La Academia Élite de Konoha había aprendido varias cosas durante los últimos meses.
La primera era que seis adolescentes con poderes sobrenaturales podían ocasionar más reuniones administrativas que mil alumnos normales. La segunda, que si Naruto Uzumaki decía «creo que puedo hacerlo», lo prudente era alejar los objetos frágiles. La tercera, que Sasuke Uchiha jamás admitiría estar enamorado de Ino aunque probablemente incendiara media ciudad si alguien la lastimaba.
La cuarta, que los portales de Neji no debían utilizarse para robar comida. Y la quinta, incorporada recientemente después del secuestro de Naruto, era mucho más seria. Ningún supervisor volvería a acercarse a los seis sin la aprobación conjunta de los clanes Hyuuga y Uchiha.
Por eso, cuando aquella mañana el director anunció que tendrían un profesor particular para aprender a dominar sus dones, la reacción fue inmediata.
- No.
Naruto ni siquiera dejó terminar la explicación. Estaban los seis en una sala privada que la academia había acondicionado exclusivamente para ellos. Sofás, pizarras digitales, mesas, un pequeño espacio de entrenamiento y, por exigencia de Naruto, una máquina expendedora.
El director suspiró.
- Naruto...
- No.
- Todavía no te dije quién es.
- Supervisor.
- Profesor.
- Supervisor con mejor marketing.
Sakura, sentada a su lado, tomó su mano. Naruto la apretó inmediatamente. El director continuó:
- Ha sido elegido personalmente por los líderes de los clanes Uchiha y Hyuuga.
Naruto entrecerró los ojos.
- Eso mejora las cosas aproximadamente un siete por ciento.
Mía levantó una ceja.
-¿Cómo calculaste ese porcentaje?
- No lo hice.
- Naturalmente.
- Además - continuó el director- pertenece al clan Uchiha.
Naruto giró inmediatamente hacia Sasuke. Sasuke estaba sentado junto a Ino, completamente tranquilo. Naruto lo señaló.
-¿Es de fiar?
- Sí.
-¿Seguro?
- Sí.
-¿Cómo sabes?
Sasuke tomó tranquilamente su café.
-Tiene que serlo. Es mi hermano mayor y heredero del clan Uchiha.
Silencio. Naruto parpadeó. Una vez.
Dos. Tres. Después:
-¡¡¿TIENES UN HERMANO?!!
Las seis sillas se elevaron. El café de Sasuke también. Sasuke sostuvo la taza en el aire antes de que escapara.
- Naruto.
- ¡¡¿TIENES UN HERMANO MAYOR Y NUNCA ME LO DIJISTE?!!
- Nunca preguntaste.
- ¡¡¿CÓMO IBA A PREGUNTAR ALGO QUE NO SABÍA?!!
La mesa comenzó a elevarse. Sakura cerró los ojos.
-Cariño.
-¡SASUKE TIENE UN HERMANO!
-Sí.
-¡UN HERMANO!
Mía se tapó la cara.
-Creo que entendimos esa parte.
Naruto giró hacia ella.
-¿TÚ SABÍAS?
-No.
-¡NEJI!
Neji estaba intentando no reír.
-¿Qué?
-¿TÚ SABÍAS?
- Sí.
La mesa subió veinte centímetros.
-¡¡TRAIDOR!!
Neji soltó finalmente una carcajada.
- Es el heredero Uchiha. No constituye precisamente información clasificada.
-¡PARA MÍ SÍ!
Ino miró a Sasuke.
- Espera.
Sasuke cerró los ojos.
-No.
-¿Tienes un hermano mayor?
- Acabamos de establecerlo.
- ¿Y nunca me hablaste de él?
- Tampoco preguntaste.
Ino abrió la boca. Mía señaló a Sasuke.
-No puedes utilizar dos veces esa defensa.
Sakura estaba riéndose.
-¿Cómo se llama?
-Itachi.
Naruto quedó inmóvil. Las sillas dejaron de subir.
-Itachi Uchiha.
-Sí.
-Hermano mayor.
-Sí.
-Heredero.
-Sí.
Naruto entrecerró los ojos.
-¿Es como tú?
Sasuke bebió café.
-Peor.
Neji rio. Ino abrió mucho los ojos.
-¿Existe alguien peor que tú?
Sasuke la miró.
- Gracias.
- Era una pregunta científica.
- Claro.
Naruto dejó caer los brazos. Todas las sillas cayeron simultáneamente.
¡PUM!
El director dio un salto.
-¡Uzumaki!
-Perdón.
Sasuke miró su café. Seguía intacto.
-Prioridades.
Neji entonces intervino.
-Naruto.
El rubio lo miró.
-¿Qué?
- Puedes confiar en él - El tono hizo que Naruto dejara de bromear. Neji continuó - Itachi es probablemente el único Uchiha que posee la confianza absoluta de mi padre.
Sasuke levantó ligeramente la cabeza. Mía también.
-¿Tu padre confía en un Uchiha? -preguntó ella.
Neji sonrió.
-Exactamente.
Mía comprendió.
-Ah.
-Y no solamente él. Todo el clan Hyuuga lo respeta.
Naruto se quedó pensativo.
-¿Por qué?
-Porque ha demostrado durante años que no utiliza su poder para imponerse sobre quienes tienen menos.
Neji se inclinó hacia adelante.
-Los dos clanes estuvieron de acuerdo en una cosa: si alguien debía quedarse con nosotros, enseñarnos, supervisarnos y protegernos... - Miró hacia la puerta - Debía ser él.
Una voz tranquila respondió desde allí:
-Espero que semejante presentación no haya elevado demasiado las expectativas.
Los seis giraron. Itachi Uchiha acababa de llegar. Era joven. Eso fue lo primero que sorprendió a Naruto.
Había imaginado a alguien mayor, severo, probablemente con traje y una carpeta bajo el brazo. En cambio, Itachi vestía completamente moderno: pantalones negros, botas oscuras, camiseta gris y una chaqueta negra de corte juvenil. Tenía el cabello negro, algo largo y desordenado, y unos ojos oscuros extraordinariamente serenos.
Se parecía a Sasuke. Muchísimo. Pero había algo diferente. Sasuke parecía mirar al mundo preguntándose cuánto tardaría en decepcionarlo. Itachi parecía haber aceptado hacía tiempo que el mundo era decepcionante y haber decidido divertirse discretamente con ello. Naruto lo miró. Después miró a Sasuke. Otra vez a Itachi.
Sasuke. Itachi. Sasuke.
-No.
Sasuke frunció el ceño.
-¿Qué?
Naruto señaló a Itachi.