La representación de Eros y Psique había terminado. El problema era que la academia no estaba dispuesta a permitir que muriera.
Durante los dos días siguientes, Boruto y Ren descubrieron que habían dejado de ser alumnos normales. Ahora eran, según el curso que preguntara:
«Los narradores elementales».
«El cine humano».
«Los profesores que no cobran».
Y, para profundo sufrimiento de Ren:
«Agua y Fuego».
-Odio ese nombre -murmuró mientras atravesaba el patio.
Boruto caminaba a su lado comiendo tranquilamente.
-A mí me gusta.
-Claro que te gusta. A ti te gusta ser popular.
-Correcto.
El fuego produjo inmediatamente un diminuto Ren llevando una bolsa sobre la cabeza para que nadie lo reconociera. Boruto señaló la figura.
-Mira. Hasta tu fuego confirma que tengo razón.
-Mi fuego es un traidor.
El agua de Boruto creó una miniatura suya posando frente a una multitud imaginaria. Ren lo miró.
-Y la tuya es narcisista.
Boruto dejó de caminar.
-Retira eso.
La figurita acuática se miró en un espejo. Ren soltó una carcajada.
-Caso cerrado.
Pero detrás de aquellas escenas ridículas había surgido una cuestión que Itachi consideraba mucho más importante. Los poderes de ambos muchachos acababan de demostrar algo nuevo. Y quería comprenderlo.
I. EL INFORME
El salón privado del clan Uchiha estaba completamente silencioso.
Frente a Itachi se encontraban los dos líderes. El padre de Itachi y Sasuke escuchaba con los brazos cruzados. El padre de Neji y Hanabi permanecía sentado al otro extremo de la mesa. Sobre esta había documentos, fotografías y registros de energía obtenidos durante la exposición de Eros y Psique. Itachi estaba de pie.
-Lo ocurrido durante esa clase modifica parcialmente mi evaluación de ambos.
El líder Hyuuga frunció el ceño.
-¿En cuanto a poder?
-No exactamente.
Itachi apoyó dos fotografías. En una, las figuras de agua. En otra, las de fuego.
-En cuanto a naturaleza.
El padre de Itachi observó las imágenes.
-Explícate.
-Hasta ahora interpretábamos el fuego de Ren como un poder ligado casi exclusivamente a sus emociones. Eso sigue siendo correcto, pero incompleto.
Señaló la representación de Psique descendiendo al inframundo.
-Ren no conocía suficientemente el mito como para reconstruirlo con semejante precisión.
-Boruto tampoco -observó el líder Hyuuga.
-Exactamente.
Itachi colocó otra fotografía. Agua y fuego formando simultáneamente un escenario.
-Los elementos procesaron información que ambos muchachos habían escuchado durante la clase aunque conscientemente no fueran capaces de recuperarla.
El padre de Itachi comprendió.
-Memoria inconsciente.
-En parte - Itachi asintió -Pero existe algo más interesante. Ninguno dirigió la representación. Sin embargo agua y fuego colaboraron.
-Dos poderes pertenecientes a personas diferentes - murmuró el líder Hyuuga.
-Sí.
-¿Eso había ocurrido antes?
-De manera elemental. Nunca con semejante complejidad.
Itachi guardó silencio unos segundos.
-Creo que estamos cometiendo un error al llamar "descontrol" a todo lo que hacen esos elementos sin una orden consciente.
Los dos hombres lo miraron.
-¿Entonces?
-Autonomía.
Aquella palabra cambió el ambiente.
Itachi continuó:
-El fuego de Ren no está simplemente fuera de control. Interpreta. Representa. Decide qué emoción exteriorizar. Incluso utiliza humor.
El padre de Itachi levantó una ceja.
-¿Estás diciendo que su fuego piensa?
-Estoy diciendo que presenta comportamientos demasiado complejos para considerarlo únicamente energía.
Señaló las imágenes de Boruto.
-Con el agua sucede algo parecido, aunque de manera diferente. El agua parece proteger la verdad emocional de Boruto. Cuando él oculta algo que le pesa, la manifiesta. Cuando necesita expresarse y no puede hacerlo verbalmente, ella habla por él.
-¿Ella? -preguntó el líder Hyuuga.
Itachi sonrió apenas.
-A estas alturas resulta difícil seguir llamándolo "eso".
Silencio. Después añadió:
-Y Mitsuki apareció precisamente cuando el agua de Boruto cambió su vínculo desde la mente hacia el corazón y el alma.
El padre de Itachi comprendió inmediatamente.
-¿Crees que están relacionados?
-Estoy seguro.
Itachi apoyó ambas manos sobre la mesa.
-Las bestias legendarias no son accesorios de poder. Son seres vinculados a partes profundas de sus humanos.
-¿Y Naruto?
-Kurama amplifica aquello que Naruto ya posee. No lo reemplaza.
-¿Boruto puede alcanzar a Naruto?
Itachi tardó en responder.
-Sí.
El líder Hyuuga lo miró fijamente.
-Antes dijiste que nadie podía.
-Antes Boruto no estaba aquí.
Silencio.
-¿Y Ren?
Itachi observó el informe.
-Necesito comprobar algo antes de responder.
II. NARUTO Y LA CÁMARA DE TITANIO
Aquella misma tarde, Naruto entró en la nueva cámara de entrenamiento. Era una estructura diseñada específicamente para él.
Paredes compuestas por múltiples capas de aleaciones reforzadas.
Amortiguadores cinéticos. Campos capaces de redistribuir impactos. Un techo de quince metros.
Y detrás del cristal blindado, Itachi.
Naruto miró alrededor. Kurama estaba sobre su hombro.
-¿Tres robots?
-Tres -confirmó Itachi por los altavoces.
Las máquinas descendieron desde el techo. Eran enormes. Casi tres metros cada una. Una especializada en velocidad. Otra en resistencia. La tercera en neutralización energética.
Naruto sonrió.
-Me gusta.
Kurama habló en su mente.
No destruyas el edificio.
-Siempre dices lo mismo.
Porque siempre intentas destruir el edificio.