El Destino del Héroe

Capitulo 30

Elías saltó hacia atrás, ligeramente aturdido por el impacto anterior. En una fracción de segundo, cerró los ojos para anular el sentido de la vista y maximizar la audición y el tacto, acelerando de paso su regeneración natural. Podía sentir, a través de las alteraciones en las corrientes de viento y las vibraciones del éter, que una lluvia de frutas extrañas y animales venenosos se precipitaba hacia él. No se inmutó. Confiando en el límite de un metro que habían establecido, activó una de las pasivas más complejas y difíciles de usar de su Autoridad: Origen del Nombre (o Raíz Protoconceptual).
En el instante en que los proyectiles entraron en su radio de percepción, la Autoridad desmenuzó la realidad misma. Para comprender esta pasiva, bastaba saber que un concepto varía según la cultura, el planeta, el universo o alguna parte en toda la existencia y como esta realmente hecha la existencia; lo que en un mundo es veneno mortal, en otro es una vitamina esencial para vivir. El pensamiento colectivo dota a los objetos de un significado y una cultura florece de este, pero ese significado no siempre es la verdad absoluta de la Existencia.
Origen del Nombre ignoraba el pensamiento colectivo. Analizaba los protoconceptos con los que se forjó la creación. Incluso en dimensiones atemporales, la pasiva de Elías podía leer el "No-Tiempo" o el "No-Espacio". Al entrar en su rango, Elías extraía el Concepto Verdadero dictado por la Existencia y lo traducía simultáneamente a su propio lenguaje, aprendiendo de paso cómo lo llamaban los habitantes locales.
Hay una razón de que esta pasiva sea una de las más peligrosas, pese a no ser de ataque, y es porque puede ver y decidir por si mismo el significado del concepto. La existencia esta formada por conceptos, que nacieron de los protoconceptos, no hay ningún sitio donde no este ninguno presente. Quien diga lo contraria, no es por ignorancia, sino porque su mente no puede concebir esa posibilidad. En sitios atemporales si hay pasado, presente y futuro, hay tiempo, pero no está asi como tal, sino como No-Pasado,No-Presente,No-futuro, No-Tiempo, y la lista seguiria. Y eso sucede con todas las partes de la existencia. Elías puede ver eso, el verdadero concepto que le fue dado en la existencia y los dotados por la mente colectiva o cualquier observador que la descubre por primera vez, por decir algunos ejemplos. Por tanto, él era capaz de hacer que su pensamiento sobre algo sea lo que él conoce, traduciendolo a su lenguaje y aprendiendo a su vez el concepto dado por la mente colectiva o el mismo territorio, sin importar la extensión.
Mientras el conocimiento inundaba su mente, las manos de Elías se envolvieron en magia de viento. Su experiencia al distingir seres vivos, objetos, conceptos y cualquier terminologia y en donde pertenecían en la creacion, ayudaron a que captara cada fruta, animal y vegetación de cada especie.
Se movió como una exhalación, desviando las frutas y arrojándolas como proyectiles contra la lluvia de ranas e insectos venenosos que caían sobre él. Su mente acababa de revelarle que la tribu llamaba a esas frutas «Racimo Dulce Explosivo». Conocer el Concepto Verdadero le permitiría usarlas en un ritual mágico para multiplicar su poder de impacto, pero en su estado debilitado, canalizar Conceptos Verdaderos sobrecargaría su sistema y obligaría a su Autoridad a volverse sobreprotectora.
Por lo tanto, se limitó a patear los pequeños frutos carmesíes —que liberaban un ácido corrosivo y picante al tacto—, desglosando y archivando sus propiedades para cuando trabajara en la granja o explorara la isla.
A la distancia, Valet manipulaba las ramas de los árboles mediante magia de elemento madera para continuar su asedio. Observó, frustrada, cómo Elías identificaba y neutralizaba de antemano cada característica de su arsenal. Aunque sabía, por la charla con Raf, que el Héroe poseía pasivas de lectura, la velocidad a la que procesaba la información era monstruosa. Había asumido que el evidente deterioro físico del joven reduciría la eficacia de sus habilidades casi a cero. Se equivocó. Su experiencia en el campo de batalla compensaba cualquier degradación; él sabía exactamente qué debía priorizar y qué podía ignorar en medio del caos.
«Con razón es el Héroe, su repertorio es asfixiante. Cuando hablo con Raf, no le dijo el nombre de sus pasivas y ni de la Autoridad, asi que no sé si es menos restrictiva de lo que conto y lo que veo», analizó Valet, saltando hacia la izquierda para esquivar sus propios Racimos Dulces Explosivos que Elías le devolvía. Tuvo que arrancar varias ramas gruesas para usarlas como escudo contra el polvo tóxico de las ranas muertas que el joven le lanzó a continuación. «Mi ventaja de conocimiento se está desvaneciendo. Su capacidad de aprendizaje en combate no tiene techo. Aún tengo varios comodines para darle la vuelta a la situación, pero no sé si bastarán para obligarlo a usar la primera etapa de su Autoridad».
Viendo que el combate a media distancia se volvía insostenible, Valet conjuró una ráfaga de lanzas elementales y las arrojó contra él. Su intuición le advertía que iniciar un segundo asalto cuerpo a cuerpo no le daría ninguna ventaja. Si la pasiva del Héroe le permitía diseccionar ataques tan rápido, acercarse sería un suicidio táctico, ya debia conocer mucho de ella con el intercambio anterior. Su deducción había fallado y no quería arriesgarse a perder tan pronto. Sin embargo, tampoco deseaba que el minuto terminara con tan poca información. Necesitaba ver un atisbo de su Autoridad o de la verdadera fuerza que lo había coronado como leyenda.
Elías sintió cómo Valet se internaba más en el pantano, retrocediendo sin detener su aluvión de ataques a distancia y la siguió.
Al sentir que su cuerpo se había estabilizado, abrió los ojos y recuperó la vista. Podría haber seguido peleando a ciegas para agudizar sus demás sentidos, pero reservaría esa táctica para un futuro enfrentamiento con ella. Quería ver y memorizar cada detalle de su primer combate real desde que renunció al título. No obstante, la táctica de persecución lo tenía extrañado. Valet retrocedía, obligándolo a seguirla.
«Quiere con fervor que despliegue mi Esfera de Sueño, y por eso huye. Seguro está buscando un terreno en el pantano que la favorezca. Como el límite de un metro de mi pasiva es una debilidad táctica muy explotable, debe estar apuntando a mantenerme fuera de ese rango», concluyó Elías, esquivando las lanzas.« Qué lista; diseñó su estrategia basándose en la información que escuchó en la reunión con el líder y el terreno conocido.Tengo suerte de que Raf solo entendiera una fracción del verdadero peligro de mi Autoridad. Un poder de mi calibre exige ocultar matices que prefiero que nadie conozca».
Elías reaccionó de golpe. Cortó varios cuchillos de agua que volaban hacia él usando magia de viento en sus palmas. De inmediato, revistió sus manos con magia eléctrica, creando cuchillas de viento electrificado, y las lanzó a toda velocidad hacia la chica. En ese preciso instante, sus sentidos le alertaron de algo masivo: Valet estaba acumulando una cantidad de energía mágica catastrófica. Sin dudarlo, Elías usó la firma de maná que había dejado impregnada en sus cuchillas eléctricas para activar magia espacial. Se teletransportó instantáneamente, apareciendo en el aire, justo frente al rostro de la capitana.
El viento sopló con violencia entre ellos. Frente a él, Valet sostenía una jabalina colosal, forjada con la compresión extrema de la magia de los cinco elementos en sus estados mas primordiales. El tiempo pareció ralentizarse. En cámara lenta, Elías eludió la trayectoria de la jabalina masiva y asestó un golpe devastador directo al estómago de la chica. El impacto le sacó el aire de los pulmones, haciéndola escupir saliva, y la mandó a volar con la fuerza de un huracán. Su cuerpo atravesó el pantano como un misil, estrellándose contra varias cadenas montañosas simuladas a kilómetros de distancia, alejándola del epicentro.
De inmediato, Elías se desplazó tras ella a velocidades superiores a la de la luz, decidido a elevar el nivel del combate y no darle respiro. Pero entonces, un estruendo desgarrador sacudió todo el planeta simulado. Aunque Valet había recibido el golpe, su ataque ya había sido liberado. La fuerza de la jabalina de los cinco elementos cortó los cielos por la mitad, desgarrando parte de la atmósfera para revelar la oscuridad del espacio y el brillo frío de las estrellas. En la superficie, la tierra se abrió en una grieta titánica que engulló el océano entero.
Si uno prestaba atención al abismo, se daría cuenta de que innumerables criaturas de la dimensión de Faram —desde los típicos conejos de tres cuernos, hasta bestias colosales como dragones terrestres y acuáticos— caían sin remedio hacia las fauces de la tierra destrozada.
Pero lo más impactante ocurrió en las alturas. La jabalina, sin perder su inercia apocalíptica, atravesó la atmósfera simulada, perforó la luna de la dimensión y continuó su viaje por el espacio, pulverizando cuerpos estelares a su paso.



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En el texto hay: destino inevitable, nuevocomienzo, héroe cansado

Editado: 23.10.2026

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