Ecos del Alma: Frecuencia de lo Íntimo

Valentía

Sigue adelante,

incluso con la herida o el peso a cuestas,

sabiendo que cada caída

es también un peldaño hacia el sol.

La verdadera meta es florecer en cada proceso,

aprender a afinar el alma en la tormenta

y mantener encendido, con firmeza,

tu propio farol.

No temas a la densidad del camino,

ni a los silencios que hicieron temblar la voz,

cada pausa enseñó a escuchar el pulso,

cada paso construyó la frecuencia que

hoy te sostiene.

Hay una sabiduría callada en no rendirse,

en juntar los pedazos en la penumbra,

y volver a tejer la propia historia

con hilos de mayor alcance y solidez.

Hoy reconoce el valor de su propio paso,

la quietud que nace al abrazar lo complejo,

y esa capacidad sagrada de hacer de la herida;

un mapa de navegación, y del silencio,

su más firme fortaleza.

Porque un día, al mirar el sendero recorrido,

descubrirás que las sombras de antes

son la luz que hoy ilumina tu marcha.

Y dirás con la paz en el pecho,

tras todo lo habitado y lo luchado:

«¡Qué fuerte fui, qué valiente soy!»

By A.V




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