La caída del antiguo Consejo Hyuuga comenzó a las nueve y diez de la mañana. A las nueve y nueve, sus integrantes todavía creían controlar el futuro del clan. A las nueve y once comprendieron que habían subestimado gravemente a su líder.
La gran sala de deliberaciones estaba llena. No solo estaban presentes los miembros del consejo, sino también representantes de las distintas ramas de la familia, administradores, asesores jurídicos y varios de los Hyuuga de mayor edad.
Neji ocupaba el lugar reservado al heredero. Hanabi estaba unas filas más atrás. Su padre presidía la reunión. Y sobre la larga mesa había siete carpetas negras. Neji las había observado desde que entró. Aquello no era normal.
- Antes de comenzar - dijo su padre - quiero agradecer al consejo por los años de servicio prestados a nuestra familia.
Uno de los ancianos sonrió.
- Ha sido un honor.
- Me alegra que lo considere así.
Neji levantó lentamente los ojos.
Conocía aquel tono. Hanabi también.
- Porque sus servicios terminan hoy.
Silencio. La sonrisa del consejero desapareció.
-¿Perdón?
El líder Hyuuga abrió la primera carpeta.
- He iniciado la renovación completa del Consejo del Clan Hyuuga.
Hubo murmullos.
-Eso es inadmisible.
-No posee autoridad para...
El padre de Neji levantó una mano.
El silencio regresó.
-Sí la poseo.
-¿Con qué fundamento?
-Conspiración contra la estabilidad del clan y contra mi propia familia.
Hanabi palideció. Neji permaneció inmóvil.
-¡Eso es absurdo!
-¿Lo es? - Su padre abrió otra carpeta - Durante las últimas semanas alentaron deliberadamente una disputa sucesoria entre mis hijos.
- Reconocimos las capacidades de Hanabi.
- No - Su voz fue helada -Utilizaron a mi hija.
Hanabi se levantó.
-¡Yo no fui utilizada por nadie!
Su padre la miró.
-Siéntate.
-¡No!
-Hanabi.
Ella apretó los dientes. Neji la observó desde su asiento.
- Yo demostré que podía competir con Neji.
- Demostraste que eres extraordinariamente inteligente.
Hanabi pareció sorprendida. Su padre continuó:
-Y nadie aquí lo niega - Entonces miró al consejo - Precisamente por eso resulta todavía más irresponsable lo que hicieron.
Uno de los ancianos se puso de pie.
- Hanabi posee las condiciones necesarias para gobernar.
El líder Hyuuga lo contempló.
-No - Una sola palabra. Rotunda - Mi hija carece actualmente de la cualidad más importante para dirigir a otros.
Hanabi endureció el rostro.
-¿Cuál?
Su padre la miró directamente.
- Humanidad.
Aquello sí dolió. Neji lo vio.
- Padre...
Pero el líder continuó.
- Ser líder no consiste únicamente en resolver problemas, administrar propiedades o ganar discusiones.
Miró a todo el clan.
- Un líder toma decisiones que afectan vidas. Necesita inteligencia, sí. Pero también empatía. Bondad. Prudencia. Respeto por aquellos que poseen menos poder que él -
Sus ojos volvieron hacia Hanabi -Y tú has demostrado desprecio hacia todos ellos.
- ¡Eso es mentira!
- Humillaste empleados.
Hanabi calló.
- Recomendaste despedir a personas sin considerar sus circunstancias. Has comenzado a medir el valor de los demás según su apellido, riqueza o posición.
- ¡Eso es liderazgo!
- Eso es arrogancia.
Hanabi quedó petrificada.
-Y antes de todo eso -continuó su padre - manipulaste deliberadamente a tu propio hermano.
Neji bajó la mirada.
- No - Hanabi empezó a respirar más deprisa - No hables de eso.
-Conocías su carácter. Conocías sus debilidades. Sabías exactamente qué mentira utilizar para conseguir que atacara a quien creía responsable de tu sufrimiento.
-¡PADRE!
-Y aquella persona era inocente.
Neji cerró los ojos. Mía.
-¡Basta!
-No - Su padre miró al clan - Mi hijo terminó psicológicamente destruido por las consecuencias de aquella manipulación. Durante semanas prácticamente dejó de vivir y llegó a un estado en el que temimos seriamente por su vida.
Hanabi retrocedió.
- Yo no sabía que...
- Pero sabías que estabas mintiendo. Eso era suficiente.
Hanabi miró alrededor. Por primera vez comprendió que nadie estaba de su lado. El líder Hyuuga volvió su atención hacia los antiguos consejeros.
-Y ustedes conocían estos hechos.
-Los asuntos personales de sus hijos no afectan...
-¡SON MIS HIJOS!
El golpe de su mano contra la mesa resonó por toda la sala. Neji abrió los ojos.
-Y son miembros de este clan. Ustedes vieron a una niña de catorce años emocionalmente desestabilizada y, en lugar de ayudarla, alimentaron su necesidad de demostrar poder porque les resultaba políticamente conveniente.
Uno intentó interrumpir.
-Jamás...
-Tengo pruebas suficientes.
Señaló las carpetas.
- Reuniones privadas. Correspondencia. Propuestas sucesorias preparadas sin mi autorización. Contactos con familias externas.
Los rostros cambiaron. Neji comprendió entonces que aquello era muchísimo más grande de lo que había imaginado.
-Por tanto -continuó su padre- quedan destituidos con efecto inmediato.
Dos puertas se abrieron. Entraron los guardias del clan. Uno de los ancianos palideció.
-¿Qué significa esto?
- Que permanecerán bajo custodia mientras se investigan sus actuaciones.
-¡No puede encerrarnos!
- Observen.
Los guardias avanzaron.
-¡Esto es tiranía!
El líder ni siquiera parpadeó.
- Llévenselos.
Hanabi permaneció inmóvil mientras aquellos hombres eran escoltados fuera. Después miró a su padre.
-¿Y yo?
Él tardó unos segundos en responder.
-Tu ingreso en el convento se mantiene.
Algo se rompió.
-No.
-Hanabi...
-¡NO!
-La congregación aceptó recibirte.