El intercambio

Capítulo Final

Aún no he asimilado todo lo que está sucediendo.

Lukas me ha roto el corazón como nunca nadie lo había hecho.

Intente llamarlo varias veces, pero resulto inútil porque no respondió mis llamadas y tampoco mis mensajes. Aunque a la hora de la verdad no sé si quiero volver a hablar con él.

Miro mi teléfono por última vez, esperando algún mensaje pidiéndome disculpas o tal vez una explicación de todo.

Lo único que quiero es una maldita explicación para saber por qué hizo lo que hizo. ¿Acaso hice algo mal en la relación?

—Mi vida es una mierda.

—Vas a cumplir tus sueños.

—¿Por qué me dejo? ¿Las otras son más lindas que yo?

—Para nada.

—Siempre imaginé un amor de un cuento de hadas. Una relación casi perfecta, chico perfecto, chica casi perfecta, fiestas, risas. Ahora me doy cuenta de que eso solo sucede en las películas.

Guardo las últimas cosas que me faltan en mi maleta y Neil me ayuda a cerrarla. La maleta va llena de ropa y parece que en cualquier momento va a explotar.

El vuelo sale en la tarde, por lo tanto, quiero disfrutar de estos últimos minutos al lado de mis amigos o más bien mi familia.

—¿Nerviosa?

—¿Cómo será mi vida después de la película? —le pregunto.

—Vas a ser toda una celebridad.

—Toda mi vida deseé que este momento llegara. Es solo que no pensé que todo esto fuera a suceder. Siento un enorme vacío en mi corazón. Creí que haríamos videollamada en las noches. Incluso pensé que él iría a visitarme algún día. Aunque también sé que va a grabar el cortometraje.

—Chris, mi hermano es un idiota. Dejo ir a una excelente chica.

—Me vas a hacer tanta falta —me lanzo sobre él para darle un abrazo —¿Quién iba a pensar que nos llevaríamos tan bien?

—Yo te quería conquistar, pero mi hermano me gano.

—Neil, no me hubiese fijado en ti —ambos comenzamos a reír —Era obvio que solo te querías acostar conmigo.

—Si —se ríe —Ahora mataré al idiota que te haga daño.

—Mata a tu hermano —doy un suspiro —Para ser sincera, no pienso volverme a enamorar nunca más.

—No digas eso. Tal vez conozcan a un chico que te haga cambiar de opinión.

—No quiero conocer a nadie —ruedo mis ojos —Voy a estar soltera por más de dos años.

—¿Por qué?

—Necesito sanar mi corazón.

—Me parece lo correcto. No puedes dejar que tu próxima relación se afecte por el daño que tienes en este momento.

—No me quiero ir —vuelvo a repetir.

Las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas y él me da un abrazo para tratar de calmarme, aunque consigue todo lo contrario.

—No llores, pequeña.

Escuchamos que la puerta principal se abre y Naomi entra con Marcus a la habitación. Ella corre a darme un abrazo y trae una chocolatina en sus manos.

—Para ti —me la entrega.

—Te extrañaré tanto —susurro.

—Yo también —me abraza —Nunca había tenido una amiga tan real.

—¿A mí no me vas a extrañar? —Marcus se hace el ofendido.

—Obvio que si —me levanto y lo abrazo.

Me limpio las lágrimas y miro la hora.

—¿Y si salimos a almorzar? —propone Marcus.

—Un almuerzo de despedida —concluye Neil.

—Buena idea.

Voy al baño por última vez y comienzo a recordar todos los momentos que viví en este apartamento con Lukas.

Aún sigo pensando en porque me hizo esto.

Yo creí que íbamos a superar la relación a distancia y tal vez él podría viajar a visitarme o yo podría venir algún fin de semana libre.

Todo se fue a la mierda y por culpa de él.

—Chris —Naomi llama a la puerta.

—Lista —abro a la puerta.

Me quedo mirando el apartamento por última vez y me maldigo al saber que no voy a volver. La verdad es que después de la película pienso regresar a mi verdadero hogar junto con mis padres. No le he dicho eso a mis amigos porque la despedida sería aún más triste.

Nos montamos en el auto de Marcus y comienza a manejar hasta un restaurante de comida rápida. La verdad no tengo tanta hambre y tampoco me apetece comer.

—Hemos llegado —mi amigo estaciona el auto.

Entramos al restaurante y nos sentamos en la mesa. Se siente tan raro no tener a Lukas sentado junto a mí.

Basta de pensar en Lukas.

—¿Y tú que vas a ordenar? —me mira el chico que nos está atendiendo.

—Quiero una hamburguesa con papas y una limonada natural, por favor.

¿Y si Lukas me cambio por una que tenga mejor cuerpo que yo?

—Mejor dame una ensalada con pollo —le pido.

—Enseguida regreso.

El chico se va y mis amigos me miran con cara extraña.

—¿Ensalada? —me pregunta Naomi.

—No quiero irme tan llena en el avión —le miento.

—¿Es eso? —me mira Neil.

Odio que Neil me conozca tan bien.

—Si, Neil.

—Bien.

El pedido se demora unos quince minutos y me dedico a ocultar todas las publicaciones que tengo con Lukas en mi Instagram. No las voy a borrar porque sé que luego voy a lamentarme por eso.

—Aquí está tu ensalada —el chico me la entrega.

—Gracias.

Mis amigos pidieron hamburguesa a excepción de Neil que pidió alitas de pollo.

El ambiente se siente tenso y tal vez lleno de tristeza, pero no quiero sentirme así.

—¿Me irán a visitar? —les pregunto.

—Eso no se pregunta —dice Naomi —Yo seré la primera en ir a verte.

—A mí me tienes que presentar una actriz —me dice Neil.

—Lo haré.

Terminamos de comer y Neil y Marcus pagan la cuenta. Nos montamos en el auto y vamos de camino al aeropuerto.

Cierro los ojos durante el trayecto y millones de imágenes llegan a mi mente.

Recuerdo el día en que conocí a Rose y semanas después supe que era la abuela de los Jensen. Voy a extrañar tanto a esa señora. Rose se convirtió en una abuela para mí también. El día que fui a despedirme de ella, me dijo que estaba orgullosa de mí. Dijo que iría a la premier de mi película.

Cuando me despedí de Brad y Kimberly también fue doloroso porque ellos me aceptaron tan bien en su familia. Kimberly es una de las mejores que he conocido en toda mi vida.




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