Siguió sin darle importancia. Pensando que pasando el bosque volvía a la carretera, en la carretera podía pedir ayuda. Tenía mentalmente la situación planeada. Incluso, el hecho de confundir a la criatura al llegar al bosque. Lo que tenía en mente es que la criatura se movía muy rápido y en cuestión de un descuido, estaría a su lado, tal vez acabando con ella también como con todas sus víctimas.
—Nada es como crees —la voz siguió siendo delicada.
Los pasos grandes aumentaron y todo quedó en un silencio donde lo único que se escuchaba era la respiración cansada y agitada de Sussana y el viento sacudir la naturaleza.
Un mar de ideas y miedos le recorrieron el cuerpo. Parecía la gloria, una idea iluminó su rostro sudado y acomplejado. Un sueño, su pesadilla. Todo parecía tan real que confundiría la realidad, pero al final, solo había una oportunidad. Había solo una oportunidad de enfrentarlo.
—Sussy... —la voz siguió.
El acecho duró hasta entrar al bosque, donde la oscuridad avanzó más y más.
—¡Déjenme, ya! La verdad es que nada de esto es real. Nada —al llegar al inicio del bosque, se giró de tal manera en que pudiera quedar en frente de la criatura para apreciarla de una forma nunca antes vista. Era tiempo de dejar de correr, dejar de huir, dejar de temer. Porque para poder superar algo, primero, debes enfrentarlo.
La criatura no tardó en llegar a estar al frente suyo. Mirándola directamente, donde cualquiera podría revolver sus entrañas con ello. El problema, o la razón negativa de la chica, es que estaba demasiado confiada en creer algo repentino o demasiado molesta para seguir huyendo.
—No deberías... —fue lo único que la criatura pudo articular debido a la valentía de Sussana.
—Todo esto no es real. ¡No eres real! Lárgate ya, no te tengo miedo —Sussy no se dejó intimidar, quedándose al frente de la criatura. La cual, solo la miró atentamente, antes de echarse a reír enloquecidamente, sonriendo con deformidad al calmarse y mirar a Sussy.
—Lo menos creíble es lo más probable, pequeña Sussy —la voz de su madre recordándole algo que una vez le dijo, la hizo abrir los ojos alarmada y dar un paso atrás en automático por la impresión, resbalando y cayendo por culpa de una piedra. Con la misma que fue causante de su pérdida de memoria al chocar su cabeza en el suelo rocoso del bosque, escuchando todo más lento y viendo borroso.
—No deberías seguir luchando por esta pesadilla en vida...— la voz combinada de sus padres fue convirtiéndose en eco hasta ver poco a poco negro, dejándose llevar por la oscuridad.
«La verdad está más cerca de lo que crees» escuchó de nuevo antes de estar parada en el pasillo principal del hospital, viendo todo a su alrededor mientras los demás no se percataban de su presencia. Parecía que no existía.
Asustada, le preguntaba a las personas que pasaban lo que sucedía, extrañada de lo que estaba pasando, notando que nadie le hacía caso. Desesperada gritó cayendo en llanto, pidiendo ayuda, una ayuda que no sería posible porque ella no existía en ese tiempo.
»¡Connor!« pensó al verlo caminar con determinación por el pasillo, ignorando todo a su alrededor.
Su esperanza volvió y fue a seguirlo con paso rápido, hablándole, pero seguían sin valer su presencia. Así que, se dispuso a sólo ver qué hacía, siguiéndolo a su oficina donde se encerró con seguro, sacando del estante con candado, unos archivos en carpetas color negro. Fuera de lo normal.
Al seguir observando, su mirada firme se dirigió a unos papeles dentro de la primera carpeta del orden. Con furia, el doctor Cowell tachó una hoja con una gran "X" con tinta roja que se escurría un poco. La hoja a simple vista previa, parecía una de datos de pacientes, sin embargo, no sería hasta la cercanía de Sussy al observar, que se dé cuenta que precisamente trata sobre ella.
Paciente: Sussana Evans Hiells.
Edad: 25 años.
Tipo de sangre: O- negativo.
Estatura: 1.70
Peso: 110 libras.
Requerimiento: "Experimento 001".
¿Experimento? ¿Una hoja médica sobre mí?
La sorpresa la dejó muda, inquieta. Confundiéndola al grado de querer gritar de histeria, pero en vez de eso, siguió leyendo.
Resultados de las semanas (189): FINAL
El experimento"001" químico-físico sobre el candidato, ha sido rechazado por signos de esquizofrenia y demencia. Resultado de un fracaso al futuro éxito en la creación desde su primera comprobación. El candidato seleccionado no sirve más para este nuevo servicio de la EBS (Experimentos biológicos secretos). Motivo de destrucción antes del desarrollo de la etapa B (mutación) que indicará riesgo al personal. Favor de presentar el diagnóstico final en la depuración. Gracias.
La expresión de Sussy pudo haber sido la perfecta para representar la explotación de la cabeza y cordura al mismo tiempo, y por la misma razón. La confusión al límite de la locura.
—Esto tiene que acabarse ya. Esta noche —Cowell cerró la carpeta con fuerza y la dejó donde mismo. Asegurando todo y cuando lo tenía listo, salió como si nada.
Sussy cayó sentada al piso brillante, agarrándose la cabeza con fuerza, en shock. A nada de entrar en crisis nerviosa.
—Esta noche...—susurro recobrando la cordura al recapacitar la situación en la que estaba. Era el presente, aunque ella no estaba en él. Estaba viéndolo en otro ángulo, en otra forma. Justo cuando dejó el hospital para dirigirse por sus cosas.
De pronto, todo se volvió negro con una lentitud increíble, llevándola al escenario donde se había quedado tirada. Era de noche y había una tormenta eléctrica inmensa en lugar de la tenebrosa criatura que acaba de convertirse en su cómplice a la verdad.