Parado en lo más alto del techo Jonathan hace su guardia a pesar de ser pleno medio día, cierra los ojos y en su mente escucha los tambores de su pueblo, se concentra y al ritmo de ese sonido inicia su meditación perdiéndose en tiempo y espacio. Para cuando abre los ojos ya el sol se está ocultando, esa noche es de luna así que todo debe ser tratado con sumo cuidado.
Noche de luna llena, Ciro, Talio y Calix se encuentra observando a los cachorros entre ellos un lobo de un poco más de un año de nacido de pelaje grisáceo, ojos color almendra, no era otro que Fernando, el cual se encontraba sumiso ante las órdenes de Jon-Jon quien era el encargado de su entrenamiento, el vaquero da una orden, Fernando la cumple, vuelve a dar una orden, vuelve a ordenar esta vez Fernando se le echa encima, Jonathan coloca sus manos en los costillares hace presión, a pesar de la presión y de que está siendo lastimado Fernando no deja de luchar contra Jon-Jon, al ver eso Ciro llega ante ellos gruñe feroz y es cuando Fernando deja de forcejear, el mediano vuelve a gruñir pero Fernando regresa el gruñido, muestra la dentadura en señal de que va atacar. Ciro cambia a cuatro patas sin remordimiento alguno pelea contra el mexicano y no lo suelta hasta que hace que pierda la conciencia, cambia a hombre se ve las heridas en piernas y brazos.
_Le va a doler – Talio se limita a observar al lastimado Fernando-
_ Y mucho – Jon- Jon lo acomoda dando confort-
_Le falta disciplina, como a cierta mexicana que conozco y no es mi cuñada.
_ Ella si me obedece, pero sabes que así son los primeros años.
_Lo sé, complicado.
_ - Fernando abre los ojos, pero no se mueve de los brazos de Jonathan por lo contrario se agazapa incluso gime asustado- _ ¿Qué te pasa amigo? No tengas miedo, Ciro no te hará daño. – Fernando esta vez sale de los brazos de Jonathan para colocarse detrás de él con la cola entre las patas- _ ¿Por qué tiene miedo?
_ - Ciro se coloca a la altura de Fernando, ve como el lobo tiembla de miedo, el mediano coloca su mano izquierda en la cabeza de Fernando, este no deja de temblar, sin embargo, se calma un poco por la acción de Ciro-_ Así, no tengas miedo eres de los míos.
_Tío – golpetea el hombro derecho, Ciro voltea con él y Talio señala el techo de la casa- _ Es papá.
_ - Ciro regresa la mirada a Fernando- _ No te hará daño. – se pone de pie y se coloca delante de los tres- _ ¡Hasta que te dejas ver! Nos tenías preocupado.
El menor de los Licaón cae ante ellos como si el brinco descomunal fuera solo baja un escalón, ante ellos sin ropa interior el cabello un poco crecido, demasiado delgado, su mirar es apagado, ladea un poco la cabeza mirando a Fernando, gruñe y el mexicano obedece yendo a su lado. Darío se coloca se hinca para poder tocar su cabeza.
_ Eres un buen y leal amigo – a pesar de la caricia Fernando se agazapa- _ No debes temerme, soy yo Darío, tú amigo. – al terminar de decir esas palabras Fernando se calma un poco-_ ¿Ustedes también me temen?
_ Claro que no – suelta Ciro como si nada-
Ciro, Talio toman al recién llegado para llevarlo dentro de la villa, Jonathan vuelve a tomar a Fernando en brazos que por alguna razón sigue temblando eso no le gusta para nada al gringo.
Los americanos llegan a las celdas, Jonathan entra junto a Fernando lo suelta, el mexicano se acuesta a descansar mientras que el americano se sienta pensativo.
_Me gustaría tanto que me pudieras entender, pero sé que no lo haces. - ve a Fernando que se queda dormido- Es extraño que duermas, seguro es por Ciro y por tu miedo, seremos bestias, pero incluso nosotros tenemos miedo.
Recarga la cabeza en la fría pared, cierra los ojos esta vez para intentar descansar, poco a poco se queda dormido. Pasan un par de horas cuando Talio entra abruptamente a la celda despertando a los americanos.
_¡Por favor ayúdenme o mi tío y mi padre se van a matar!
_-Jonathan se pone de pie, Fernando se agazapa- _ ¿Se están peleando?
_¡SI! Y los dos se están golpeando con toda su fuerza.
_- Talio no acaba de hablar y Jonathan ya está fuera de la celda mientras que Fernando se queda sin mover un musculo- _ Fernando – Talio se coloca a su altura- _ Necesito de tú ayuda, por favor ven conmigo.
Los tres corren hasta donde están peleando los hermanos, esta vez ya ambos como bestias de dos patas, ambos igual de golpeados.
_ Se van a matar. -Los ojos de Jonathan viajan de un lado a otro-
_ Eso veo – Por unos segundos Talio observa la pelea, se hinca- _ Fernando muerde el tobillo derecho de mi padre, Jonathan, atento. Y chicos que mi madrastra no se entere de esta pelea. - Jonathan asienta- Atento.
_ Si claro – El rubio ve a Talio encaminarse hacia su padre convirtiéndose en bestia de dos patas- _ No dijiste a que debo estar atento.
Fernando obedece, rápido y ligero se mete entre las patas de sus alfas con el cuidado de no ser golpeado, llega a su objetivo clava sus colmillos en el área indicada, eso hace que Darío trastabilló sin caer al piso al ver a Fernando el lanza un golpe el cual es recibido en el costillar izquierdo, va a dar otro golpe sin embargo es detenido por Talio quien le da un golpe en el hocico eso sí hace que caiga al piso, su hijo lo levanta en peso Darío pelea contra él, pero no logra zafarse de Talio, Talio le da varios giros y lo lanza por los aires en dirección de Jonathan.