Daelyn
Me siento en la cama mientras mi mente sigue repitiendo lo que vi afuera.
¿Yo hice eso? ¡No era mi intención! Nunca lo haría apropósito. Después de ver lo que hice afuera debo aprender a controlar esta maldición. Ya no sé si es maldición o don, creí que la naturaleza era delicada y amable, pero veo que también puede destruir un país entero si se lo propone. En este caso, yo lo provoque.
Ver como los árboles caídos, cabañas destrozadas y las doncellas heridas me hizo recordar cuando estaba en mi pueblo cuando era niña; Aray, como se llama mi pueblo fue víctima de una enfermedad desconocida que iba matando a cada persona, no tenía piedad ni con los niños ni ancianos. La enfermedad mato a mis padres.
Aray se estaba destruyendo cuando las personas, por primera vez, empezaron a robar en los mercados de una manera salvaje, tenía mucho miedo no sabía que estaba sucediendo.
También recuerdo que las personas quemaban a los muertos en las calles, entre ellos a mis padres. Esa fue la primera y última vez que odie a las personas por quemar a mis papas, los maldecí con todo mi ser, pero deje de hacerlo en el momento cuando vi las almas de mis padres al lado de sus cuerpos quemados.
En ese entonces yo estaba siendo sostenida por desconocidos que no me dejaban apagar el fuego que quemaba a los cuerpos de mis padres. Mamá y papá se acercaron a mí, ambos quisieron limpiar mis lágrimas, pero no podían tocarme y antes de irse para siempre señalaron el cielo, mire arriba luego volví a mirarlos, pero ya se habían ido.
—Quiero hablar contigo. La voz de él me trae al presente.
—No te di permiso para que entres, Orión.
—Vengo a disculparme —Cierra la puerta, estamos los dos solos.
—¿Disculparte? ¿Por qué?
—Yo... he... he visto tus recuerdos olvidados e hice que los recordarás.
—¿Recuerdos? ¡Ah! ¿Cómo hiciste eso? —niego con la cabeza —No importa, yo nunca hice esas cosas.
—Porque los olvidaste.
—Yo nunca lastimaría a mi hermana —me levanto de la cama.
—La princesa Crystal no es tu hermana.
— ¿Qué sabes tú de mí? —me cruzo de brazos.
—Sé que eres la hija adoptiva de la reina Briana, tienes un don relacionado con la flora y que también trataste de asesinar a la princesa Crystal —se va acercando y yo retrocedo, no dejare que me toque.
—¡Yo no hice eso! Como te atreves de culparme de intento de asesinato —alzo la voz fuerte.
—Porque lo vi, así como tú tienes un don yo también lo tengo, puedo ver, si quiero, los recuerdos olvidados de las personas cuando los tocos ya sean buenos o malos.
No es cierto.
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Editado: 09.02.2025