Hoy en día, si pasas por la calle de los artistas, verás un pequeño estudio con las ventanas llenas de cuadros coloridos. En la entrada hay una placa que dice:
Los sueños no se pierden. Solo esperan a que tú vuelvas por ellos.
Y dicen que, si entras y miras con atención, entre los cuadros puedes ver un pequeño brillo dorado… como si una estrella pequeña viviera allí.
Fin