Perspectiva de Izack:
Caminé un poco desorientado, debo admitir que estaba intentando que nadie me viera así... Aún no me acostumbraba a mi cabello. Me veía en cualquier reflejo que encontrara... No quiero que nadie me ves así o haciendo esto... Mucho menos Alex... El odia que no le diga las cosas y no sabe lo de... Mateo. Seguí caminando: izquierda, derecha, derecha de nuevo... Este pasillo... ese número... esa puerta... Según lo que Lucas me había dado, esta era la habitación de la chica que había mencionado... "Lay".
Tomé aire, toqué la puerta esperando no haberme confundido... Pasó un tiempo, toqué de nuevo y escuché un "¡Ya voy!".
Me abrió una chica de cabello corto de un tono almendrado. Tenía pecas, un suéter de alguna tela bastante ligera y brillante de color rosa pastel, jeans y parecía estar quitándose algo del rostro.
—Izack: Eh... ¿tú eres Lay, no?
Ella me miró algo pensativa, recostándose en el marco de la puerta... Asintió.
—Lay: Y... ¿tú Izack?
—Izack: ¿Sí? ¿Te lo dijeron o...?
—Lay: No me dijeron nada, yo lo escuché.
—Izack: ¿Eh?
—Lay (extendiendo la mano): ¡Soy Lay! Un gusto.
—Izack: Yo... creo que ya sabes mi nombre...
—Lay: ¡Claro, tontito! Pero se llama amabilidad.
—Izack: Ah...
—Lay: Soy bastante cercana a tus amiguitos, ¿sabes?... ¿Cuántos años tienes?
—Izack: Catorce.
—Lay: Ah, vale, vale. Yo dieciséis. ¿Quieres pasar?
—Izack: Em... solo vengo a dejar algo... Sam me—
—Lay: ¡Lo sé! Ellos te enviaron... ¿No quieres una camiseta nueva?
—Izack: No, gracias...
Ella rio, mirando hacia una dirección inexacta, pero llevaba un tono algo burlón.
—Lay: Lo asumí, como estás usando una camiseta de Sam...
—Izack: ¿Cómo...?
—Lay: Le di un par en un buen trato tiempo atrás y ahora tú la tienes. Tengo buena memoria... ¡Vamos, es solo una recompensa por tu esfuerzo! ¿O quieres que todos te vean con la ropa de otro chico encima?
A ver... por un lado... la última vez que le hice caso a un desconocido terminé sin sangre y probablemente sin riñón... Por otro, ella se ve... ¿confiable? Sam sabe que estoy aquí... pero se quedó con Lucas... y quizás me olvidará por estar con él... Y, por otro lado, Jazmín, cada que duerme conmigo, se lleva mis suéteres, así que mi ropa está muriendo lentamente...
Necesito ropa... y es gratis...
Bueno, mis padres dicen que no acepte cosas de desconocidos, perooo... podría conseguirle algo bonito a Jazmín... Ella usa mi ropa, así que algo bonito para ella es algo bonito para mí...
Sí, un perfecto agujero legal.
—Izack: Está bien...
—Lay: ¡Genial! Pasa.
Entré. En la sala había incienso, una pequeña planta en la mesita y una estantería con varias cosas. Ella abrió la puerta a su habitación con una sonrisa. Ese ambiente... me hizo dudar por un momento, dando un paso atrás...
—Lay: No muerdo, Izack.
—Izack: Eh... perdón...
Me armé de valor y entré. Las paredes eran de un rosa pastel, un lugar bastante... cálido. Llegamos a su habitación, notando cómo comenzó a sacar unas cajas de cartón de debajo de su cama. Yo comencé a sacar de mi mochila la bolsa que Sam le había enviado.
—Lay: ¡Gracias!
—Izack: De nada...
—Lay: Y bueno... ¿qué te gusta?
—Izack: ¿De qué?
—Lay: ¿En general? ¿De estilo? ¿Colores? ¿Buscas algo en específico?
—Izack: N-No estoy seguro... no venía con eso en mente, ¿sabes?
—Lay: Hmm... ¿tu novia o tus padres te visten, verdad?
—Izack: ¡No!
—Lay: Entonces tú lo haces...
—Izack: Normalmente elijo cualquier cosa cómoda...
Ni siquiera volteó a verme; simplemente sacó otra cajita.
—Lay: Así que... comodidad...
—Izack: Supongo...
—Lay: No seas tímido, siéntate.
Lay me miró con una sonrisa bastante dulce. Me acerqué, sentándome a su lado en el suelo. Abrió la caja con varias camisetas dobladas. Solo veía cómo estaban acomodadas por colores...
—Lay: Es lo que tengo ahora... Como comprenderás, no puedo tener tantas cosas al mismo tiempo, pero creo que estas te quedarán bien... ¿Qué color?
—Izack: No lo sé... ¿negro?
—Lay: Respeto tus decisiones, pero... ¿tantos colores y eliges negro? Tu cabello gritaba, no sé... "me gustan los colores".
—Izack: ¡Mi cabello fue...! Algo... no planeado.
—Lay: Eso es otro nivel de «no planear»...
—Izack: No quiero hablar de eso...
—Lay: ¿Sabes qué? ¡Tengo algo perfecto!
—Izack: Bueno...
Rebuscó un poco, luego sacó una camiseta gris con estampados abstractos de estrellas y otros dibujos...
—Lay: La tela es cómoda, es oscura y reconfortante como tú. ¿Qué talla eres...?
—Izack: Em... no te preocupes tanto por eso...
—Lay: ¿Ok? ¡Si quieres podemos buscar otra!
Miré la camiseta por un tiempo más... Luego pensé en Jazmín... en cada una de las camisetas que ella se llevaba... Luego en mi cabello... Creo que no necesitaba destacar más ahora...
—Izack: La verdad... creo que es perfecta.
—Lay: ¡Entonces esa será! Vuelve cuando quieras, trae a amigos, a tu novia casi algo, o amantes, o lo que sea que tengas. ¡Yo no juzgo, solo vendo!
—Izack: Ah... no soy así, pero gracias.
—Lay: De nada... vuelve pronto...
Salí de ahí un poco... incómodo... Ella había sido amable... extrañamente amable... demasiado... Sin embargo, ahora tenía una nueva camiseta. Me la iba a cambiar, pero... mejor la metí en mi mochila. Luego vería eso... Ahora estaba ocupado con mi segunda entrega.
Ir hacia el salón de música... Ya sabía cómo llegar. Caminé con más seguridad por los pasillos... Vi el salón de música... Toqué la puerta... No hubo respuesta. Supuse que estaba ahí y entré.
Debbi estaba ahí, tocando la guitarra acústica... Pero apenas me vio, su expresión cambió con cierto enojo... Luego volvió la vista a su guitarra... Sentí como si... hubiera roto un momento íntimo... Me quedé de pie a un lado, como si fuera un mueble más del lugar, esperando a que ella terminara... Cuando la canción terminó... definitivamente no dejé de sentirme igual de incómodo.
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Editado: 10.10.2026