El intercambio

Capítulo 27

La noche de ayer fue demasiado mágica y no puedo explicar lo que estoy sintiendo. Me siento mucho más enamorada de mi novio y sé que haremos todo lo posible para que la relación se mantenga estable durante el tiempo en que no vamos a vernos.

—Buenos días, amor —Lukas pasa su mano por mi cintura.

—Buenos días.

—Estamos pensando en hacer hoy un día de playa.

—Es una idea muy buena —sonrió —Será mejor que nos arreglemos.

Entramos al baño para darnos un corto baño y luego me pongo un bikini rojo con un vestido blanco.

—El desayuno está listo —Kim grita desde afuera.

Espero a Lukas y él sale con su pantaloneta puesta.

—Vamos, amor —me toma de la mano —Me muero de hambre.

Al bajar, ya todos están sentados en la mesa, la cual está repleta de comida. Hay frutas, panqueques, huevo y algunas carnes como salami.

—Buenos días, dormilones —saluda Naomi.

Después de haber terminado el desayuno, Kimberly nos sigue ofreciendo comida y todos negamos.

—Nos quiere engordar —dice Neil.

—Se me olvido decirles que hoy vienen sus primos —veo que Lukas se tensa —Vienen de visita.

—¿Y por qué no nos dijiste? —pregunta Neil de mala gana.

—Me llamaron anoche.

—Lukas, no quiero problema —advierte —Y tú tampoco Neil.

—No te aseguro nada —Lukas rueda sus ojos.

Lukas me toma de la mano y caminamos juntos hasta la playa. Llegamos a la orilla del mar y la temperatura del agua es demasiado perfecta como para entrar en este preciso instante.

—¿Qué pasa con tus primos? —digo ante la intriga que me dejo la conversación con su madre.

—No nos llevamos bien. De pequeños siempre nos hacían la vida imposible a Neil y a mí. Provocan peleas entre nosotros, siempre provocando falsos rumores.

—Con eso tengo para odiarlos.

—No se te haga nada extraño cuando empiecen a coquetear contigo —yo frunzo el ceño.

—Yo misma los pondré en su lugar —lo abrazo.

Me agarro el cabello y comienzo a levantar mi vestido para quedar en traje de baño. Miro a Lukas y se queda viéndome con la boca entre abierta.

—¿Te quieres meter?

—Prefiero mirarte —guiña su ojo.

—Tú te lo pierdes, amor —comienzo a caminar de manera sensual hasta entrar en el mar.

Me sumerjo un poco sin que el agua me toque el cabello.

—Lu, deberías de venir —él niega y le saco el dedo de la mitad.

Veo que unos chicos se acerca a Lukas y supongo que son sus primos, así que me salgo para estar con él.

—Hola, ¿eres la novia de Lukas? —me pregunta uno de ellos.

—Si —lo tomo de la mano.

—Es mi novia. Se llama Chris —me presenta.

—Christina —lo corrijo —Chris es solo para mis amigos.

—Yo puedo ser tu amigo —me sonríe.

—Justin, te sugiero que cierres tu maldita boca.

—¿Te da miedo que te pueda quitar a tu novia?

Lukas se suelta de mi agarre y toma a su primo por la camisa. Me acerco a Lukas y lo tomo de la camisa para hacerlo regresar a mí.

—No vale la pena —me pongo enfrente de él.

—Nena, yo valgo mucho la pena —Justin me sonríe.

—Eres un cero a la izquierda —lo miro mal.

—Y tú eres una...

—Di algo de mi novia y juro que te romperé la cara.

Justin se burla y se aleja de nosotros hasta que dejamos de verlo.

—Creí que ibas a matarlo —admito.

—El que se meta con mi chica se las verá conmigo al instante —me toma por la cintura.

—No quiero que te pelees, amor —le doy un beso.

—No te prometo nada, nena.

Neil viene caminando hacia nosotros y Lukas hace una mueca.

—¿No vamos a poder estar solos? —me susurra.

—No seas así con tu hermano —lo regaño.

—Hola, familia —se hace a nuestro lado —Espero no incomodarlos, pero es que no soporto a nuestros primos y si me quedo con ellos, lo más seguro es que los golpee.

—Yo iba a golpear a Justin —dice Lukas —Le estaba coqueteando a mi novia.

—Yo soy el único que puede coquetear con ella —le dice Neil.

—Neil —lo regaño —Eres como mi mejor amigo, pero dejaras de serlo si sigues molestando a mi novio.

—¿Es tu mejor amigo? —Lukas hace una mueca.

—Sí.

—Pensé que eras más normal —se burla.

—¿Y si vamos a surfear? —propone Neil.

—Si —me animo yo —Obviamente sé surfear, amor.

Caminamos hasta el puesto donde alquilan las tablas y me pido una de color rosa.

—¿Qué? —miro a Neil.

—Eres demasiado femenina.

—Y es la perfecta —dice Lukas —Por eso es mi novia y solo mía —recalca cuando ve a un chico mirándome.

—Qué celoso —le doy un beso —Ya todos sabrán que estoy contigo, amor.

—Si, amor —me imita Neil —Yo también necesito una novia.

Nos metemos en el mar y comenzamos a nadar un poco para poder esperar una buena ola para meternos en ella.

—Ahí viene —avisa Neil.

Comenzamos a nadar hacia la ola y me paro después de Lukas. Me sorprendo al ver lo bien que surfea.

¿Hay algo que Lukas haga mal?

Miro hacia atrás y veo que Neil se cae de su tabla.

—¿Estás bien? —me acerco a él.

—No —se queja —Creo que me doble el tobillo.

—Sube —le doy palmadas a mi tabla.

Él se sienta y Lukas se acerca a nosotros. Hago una mueca al ver que ya tiene el tobillo inflamado. Le damos una de las tablas para que la sostenga y Lukas se va empujando la tabla hasta la orilla.

—Tenemos que ir a un hospital —le digo.

—No quiero ir a un hospital —se queja.

—Te vamos a llevar —le asegura Lukas —No me importa si no quieres ir.

—Bien.

Neil pasa sus brazos por nuestros hombros y caminamos hasta la casa. Cuando entramos veo que hay varias personas.

Qué pena, debo parecer una loca con el pelo desarreglado.

—Kim —me acerco a ella —Neil se dobló el tobillo, así que lo vamos a llevar a un hospital. Te avisaré cualquier cosa.

—Chris, te vamos a extrañar —me abraza —Has hecho mucho por esta familia.

—Ustedes son mi familia —sonrío —Y los vendré a visitar cuando pueda.




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