Desde que los dones habían aparecido, la Academia Élite de Konoha había tenido que actualizar varios protocolos. No correr por los pasillos. No utilizar teléfonos durante los exámenes. No abrir portales en la biblioteca. No se puede teletransportar para evitar llegar tarde. No leer pensamientos durante las evaluaciones. No conjurar fuego cerca de las cortinas.
Y, escrito en una hoja nueva que el director había pegado personalmente en la sala de profesores:
"Si Naruto Uzumaki se pone nervioso, despejar el área."
Naruto consideró aquello profundamente ofensivo.
-Parece que soy una catástrofe natural.
Sasuke leyó el cartel.
-Lo eres.
-¡No!
Neji inclinó ligeramente la cabeza.
-Técnicamente una catástrofe natural suele ser menos ruidosa.
-¡NEJI!
Mía rio. Sakura le acarició el brazo.
-Yo creo que eres adorable.
Naruto sonrió inmediatamente. Tres carpetas comenzaron a levitar.
Sasuke las señaló.
-Y ahí está.
Naruto bajó la mirada.
-No estoy nervioso.
Una silla se elevó veinte centímetros. Ino cruzó los brazos.
-Claro.
-Estoy feliz.
Mía abrió mucho los ojos.
-Eso es peor.
El examen de Matemáticas
La verdadera tragedia ocurrió el jueves. Examen sorpresa. Naruto entró al aula sonriendo. Vio las hojas boca abajo sobre los pupitres. Su sonrisa desapareció.
-¿Qué es eso?
El profesor acomodó sus lentes.
-Una evaluación.
Naruto retrocedió.
-No.
-Sí.
-No estaba anunciada.
- Por eso es sorpresa.
-Entonces sorpréndanos cancelándola.
Mía se dejó caer sobre el banco.
- No puedo creer que compartamos ADN.
Neji respondió:
- Yo sí.
Naruto lo señaló.
- No estás ayudando.
El profesor repartió las hojas. Naruto la recibió como si le hubieran entregado una sentencia judicial. La dio vuelta. Primera pregunta. Funciones. Segunda.
Sistemas de ecuaciones. Tercera. Algo con letras que Naruto consideró directamente una agresión personal. Su lápiz comenzó a vibrar. Sakura lo vio.
-Naruto.
-Estoy bien.
La regla de Mía se elevó.
-No estás bien.
-Estoy perfectamente.
La mochila de Sasuke despegó del suelo. Él ni siquiera levantó la cabeza.
-Naruto.
-¡NO SOY YO!
Ino miró la mochila.
-Entonces tu poder tiene vida propia.
La papelera ascendió. El profesor dejó lentamente la lapicera.
-Uzumaki.
Naruto tragó saliva.
-Profesor.
-Respira.
- Estoy respirando.
Todas las persianas subieron de golpe.
¡CLAC!
La mitad de la clase gritó.
-¡NARUTO! -protestó Mía.
-¡NO PUEDO HACER NADA!
El examen del profesor se elevó. Luego los demás. Treinta hojas comenzaron a flotar. Naruto abrió los ojos.
-Oh, no.
Mía levantó ambas manos. Su propia telequinesis se extendió.
-Las tengo.
Durante dos segundos pareció funcionar. Varias hojas descendieron. Entonces Naruto leyó accidentalmente la cuarta pregunta.
-¿QUÉ SIGNIFICA "DETERMINE EL DOMINIO"?
La descarga telequinética explotó. Las hojas volvieron a elevarse. Las sillas retrocedieron. Los cuadernos salieron disparados. Mía apretó los dientes.
-¡Naruto, contrólate!
-¡LO INTENTO!
-¡No puedo sujetarlo!
Eso silenció a todos. Mía era extraordinariamente poderosa. Pero la telequinesis de Naruto la estaba superando. Las carpetas giraban alrededor del aula como satélites. El borrador del pizarrón salió volando.
Sasuke lo esquivó.
-Otra vez no.
Una maceta comenzó a elevarse. Neji abrió un portal debajo. La maceta desapareció y reapareció sobre el escritorio vacío del fondo.
-Una cosa menos.
Sakura desapareció. Reapareció junto a Naruto.
-Mírame.
-¡Hay treinta pupitres flotando!
-Naruto.
-¡Y MI EXAMEN TAMBIÉN!
-Eso último probablemente te conviene.
Naruto soltó una risa nerviosa. Una silla descendió. Sakura lo notó.
-Otra vez.
-¿Qué?
-Ríete.
-¡No puedo reírme por orden!
Sasuke se levantó.
-Puedo ayudar.
Naruto lo miró.
-¿Cómo?
Sasuke activó el Sharingan.
- Prestándote algo más interesante que mirar.
Una chispa eléctrica apareció sobre sus dedos. Naruto quedó fascinado.
-¿Chidori?
-No.
-Hazlo.
-No.
-Sasuke.
-Respira primero.
Otra silla descendió. Ino comprendió.
-No tenemos que vencer su poder.
Mía la miró.
-Tenemos que bajarle las emociones.
-Exacto.
Neji cerró el portal.
-Distraerlo.
Sakura negó.
- No solo distraerlo - Miró a Naruto - Recordarle que estamos aquí.
Los cinco se acercaron. Naruto estaba en el centro del aula. A su alrededor flotaban aproximadamente cuarenta objetos. El profesor permanecía detrás del escritorio.
-¿Debería evacuar?
Sasuke respondió:
-Probablemente.
Naruto lo miró horrorizado.
-¡ESO NO AYUDA!
Tres pupitres subieron otro metro.
-Bien -dijo Sasuke - Definitivamente no evacúe.
Ino llegó primero.
-Naruto.
-¿Qué?
-¿Puedo entrar un poco?
Él entendió inmediatamente.
-Sí.
Ino no intentó controlarlo. No implantó ninguna orden. Solo proyectó una idea suave. Estamos contigo. Naruto parpadeó. Dos carpetas descendieron. Mía se colocó delante de él.
-Mírame, idiota.
-Qué amorosa.
-Soy tu hermana. Es mi privilegio.
Le tomó las manos.
-No tienes que detener todo de golpe.
Naruto respiró.
-No puedo.
-Entonces nosotros te ayudamos.
Neji se acercó por un lado.
-Empieza por una cosa.
-¿Cuál?
-Mi mochila.
-¿Por qué la tuya?
-Porque es cara.
Mía lo miró.
-Qué prioridades.
-Soy Hyuuga.
Naruto rio. La mochila de Neji descendió suavemente.