El sonido del despertador no era una melodía suave; sino era un pitido insistente que resonaba en la habitación de Anilu como una pequeña alarma de combate casera.
Ani soltó un gordo suspiro, estirando un brazo por fuera de las cobijas y apagó el dispositivo de un manotazo torpe. Eran las 6:30 de la mañana en el Universo 2033. La luz del sol apenas comenzaba a colarse por las cortinas, pintando la pared con franjas doradas y tibias.
Para la joven de 22 años, aquella mañana no tenía nada de especial. Se sentó en el borde de la cama, frotándose los ojos mientras intentaba sacudirse el cansancio. Tenía por delante un día largo en la universidad, varias entregas pendientes y la promesa de reunirse más tarde con su grupo de amigos. Nada en el bendito ambiente insinuaba que, a millones de años luz y a través del tejido del espacio-tiempo, una batalla cataclísmica acababa de cambiar el rumbo del multiverso.
Se levantó adormilada y caminó hacia al baño. Frente a su espejo, se observó unos segundos mientras se amarraba el cabello en una coleta medio atada. Se lavó la cara con agua fría, se cepilló lo dientes y regresó a su cuarto para alistarse. Eligió un atuendo cómodo pero aesthetic: Sus jeans favoritos, una playera, para luego ponerse un chaleco de mezclilla y sus tenis con plataforma.
Al bajar a la cocina, el aroma a café recién preparado y pan tostado ya inundaba el ambiente.
—Buenos días a la futura graduada —dijo una voz alegre desde la barra.
Ani sonrió, sirviéndose una taza de café humeante y untándole mantequilla y agregando azúcar a un pan tostado.
—Buenos días, hermana... Si sobrevivo al examen de hoy, tal vez si llegue a la graduación —bromeó Ani, dándole un buen sorbo de su taza. El calor de la bebida pareció reconfortarla por completo.
Mientras desayunaba a toda prisa, revisó las notificaciones en su teléfono. El chat grupal con sus amigos (Jane, Marie Anne, Nicholas, Alane, Owen y Marcus) ya estaban echando humo a estas horas de la mañana:
Nick:Si alguien no llega a tiempo a la cafetería de la facultad antes de las ocho, no le guardo lugar y me compran mi botana >:D
Janis: NICK
Janis: Si siquiera te despiertas a esas horas del día
Marc: Exacto, no digas mmds
Owen: DEJEN DORMIR, BABOSOS >:v
Alane: OYE TÚ, NO SE OLVIDE LO QUE ME DEBES
Owen: Ora, de que hablas we? :v
Marie: ANIIIIIIIIII
Marie: No se te olvide llevar los apuntes de la clase pasada
Marie: Porfaa
Ani: Vavavavava
Ani: Nos vemos dentro de unos minutos :D
Ani guardó el celular en la mochila y abrió la puerta principal.
El aire fresco de la mañana la recibió con serenidad. Los autos pasaban por la calle, la gente caminaba hacia sus trabajos y los pájaros cantaban en los arboles del vecindario. Era una mañana perfecta, tranquila y completamente normal.
Ani caminó hacia la parada del autobús, acomodándose los tirantes de la mochila sobre los hombros. No tenía ni la menor idea de que la Magia Azur ya viajaba hacia su universo para cambiar su vida esa misma tarde...
Minutos después del transcurso del transporte, el campus de la universidad estaba lleno de vida a esa hora de la mañana. Cientos de estudiantes iban de un lado a otro con carpetas, cámaras en fundas colgadas al hombro y audífonos.
Ani cruzó el arco principal de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, ajustándose la tira de su mochila sobre el hombro. Le encantaba la energía de la carrera; el ambiente respiraba creatividad por todos lados: carteles de proyectos audiovisuales en las paredes, sets de grabación improvisados en los pasillos y debates apasionados sobre cine, periodismo y medios digitales que se escuchaban desde las bancas del patio.
Subió las escaleras a paso ligero hasta el segundo piso y caminó por el pasillo directo al aula de su primera clase del día: Teoría de la Comunicación y Cultura II
Al abrir la puerta del salón, el murmullo característico de su grupo la recibió de inmediato. Sentados de las bancas del fondo (como era costumbre y maldición desde el primer semestre) estaban sus inseparables amigos de toda la vida.
—¡Miren quien decidió llegar a tiempo! —exclamó Nick con dramatismo desde su asiento, agitando un vaso de café casi vacío.
—Llegué justo a tiempo, Nick. No cantes victoria —se rio Ani, caminando hacia ellos y dejando caer su mochila en la banca vacía al lado de Marie.
—Menos mal traes los apuntes, Ani, me ibas a dar un infarto —dijo Marie abrazándola rápido a modo de saludo mientras revisaba a toda prisa sus carpetas.
—Tranquila, mujer, aquí los tengo —dijo Ani, sacando una libreta llena de notas ordenadas y pasándosela con una sonrisa.
—¿Saben si el profesor va a pedir el avance del proyecto hoy? —preguntó Marc, acomodándose su cabellera mientras revisaba la laptop sobre su mesa.
—Según en el plan de estudios sí, pero hoy le toca al equipo de Alane y Owen primero —comento Janis apoyando los codos en la banca y mirando ambos con una sonrisa burlona.
—Estamos más que listos —aseguró Owen con confianza, chocando los puños con Alane.
Ani se acomodó en su lugar, riéndose de las bromas de sus amigos mientras sacaba su pluma favorita. Contemplando su salón por un segundo: la luz matutina entrando por los ventanales, el proyector encendiéndose al frente y las risas de su grupo llenando el espacio...
Hasta que la noticia de que el profesor de la materia no se presentaría corrió por los pasillos. Para el resto del grupo significaba una hora libre para ir por café, pero para nuestra joven y sus seis amigos era una oportunidad de oro.
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Editado: 07.10.2026