Coge el libro que se ha caído y lo vuelve a colocar en la estantería de aquel laberinto. Pero algo le llama la atención. El libro empezó a brillar y la curiosidad ganó, aunque aquella voz le advirtiera.
“ No abras lo que no te recuerda”
“El libro se cierra solo cuando el lector olvida que alguna vez fue real.”