El Contrato de las Almas Ⅱ

El salón central era amplio rodeado por paredes de piedra negra con ventanales que dejaban ver un poco del exterior, la tormenta no disminuía su intensidad se podía palpar el frío en la superficie del cristal, la nieve lo cubría a excepción de la piedra negra era diferente no había ni un solo copo de nieve en su superficie, Raquel se preguntó qué tan extraño debería ser el metal celestial para repelerla.

‒Bueno es hora de que comencemos‒ dijo Sebastian en el centro del salón.

Géminis los acompañaba a lo lejano mirándolos con unos ojos entre lo inexpresivo, el desinterés y un toque de ira.

Raquel estaba junto a Sara enfrente de Sebastian cuyo aspecto era deplorable, cubierto de hollín y con varios cortes en sus manos.

‒Para entender este mundo oculto deben aceptar que todas las historias por más locas que pudiese ser tienen un toque de realidad algunas son completamente ciertas y otras cuentan historias a medias‒ Sebastian sonaba confiado ‒la piedra negra de la que está construido este lugar es un metal celestial por así decirlo, solo se hallan en ciertos lugares del mundo y es poco maleable en manos inexpertas, pocos herreros como Orión pueden darles forma‒ saco su lanza que media unos 30 cm. Sin contar la hoja en su extremo ‒o crear otros artefactos, como la prisión en la que estamos este material es muy poderoso y resistente, pero difícil de usar a menos que seas un ángel u otra criatura, de ahí dependerá su uso, se pueden usar en ellas las runas, los sigilos o los glifos dependiendo de para que vayan a ser utilizadas‒

Raquel levantó la mano, sus ojos tenían un destello de no entender ciertas partes y de tener miles de preguntas.

‒Runas, sigilos y los glifos ¿Cuál es la diferencia?‒

Sara también levantó la mano ‒Entonces ¿Lo qué hacemos es como magia?‒

‒Pues bien, las runas las usan más las personas, los sigilos y glifos en objetos‒ señalo la lanza en cuya hasta se habían grabado tanto runas como sigilos.

‒¿Tu lanza tiene runas, sigilos o glifos?‒

‒Es un poco de cada uno, y no es magia exactamente es más como una energía natural que está como viva la cual usamos para que surta efecto dependiendo de la plegaria y de la runa‒ Sebastian trataba de explicarse, pero no sabía si lo hacía para ellas o para sí mismo.

‒Cuando hicimos el contrato mencionaste las runas y una plegaria, ¿La plegaria es como orar?‒ pregunto Sara mirando sus brazos donde se marcaban las runas en formas de trazos de color marfil.

‒En las tres usamos las plegarias a veces solo depende de una palabra o un conjunto de palabras también dependerá del lenguaje, hay quienes solo con un ademán y ya pueden invocarlas‒ sonrió Sebastian recordando a un viejo mago.

‒Entonces podemos usar tanto runas como sigilos y glifos ¿Cualquiera de ellas funciona?‒ acompaño Raquel.

‒No es tanto así, dependerá de su uso por lo general esas 3 son las principales, de ahí por ejemplo en el antiguo Egipto usaban jeroglifos para ciertas artes‒

Raquel y Sara se miraron confundidas o eran las preguntas incorrectas o lo eran las respuestas.

‒¡Ya sé!‒ dijo animado Sebastian dirigiéndose a Géminis que apoyaba su cuerpo contra la pared ‒lux…‒ dijo sujetando su brazo izquierdo, susurro varias palabras en latín y poco después en el brazo de Géminis se formaron varias runas y sigilos mezclados unos con otros ‒estas son runas y estos sigilos, Géminis las usa para invocar su espada, por eso no es necesario que la cargue siempre y también sirve en sus alas, estas se ocultan en un plano de existencia como guardarlas en un bolsillo así no en necesario cargar con todo eso, pero hay un límite en todo, por ejemplo estas de su brazo‒ acompaño levantando la camisa de Géminis mostrando un abdomen definido y delicado, al igual que un costado de su cadera ‒y estas en su cintura‒

Ambas notaron las runas y sigilos marcados en la piel de Géminis al igual que su cuerpo.

‒Se unen para invocar su espada, requiere de mucha energía del alma, pero cumplen su propósito, la espada se materializa y puede usarla, así como guardarla, en el caso de las alas es casi lo mismo solo que para ello necesita más sigilos que runas, ya que no solo es invocar un arma también es unirla a su propio ser porque las plumas y toda el ala son una extensión de nuestro cuerpo que se modifica cuando las desplegamos y las usamos hasta para volar, también cambia con el cuerpo para darle soltura y ligereza‒

Géminis aparto el brazo de las manos de Sebastian bajando su camisa para cubrirse.

‒Las alas son esenciales para un ángel sin ellas estás…‒ se detuvo al ver el rostro serio de Géminis a la mención de las alas.

‒Al decir energía del alma ¿Te refieres a nuestra propia alma? ¿Dónde queda la energía natural?‒ interrumpió Raquel.

‒Bueno, es que, pues, ambas energías son diferentes una se usa con runas la otra también, pero es más efectiva en los sigilos y glifos…‒ Sebastian soltó un parloteo tratando de explicarse, cosa que no lo logro.

‒¡Niño!‒ se escuchó un estruendo por dentro de los pasillos ‒¡No hiciste absolutamente nada!‒ dijo Orión apareciendo por uno de los pasillos atravesando la densa oscuridad como sí de la noche sumergiera un guerrero imponente.

‒Lo intenté, pero esas cosas son muy complicadas de rearmar, todos los engranajes parecen exactamente iguales y cuando pensé que encajaban no se movían y no sabía cuál era cuál…‒ se excusó Sebastian.



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En el texto hay: misterio, ficcion, sobrenarutal

Editado: 05.12.2021

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