Hasta aquel martes, los dones eran una rareza. Existían. Nadie podía negarlo. Había registros de personas capaces de mover objetos sin tocarlos, percibir emociones ajenas, alterar pequeñas cantidades de materia o realizar cosas que la ciencia todavía no conseguía explicar del todo. Pero eran casos excepcionales. Extraordinariamente escasos.
La mayoría de las personas podía vivir toda su existencia sin conocer personalmente a alguien con un don. Por eso nadie estaba preparado para que seis adolescentes de una misma clase despertaran habilidades prácticamente al mismo tiempo. Y mucho menos durante Educación Física. Todo comenzó por culpa de una pelota. Naturalmente.
-¡Uchiha! - gritó el profesor desde el centro del gimnasio - ¡Participa!
Sasuke permanecía apoyado contra una pared.
-Estoy participando.
-Llevas cinco minutos parado.
-Estoy observando.
-Eso no es participar.
Ino, sentada en el suelo mientras se ataba los cordones, levantó la cabeza.
-Técnicamente observar es una forma de participación pasiva.
El profesor la señaló.
-No lo defiendas.
-No lo defendía.
Sasuke la miró.
-Sí lo hacías.
-Cállate.
Mía soltó una carcajada. Naruto estaba a su lado intentando hacer girar una pelota de básquet sobre un dedo. No le salía.
-Mira esto.
- Naruto, llevas diez minutos intentando.
- Porque estoy perfeccionando la técnica.
La pelota cayó. Golpeó el suelo.
Rebotó. Y terminó contra la cabeza de Neji. Poc. Silencio. Neji permaneció inmóvil. Naruto palideció.
-Fue un accidente.
Neji giró lentamente.
-Tienes tres segundos.
-¿Para qué?
-Corre.
Naruto corrió. Mía comenzó a reír.
-¡Cobarde!
-¡QUIERO VIVIR!
Neji salió detrás de él. El profesor cerró los ojos.
-Tengo estudios universitarios para esto -murmuró.
Sakura rio.
-Profesor, piense en su salario.
-Eso empeora las cosas.
Todo era perfectamente normal.
Hasta que dejó de serlo. El profesor decidió organizar un partido. Fue un error. Naruto y Mía quedaron en un equipo. Sasuke, Ino, Sakura y Neji en el otro.
-Esto está desequilibrado -protestó Naruto.
-Tú dijiste que podías ganarnos solo -recordó Sasuke.
-Era una expresión.
-Entonces aprende a expresarte.
-Uchiha arrogante.
-Uzumaki llorón.
Mía levantó una mano.
-Solicito formalmente cambiar de hermano.
Neji respondió desde el otro lado:
-Solicitud rechazada.
- Ni siquiera eres autoridad competente.
- Soy el heredero del clan Hyuuga.
- Otra vez con eso.
Neji sonrió. Era maravilloso verlo así nuevamente. Despierto. Presente.
Fastidioso. El profesor lanzó la pelota. Comenzaron. Durante aproximadamente cuarenta segundos, todo funcionó. Hasta que Sakura intentó interceptar un pase. Corrió. Extendió la mano. Pensó con desesperación:
No llego.
Y desapareció. Literalmente. Desapareció. La pelota continuó avanzando. Todos se quedaron inmóviles.
-¿Dónde está Sakura? -preguntó Naruto.
Nadie respondió.
-¿DÓNDE ESTÁ MI NOVIA?
-¡Aquí!
Todos giraron. Sakura estaba al otro extremo del gimnasio. Ella misma parecía mucho más aterrada que los demás.
-¿Cómo llegaste allí? -preguntó Ino.
-¡NO SÉ!
Naruto corrió hacia ella.
-¿Estás bien?
-¡Estaba allí!
-Lo sé.
-¡Y ahora estoy aquí!
-También lo sé.
-¡NARUTO, DESAPARECÍ!
-Eso fue bastante evidente -comentó Sasuke.
Sakura lo señaló.
-¡NO AYUDAS!
El profesor levantó ambas manos.
-Nadie se mueva.
Mía lo miró.
-Profesor, teniendo en cuenta lo que acaba de ocurrir, creo que esa instrucción llega tarde.
- Mía.
- Perdón.
Sakura miró hacia el lugar donde había estado.
- Quiero volver.
Y desapareció nuevamente. Puf.
Reapareció junto a Naruto. Él saltó.
-¡AH!
-¡Perdón!
-¡No hagas eso!
-¡NO SÉ CÓMO NO HACERLO!
Sasuke levantó una ceja.
-Interesante.
Sakura lo miró furiosa.
- Cuando te ocurra algo extraño voy a reírme.
- No va a ocurrirme nada extraño.
El universo escuchó aquello. Y decidió tomarlo como un desafío. Ino se llevó ambas manos a la cabeza.
-¿Pueden todos callarse?
Naruto dejó de hablar. Mía también.
Sakura parpadeó. Sasuke frunció el ceño.
-Nadie está hablando.
Ino levantó la cabeza.
-Sí están hablando.
-No -dijo Neji- Estamos todos callados.
Ino palideció. Porque seguía escuchando voces. Muchas.
¿Sakura acaba de teletransportarse?
¿Nos dejarán salir antes?
Espero que esto no entre en el examen.
Ino está muy linda hoy.
Ella giró inmediatamente hacia un muchacho.
-Gracias.
El chico abrió los ojos.
-¿Qué?
-Por pensar que estoy linda.
Silencio. El muchacho se puso rojo.
-¡Yo no dije nada!
Ino quedó inmóvil. Mía abrió lentamente la boca.
-Oh.
Ino miró alrededor. Y las voces comenzaron a multiplicarse.
¿Puede escucharme?
No pienses en nada.
¿Cómo no pienso en nada?
Banana.
¿Por qué estoy pensando banana?
Ino se llevó las manos a las orejas.
-¡CÁLLENSE!
Todos permanecían físicamente callados.
-Ino - dijo Sasuke lentamente - Creo que estás escuchando pensamientos.
Ella lo miró. Entonces escuchó uno especialmente claro.
Que no entre en mi cabeza.
Ino sonrió. Sasuke retrocedió.
-No.
La sonrisa aumentó.
-Sasuke...
-Ni se te ocurra.
Ino concentró la mirada. Y escuchó:
Está preciosa cuando sonríe así.
Ino quedó petrificada. Sasuke comprendió inmediatamente.
-Sal de mi cabeza.
Ella se puso roja.
-¡YO NO QUERÍA ESCUCHAR ESO!