El Legado De Las Almas

El único Uzumaki que odiaba el ramen

Había misterios que Itachi Uchiha consideraba dignos de investigación. La verdadera naturaleza del Jōgan. El origen de Ren y su capacidad para devolver al mundo criaturas legendarias. La identidad del enemigo que conocía demasiado bien los dones de todos.

El inexplicable vínculo entre aquellas vidas pasadas y las actuales. Y después estaba Naruto. Naruto tenía su propio misterio. Uno mucho más grave. Uno que, según él, atentaba directamente contra las leyes de la naturaleza.

-No te gusta el ramen.

Boruto siguió caminando.

-No.

Naruto caminó detrás.

-Pero eres Uzumaki.

-Sí.

-Y no te gusta el ramen.

-Seguimos hablando del mismo tema.

-¡PORQUE NO TIENE SENTIDO!

Mía caminaba al lado de ellos.

-En eso estoy de acuerdo con Naruto.

Boruto se detuvo.

-¿Tú también?

-Totalmente.

Boruto miró a ambos gemelos.

-¿Qué tiene que ver mi apellido con mis preferencias gastronómicas?

Naruto abrió los brazos.

-¡TODO!

-Nada.

-¡EL RAMEN ES PERFECTO!

-Es agua caliente con cosas flotando.

Naruto quedó petrificado. Mía abrió la boca. Un hombre que caminaba junto a ellos incluso se giró. Kurama levantó la cabeza desde el hombro de Naruto.

Eso fue cruel.

Naruto señaló a Boruto con un dedo tembloroso.

-Retíralo.

-¿Qué?

-Lo que dijiste.

-No.

-Boruto...

-Hamburguesa.

-Ramen.

-Hamburguesa.

-Ramen.

-Hamburguesa doble con queso, cebolla caramelizada, salsa picante y papas.

Naruto cerró los ojos.

-No eres mi hijo.

Boruto arqueó una ceja.

-¿Tan rápido repetimos errores de vidas anteriores?

Naruto abrió los ojos.

-¡ESO ES JUGAR SUCIO!

Mía comenzó a reír. Boruto pasó un brazo alrededor de los hombros de Naruto.

-Tranquilo, papá. Podemos superar nuestras diferencias.

-No sé si puedo.

-Creo en ti.

-No me hables.

Boruto sonrió.

-¿Quieres una hamburguesa?

-No.

-¿Ramen?

Naruto lo miró emocionado.

-¿Quieres?

-No.

-¡BORUTO!

I. La única traición imperdonable

Naruto intentó convertirlo. De verdad lo intentó. Una tarde llevó a Boruto al que consideraba el mejor restaurante de ramen de Konoha.
Pidió el plato más espectacular. Lo colocó delante de él. Boruto observó el cuenco. Naruto lo observó a él. Mía también.

-Pruébalo -ordenó Naruto.

-Ya probé ramen.

-Este es diferente.

Boruto tomó los palillos. Probó.
Masticó. Naruto prácticamente dejó de respirar.

-¿Y?

Boruto tragó.

-Está bien.

Los ojos de Naruto brillaron.

-¿Ves?

-Pero prefiero una hamburguesa.

Naruto dejó caer la cabeza sobre la mesa.

-¡NOOOOO!

Mía golpeó la mesa.

-¡Dale otra oportunidad!

-¡Acabo de hacerlo!

-¡Otra!

Boruto los miró.

-Ustedes necesitan ayuda profesional.

Kurama estaba sobre la mesa.

Yo también prefiero la carne.

Naruto levantó violentamente la cabeza.

-¡TÚ NO TE METAS!

Boruto miró al zorro.

-¿Kurama está de mi lado?

-No.

Sí.

-¡DIJO QUE SÍ! -celebró Boruto.

-¡TRAIDOR DE NUEVE COLAS!

II. Sasuke sí comprendía las cosas importantes

Sasuke, en cambio, no necesitaba explicaciones.

-¿Hamburguesas? -preguntó una tarde.

Boruto levantó inmediatamente la cabeza.

-¿Cuándo?

-Ahora.

-Te quiero.

Sasuke arqueó una ceja.

-Eso fue fácil.

-La comida crea vínculos.

Naruto los miró desde el otro lado del aula.

-¿A dónde van?

Boruto se puso la mochila.

-A comer.

-Voy.

-Vamos por hamburguesas.

Naruto se sentó nuevamente.

-Paso.

Boruto señaló a Sasuke.

-¿Ves? Esto es lo que te convierte en mi tío favorito.

-Soy tu único tío.

-Precisamente. Tienes una ventaja estadística extraordinaria.

Sasuke sonrió. Naruto gritó desde atrás:

-¡Y PRIMO!

Boruto giró.

-¡CIERTO!

Sasuke cerró los ojos. Aquella mentira iba a perseguirlo durante años.

III. Tres hamburguesas y dos enamorados cobardes

La cafetería de la academia estaba repleta. Sasuke, Ino y Boruto consiguieron una mesa junto a uno de los ventanales. Boruto tenía delante una hamburguesa doble. La contempló como Naruto contemplaba el ramen.

-Esto sí es comida.

Ino rio.

-Pareces emocionado.

-Porque lo estoy.

Sasuke tomó una papa.

-Naruto todavía cree que puede convertirlo.

-Nunca ocurrirá.

Boruto mordió la hamburguesa. Cerró los ojos.

-Perfecta.

Cuando volvió a abrirlos, vio a Ino quitar delicadamente con un dedo una gota de salsa de la comisura de los labios de Sasuke.

-Te manchaste.

Sasuke quedó inmóvil.

-Gracias.

Ino sonrió.

-De nada.

Boruto dejó de masticar. Miró a Sasuke. Miró a Ino. Volvió a mirar a Sasuke. Luego a Ino. Oh. Aquello era interesante. Muy interesante. Sasuke deslizó discretamente las papas hacia Ino.

-Toma.

-Pero son tuyas.

-Sé que te gustan.

Ino sonrió.

-Gracias.

Boruto entrecerró los ojos. Oh, no.
Aquello no era interés.Aquello era una catástrofe romántica en pleno desarrollo.

-¿Ustedes son novios?

Sasuke se atragantó.

-¡¿QUÉ?!

Ino se puso roja.

-¡Boruto!

Boruto siguió comiendo.

-Preguntaba.

-No -respondió Sasuke demasiado rápido.

-No -repitió Ino.

Boruto asintió.

-Entiendo - Silencio -Qué raro.

Sasuke bebió agua.

-¿Qué es raro?

Boruto se encogió de hombros.

-Nada.

Sasuke lo conocía demasiado bien para aquella vida tan corta.

-Boruto.

-¿Sí, primo?

-Habla.

Boruto mordió otra vez.

-Bueno... - Miró a Ino -Entonces puedo decirles a esos chicos que preguntaron por ti que estás soltera.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.