no estoy (sale da casa, caminando hacia su colegio)
- (Aunque al principio fue tedioso acostumbrase ante esa nueva vida, Millán se esforzó. Se hizo amigos de dos compañeros, consultaba en los libros de biblioteca sobre reparaciones y lo aplicó en la casa de sus abuelos, pero al percatarse que se le acababa los ahorros, decidió trabajar por medio tiempo en limpieza de jardines)-
Chica: (corre hacia su amiga) Noelle, faltaste mucho tiempo y ni siquiera me avisaste en que ibas a venir
Noelle (16 años): la varicela no vencerá (sonríe al ver el colegio) pero gracias a ti, pude igualarme con todo
Chica: me debes un helado (comenta, entrando al colegio y direccionándose a su grado y al estar ahí, entra, dejando su mochila en su pupitre) ¿trajiste la hoja de justificación de faltas?
Noelle: sí, mi mamá me hubiera matado si no la traía (saca la hoja de su mochila, caminando hacia el pasillo, mas sus ojos se abren de sorpresa al ver a Millán cruzar) él
Chica: oh, es el estudiante que se transfirió de la ciudad
Noelle: (sale del curso) ¡oye, ¿cuál es tu nombre?! (Grita, y Millán voltea a verla)
Millán: (frunce el ceño, y luego se va) lo que me faltaba, una loca sin vergüenza (piensa)