Llegó a Michigan a las 7 de la tarde, y apenas dejó atrás el viejo edificio del Mercado Central, descubrió a Clive saliendo del hotel.
- Lo vieron - le dijo Clive-, cerca de la avenida principal, corriendo en dirección al este. Hay 11 patrulleros persiguiéndolo.
- Sube - dijo Temper.
Clive dudó por un instante, pero finalmente subió al vehículo. Temper apretó el acelerador hasta el fondo.
- ¿Qué vas a hacer? - le preguntó Clive.
- Ir a ver - dijo Temper -. ¿Qué crees que voy a hacer?
- Ya hay quienes se están encargando de esto - dijo Clive-. Mejor dejemos todo, y vamos a dedicarnos a otra cosa, algo por lo que nos paguen, por ejemplo. He hablado con Roggan y ambos estamos de acuerdo con que ya no tenemos mucho que hacer con respecto a este asunto. No sólo desconocemos contra qué nos estamos enfrentando, sino que también lo desconocen incluso quienes lo trajeron a nuestro planeta. Pero todo este desastre servirá para poner fin al programa de ejecución de protocolos basados en el libro de los factores. De eso puedes estar seguro. Sobre todo con respecto al factor 3-73, el más peligroso de todos. Poner en riesgo a quienes habitan otros planetas sólo para estudiarlos o convertirlos en trofeos terrestres, es una de las cosas más despreciables que ha hecho la ciencia humana, y no es la primera vez que lo hace. Lo han estado haciendo en secreto, durante muchos años.
Entonces Temper detuvo el automóvil. Había advertido un cierto tumulto, a lo lejos. Personas corriendo o peleándose entre sí. Pero había demasiada oscuridad en esas calles.
- ¿Dónde estamos? - preguntó Clive.
- A unas 15 cuadras de la avenida principal - dijo Temper-, y al este, como dijiste tú. No sé, parece que estaba sucediendo algo allá. Ahora no logro distinguir nada. ¿Viste a Leslie en el noticiero de hoy?
- No vi televisión - dijo Clive.
- Mejor - dijo Temper-. Se pasó todo el programa cuestionando a quienes están "asustando a la criatura", y no sé cuántas cosas más, y dijo que la inocuidad de este espécimen iba a quedar demostrada cuando la población pueda acercarse a él, tocarlo, comprobar que se trata de una criatura similar a cualquiera de los animales más inofensivos de nuestro planeta. Que sólo estaba asustado y por eso había cometido algún que otro acto de violencia extrema.
- ¿Ah sí? - dijo Clive-. No, no lo vi. ¿Tendrán pensado hacer alguna especie de exhibición pública? ¿A qué se refería con eso de tocarlo, acercarse a él?
- Parece que sí - dijo Temper-. Probablemente, si logran capturarlo otra vez, lo droguen y lo expongan casi dormido a la población, o no sé, podría tratarse de otra cosa. No especificó en qué iba a consistir ese acercamiento. Aunque no es muy difícil imaginar cómo sería, conociendo a los organizadores ese evento que Leslie nombró hoy, uno de los cuales es ese tal doctor Jerem que últimamente está apareciendo bastante seguido en los medios de comunicación. Un ser casi tan tétrico como las criaturas que pretende localizar y proteger, un ser verdaderamente siniestro, sólo basta con escucharlo hablar.
Editado: 23.10.2026