El Espejo

Como juguete olvidado

Mientras trataba de reponerme, mi mente comenzó a viajar por los rincones de la imaginación, pensando qué más podría cruzarse en mi camino. Pero nunca imaginé tropezar con una hermosa muñequita de cuerda con mirada ausente. Estaba sentada en el suelo, inmóvil, como juguete olvidado.

- ¡Hola! ¿Qué haces tú? –le pregunté mientras me sentaba a su lado. Como no me respondía, le pregunté nuevamente: - ¿Qué haces tú?

- Tienes que darme cuerda si quieres que hable y juegue contigo. Atrás, sobre mi espalda, gírala y estaré encantada de acompañarte.

- ¿Debo darte cuerda? Pero si ya me has hablado, no entiendo… -como no obtuve respuesta, le cumplí el deseo y giré la cuerda. Inmediatamente giró su delicado rostro hacia mí.

- ¿Quieres jugar conmigo? -esbozó casi como un suspiro.

- Solo quiero saber quién eres, qué haces aquí o…

- Soy una simple muñequita. -volvió a quedarse inmóvil, fijando su mirada perdida nuevamente en el vacío.

Me levanté y no pude evitar pensar en las personas que comparten su misma naturaleza, seres vacíos que apenas funcionan bajo el impulso ajeno y que solo se sienten útiles si “se les da cuerda”.



#1401 en Fantasía

En el texto hay: cuento, cuentocorto

Editado: 02.10.2026

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