No sé si estoy enamorado de tu apariencia, de tu alma o simplemente de tu vida; quiero sentir la vergüenza de ser ignorado, de ser abandonado por tu decisión.
Porque si en esta vida me voy a equivocar, deseo que sea contigo.
Si me voy a sentir humillado, deseo que sea por ti, que ese amor se vea reflejado aunque sea de una forma triste, pero que se vea.
Porque si me voy a quedar, desearía que sea contigo, y si he de marchar, entonces no vengas conmigo, pero que tu presencia me observe desde tu hermoso castillo.
Si voy a triunfar, que sea contigo, y si tengo que escapar, también quiero que sea contigo.
Si me voy a pelear, deseo que sea contigo; si me voy a comer, deseo que sea contigo, y si he de viajar, claramente desearía que sea contigo.
Contigo y contigo puedo continuar, pero claro, si me dieran la oportunidad de seguir, quisiera que sea contigo, y como no me la dieron, pues hablaré de ti, y ya que es una forma de siempre estar contigo.
Si voy a dormir, deseo que sea contigo, y si he de despertar después de soñar contigo, quisiera que también sea contigo.
Porque contigo todo cambia, contigo todo funciona, y si funciona, desearía que sea contigo.
Si voy a escapar corriendo en la lluvia, no, no quiero que sea contigo, porque el agua rompe las hojas más hermosas y frágiles, pero también las nutre y las hace crecer, y si te toca crecer, deseo que sea conmigo.
Y si me toca intentarlo, también deseo que sea contigo; si voy a saltar, que también sea contigo, y si he de morir, te espero conmigo, porque si he de vivir en la eternidad, también deseo que sea contigo.