El Contrato de las Almas Ⅱ

Sara estaba completamente despierta sentada sobre la cama y junto a ella Raquel, Géminis estaba parado a un lado de la habitación la expresión de tristeza había desaparecido de sus facciones para volverse neutras y frías para reforzar su actitud cruzaba los brazos enfrente de su pecho, Sebastian al contrario estaba secando sus brazos y rostro, no lo había visto antes, pero Raquel le contó el castigo que le impuso Orión por no contarle todo.

‒Sara y Géminis‒ dijo Orión sin perder tiempo ‒necesito que me muestren sus runas, fui un ingenuo al pensar que las runas de ese contrato era algo exclusivo de los ángeles en especial de la curación de Géminis fui un inconsciente y es algo que no volverá a pasar‒ dirigió una mirada fúrica a Sebastian, después de observar las runas en el cuerpo de ambos Orión llego a una conclusión ‒necesito hablarles sobre lo que les está pasando…‒

‒Yo les explicaré esto ahora que ambos están despiertos‒ interrumpió Sebastian ‒el contrato no es algo que yo haya usado antes, es la primera vez que las uso…‒

‒¿Utilizaste algo que sabías podía salir mal?‒ añadió Sara

‒Solo para salvar a tu amigo ¿Estuviste dispuesto a arriesgar su vida?‒ Raquel sonaba fúrica.

‒No es así, bueno sí, pero jamás fue mi intención lastimarla, ella se ofreció y mi mejor amigo estaba muriendo, no podía…‒

‒¡No podías dejar de ser un idiota!‒ grito Raquel, hasta ahora se le había permitido todos sus actos infantiles, hasta que alcanzo un punto que ni ella pudo controlar.  

‒Lo sé, fue arriesgado, pero funciono ¿no?‒

Sara no dijo nada estaba asustada y pensativa, apenas se daba cuenta de sus acciones sin mesura, miro a Géminis que arrugaba el ceño con cada palabra de Sebastian.

‒Las runas fueron creadas por Ina y Ani, ellos…‒ Sebastian no sabía cómo explicar la situación, tenía que evitar ciertos detalles sobre ese par.

‒Géminis‒ dijo Orión dirigiéndose a él, su voz a pesar de ser profunda mostraba un leve rastro de inconformidad o enojo, algo lo molestaba cuando se diría a Géminis, algo que noto Sara desde el principio ‒Muéstrame las runas angelicales‒ ordeno Orión.

 

Géminis respiro profundamente haciendo caso de lo que se le pedía se quitó la camisa mostrando en su piel apenas leve las runas dibujadas por Sara líneas de un color marfil que recorrían todo su torso esbelto lleno de cicatrices finas, Géminis musito una plegaria en una lengua que Sara no logro identificar, al poco tiempo se marcaron las runas angélicas. Sara notó las líneas de sus hombros, las hendiduras de las clavículas, el palpitar de algunas venas de sus brazos y un torso firme acompañado de una cicatriz, Sara palpo disimuladamente la misma cicatriz en su vientre.

‒Es la primera vez que veo runas así‒ dijo Orión acercándose a Géminis, la diferencia de estatura era evidente ‒fueron creadas no solo para ser catalizadores de energía, son como un…‒ se detuvo pensando con claridad ‒por favor Sara podrías venir‒

Sara dio un pequeño salto al escuchar su nombre, su mente estaba profundamente concentrada en otras cosas.

‒No te preocupes, no tendrás que mostrarme las tuyas solo quiero ver algo que me tiene divagando, acércame tu brazo derecho‒ dijo Orión sin quitar la mirada de las runas de Géminis.

Sara se acercó con cautela, su brazo derecho tenía las marcas de las suturas después de la cirugía.

Orión revisó las runas en su brazo, juntando sus runas con las de Géminis, notaba con algo de claridad los trazos, las curvas y el serpenteo, eran exactamente idénticas, la vista de Orión podía diferenciar las runas usadas, identifico las runas del ángel usadas para sanarla del accidente, las runas de un cazador por todo su cuerpo, las runas del contrato y unas runas que lo molesto saber quién era su creador.

‒son como…‒ añadió Orión.

‒como una promesa‒ musito Sebastian.

‒Las runas empleadas se complementaban, ambas dan y reciben energía, como si se comunicaran de una forma especial, estas son del contrato, las de un cazador y…‒ se detuvo de inmediato al tocar el brazo de Sara, para luego dirigirse a Sebastian con una expresión de decepción, Sebastian se notaba asustado ‒lo que tengo que decirles‒ dijo Orión alejándose y colocándose enfrente de ellos ‒el contrato te salvo de la muerte a cambio de unir sus almas, lo que tú sientas lo sentirá ella, por ahora es muy leve, pero llegara al punto de volverse un peligro para ambos, como dije las almas no pueden forzarse a estar unidas es antinatural y este contrato es una muestra de ellos, ambos ya han notado los efectos, la herida de Sara es causada porque su cuerpo fuerza a su alma a ser una extensión como el ala de los ángeles, por lo que su cuerpo no entiende cuando es un cazador y cuando un ángel, causando esa herida, también explicaría la onda que sintieron ambos al acercarse, sus almas por ahora se mantienen en un equilibro‒

‒¿No hay alguna manera de borrarlas o romper el contrato?‒ dijo Raquel preocupada dirigiendo su mirada a los tres.

‒Solo los creadores de estas runas podrían hacerlo‒ acompaño Orión.

‒Eso es imposible‒ tercio Sebastian ‒Ina y Ani desaparecieron hace mucho‒

‒¿Qué debemos hacer?‒ corto secamente Géminis toda discusión.



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En el texto hay: misterio, ficcion, sobrenarutal

Editado: 05.12.2021

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